Dieta para la hiperinsulinemia

11 septiembre, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Florencia Villafañe
La hiperinsulinemia es una condición en la que el cuerpo produce mayor cantidad de insulina. Ahora bien, ¿por qué ocurre? ¿Qué influencia tiene la dieta? Te lo contamos.

La insulina es una hormona indispensable para el cuerpo, ya que se encarga de la regulación del azúcar en la sangre. Sin embargo, puede que en ciertas condiciones el organismo produzca niveles elevados de la misma y se necesite una dieta especial para la hiperinsulinemia.

Respecto a este tema, no hay suficiente conocimiento, ya que en general la población reconoce situaciones donde hay deficiencia de esta hormona y no un exceso. Por ello, hoy te contamos más sobre la dieta para la hiperinsulinemia.

¿Qué es la insulina?

Para entender mejor este trastorno, es necesario retomar nociones acerca de la insulina. En concreto, esta hormona desempeña un papel clave en el control del peso corporal, debido a que es la encargada de la regulación de la glucosa.

De hecho, es el páncreas el órgano encargado de producirla. En base a esto, cuando hay niveles elevados de azúcar en la sangre, se sintetiza más cantidad de la hormona para permitir el paso de la glucosa a los tejidos. Así pues, funciona el metabolismo normal. Sin embargo, cuando hay una hiperproducción, esta situación puede conllevar alteraciones metabólicas.

Medición de la glucosa.
La glucosa y la insulina van de la mano, pues una regula a la otra y sus alteraciones se comparten.

Ver también: Cenar temprano podría ayudar a prevenir la diabetes y bajar de peso

¿Qué es la hiperinsulinemia?

Entonces, la hiperinsulinemia es el término empleado para describir concentraciones mayores a lo normal de esta hormona. Situación que, además, puede darse por causas como la resistencia a la insulina, los tumores del páncreas u otras neoplasias activas.

Cabe resaltar que no siempre se asocia a intolerancia a la glucosa, sin embargo, con el paso del tiempo, podría llegar a producirla y progresar a patologías como la diabetes. También se ha registrado predisposición a algunos tipos de cánceres, como el de ovarios, de mama y colorrectal, tal como lo afirma el estudio “Hiperinsulinismo: fisiopatología y manifestaciones clínicas en obstetricia y ginecología”.

Dieta para la hiperinsulinemia

Ante el diagnóstico de la enfermedad, se plantea la posibilidad de concretar una dieta para la hiperinsulinemia. Esto pretende revertir sus efectos, por lo que es probable que también se combine lo nutricional con medicación y métodos complementarios para descifrar el origen.

La dieta en la hiperinsulinemia tiene un papel clave y ello implica un cambio de hábitos alimenticios. Así pues, los expertos en el tema recomiendan basar la alimentación en productos naturales, saludables y, por sobre todo, integrales.

Te contamos más detalles a continuación. Ten en cuenta que estas recomendaciones son generales, por lo que debes consultar con un nutricionista sobre tu caso particular.

Vegetales varios

Los vegetales son aliados ideales para las personas con alteraciones metabólicas, ya que además de aportar vitaminas y minerales en cantidades considerables, tienen fibra, un compuesto dietario que ayuda a normalizar los niveles de glucosa en la sangre.

Por otro lado, tienen un índice glucémico bajo, lo que quiere decir que no estimulan a la producción excesiva de insulina. Por ello, no pueden faltar en el plan de la dieta para la hiperinsulinemia.

Lee también: Ensalada de vegetales asados con quinoa

Cereales integrales y legumbres

Algo que debe quedar claro es que, en esta condición, hay que reducir productos que contengan carbohidratos en exceso. Sin embargo, esto no quiere decir que estén prohibidos.

Alimentos como el arroz integral, las lentejas, los garbanzos, la avena y todos los granos que sean enteros y sus harinas, tienen en común que aportan fibra. Por ello, lo ideal es preferir estos productos, ya que no estimulan una sobreproducción de insulina.

Frutos secos y semillas

Tanto los frutos secos como las semillas, contienen carbohidratos en cantidades limitadas. Aportan grasas saludables, proteínas y una cantidad considerable de fibra. Así que, incluirlas en la alimentación, es una estrategia positiva.

Eso sí, cuando consumas almendras, nueces o cualquier fruto seco, ten en cuenta que contienen lípidos, por lo que un exceso puede generar aumento del peso.

Frutas frescas

El consumo de frutas puede ser una alternativa para evitar las meriendas procesadas y azucaradas. Las más recomendables para las personas que padecen hiperinsulinismo son aquellas de índice glucémico bajo, como la manzana, la pera, el melón, las cerezas y la mandarina.

Considera que no son las únicas permitidas y que además, lo aconsejable es que las comas enteras y no en zumo. Asimismo, ten en cuenta que las puedes combinar con alimentos que contengan otros nutrientes, como la leche o los frutos secos.

Carnes, huevos y leche

Estos alimentos son fuente de proteína, por ende, no influyen en el aumento de la secreción de insulina. Las personas con hiperinsulinemia pueden consumirlos sin problema, siempre y cuando estén equilibrados en su porcentaje de participación en el plan diario y mensual.

Manzanas con índice glucémico bajo.
Las manzanas son frutas con bajo índice glucémico, por lo que resultan ideales para el hiperinsulinismo.

Alimentos desaconsejados en la dieta para la hiperinsulinemia

Como ya se mencionó, esta condición puede estar acompañada de alteraciones de la glucosa, por lo que hay que evitar el azúcar y todos aquellos alimentos que puedan contenerla. En este caso, hay que mantenerse alejado de los siguientes:

  • Gaseosas y jugos azucarados.
  • Productos de panadería y bollería.
  • Mermeladas, jaleas, dulces y miel.
  • Helados y postres.

La dieta para la hiperinsulinemia no es milagrosa

No existen dietas milagrosas que ayuden a normalizar esta condición, sino que hay que cambiar los hábitos alimentarios basándose en productos que sean naturales. Del mismo modo, hay que mantenerse alejado de los procesados y azucarados.

A la par, hay que realizar ejercicio de forma diaria y mantener un peso adecuado. Las consultas médicas con relativa frecuencia se imponen, sobre todo hasta establecer un diagnóstico preciso de la causa de la hiperinsulinemia, pues como bien mencionamos, ciertos tumores pueden esconderse detrás del trastorno.

  • Pinheiro, A. C., Canaan, F. A., & Gonçalves, R. D. C. (2008). Insulemia, ingesta alimentaria y metabolismo energético. Revista chilena de nutrición35(1), 18-24.
  • Esquivel Solís, V. (2005). Dietas modificadas en carbohidratos: implicaciones fisiológicas. Revista Costarricense de salud pública14(26), 1-5.
  • Rivera, R., Santiago, C., Mitelman, G., Bahamondes, F., & Larraín, A. (2003). Hiperinsulinismo fisiopatología y manifestaciones clínicas en obstetricia y ginecología. Revista chilena de obstetricia y ginecología68(1), 58-64.
  • Albornoz Lopez, R., & Perez Rodrigo, I. (2012). Nutrición y síndrome metabólico. Nutr. clín. diet. hosp32(3), 92-97.
  • Hiperinsulinemia (y resistencia a la insulina). Disponible en: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=88298
  • Muscogiuri, Giovanna, et al. "Advances in Ketogenic Diet." Advances in Ketogenic Diet (2019): 209.
  • Nichols, C. G., J. C. Koster, and M. S. Remedi. "β‐cell hyperexcitability: from hyperinsulinism to diabetes." Diabetes, Obesity and Metabolism 9 (2007): 81-88.