Restringir alimentos no es la solución para una dieta

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física Elisa Morales Lupayante el 18 diciembre, 2018
Ivan Aranaga Amengual · 6 abril, 2018
La solución para una dieta equilibrada es incluir todo tipo de alimentos y adoptarla como forma de vida, no como algo temporal. Al excluir ingredientes solo aumentaremos nuestro deseo de consumirlos

En la actualidad, los estereotipos de belleza han empezado a cobrar importancia en la consecución de objetivos profesionales y personales. Por eso, tanto hombres como mujeres se han dispuesto a bajar de peso. No obsante, muchas veces su solución para una dieta es eliminar alimentos.

Esta eliminación, precisamente de aquellos alimentos que más nos gustan, puede llevarnos a sentir gran estrés y ansiedad. En este sentido, puede provocar que, en un momento determinado, caigamos en la tentación y los consumamos de forma compulsiva y sin control. Y es que lo prohibido sabe mejor…

Por eso, lo ideal es «no prohibirse nada». Una solución para una dieta debe ser capaz de hacernos sentir bien y controlar nuestra fuerza voluntad.

3 razones para no eliminar alimentos de tu dieta

La dieta debe ser sinónimo de salud, de más vida, y no de restricciones. En efecto, eliminar los alimentos que te gustan puede hacer que los desees más y que la dieta te resulte más difícil. Por tanto, podrías caer en la tentación de abandonar la dieta.

Lo prohibido causa intriga, ansiedad y, cuando lo tienes, placer. Por eso, restringir alimentos no parece ser la solución.

1. El deseo aumenta hacia el objeto deseado

Mujer con antojo

Controlar lo que comes puede ser controvertido. No obstante, claro, es necesario discernir aquello que nos hace bien de lo que no. Y esto también debe aplicarse a los alimentos.

Sin embargo, el control excesivo va contra nuestra naturaleza como seres humanos. De este modo, la restricción pueda hacer de la dieta algo insostenible y, en última instancia, un fracaso.

La alimentación se debe disfrutar, debe causar placer. Al categorizar un alimento como prohibido, lo convertimos en objeto de deseo. En este sentido, no es lógico eliminarlos por completo de nuestra dieta. Hablamos de la comida chatarra, de los dulces y las gaseosas.

Precisamente por eso, dale un espacio a este grupo de alimentos. Cumple tu plan alimentario y permítete comer alguno de estos alimentos una vez por semana.

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2. Eliminar alimentos de nuestra dieta causa ansiedad

La ansiedad es algo a evitar. Si restringes ese dulce o alimento que tanto te gusta, querrás comerlo cada vez más. Cuando lo tengas a tu alcance, la sensación será insostenible.

Además, la ansiedad puede provocar que, cuando tengas la oportunidad de comer lo que tanto te gusta, te olvides de tus objetivos y no pares hasta saciarte.

La restricción no es buena consejera y la ansiedad menos. La dieta debe ser amiga de tus capacidades y no debe ser una decisión que viole tus deseos.

3. El valor emocional de los alimentos

Hambre emocional

Hay alimentos que son parte de nuestra historia como individuos. Una comida que preparaba la abuela, un dulce que te regaló tu pareja, una bebida que te recuerda una buena conversación.

Los recuerdos no se pueden borrar, integran lo que eres como persona y puede que evocarlos te llene de alegría.

Dietismo, un mal hábito

La obsesión por bajar de peso produce lo que hasta ahora se conoce como dietismo. Se trata de la tendencia a hacer dietas continuamente. De una manera u otra, se relaciona con la desesperación y la culpabilidad que genera haber comido sin ningún tipo de control previamente. Por tanto, puede que esta emoción nos haga caer en el error de hacer dietas rápidas, sin consejo profesional.

De esta forma, sólo conseguimos poner en riesgo nuestra salud.

Escucha a los expertos y sigue un buen plan de alimentación. Es la mejor solución para una dieta.

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¿Cuál es la solución?

4 tipos de alimentos claves para una dieta sana y equilibrada

Algo debe quedar claro: a todos los alimentos hay que darles cabida en nuestra vida (a menos que tu cuerpo sea intolerante a ciertas comidas).

Lógicamente, es necesario ponerle atención a la calidad de esos alimentos:

  •  Una buena alimentación debe realizarse sobre la base de hortalizas, verduras, pescados, huevos, carne (especialmente pollo) y tubérculos.
  • ¿Cuáles hay que ingerir en menor cantidad? Los carbohidratos, grasas y dulces.

Se trata de consumir de todo, pero en su correcta medida. Tendrás mayor adherencia al régimen alimentario y no sentirás ansiedad y estrés. Por lo tanto, no caerás en ingestas compulsivas y sentirás menos hambre.

Planificar es la clave. Por tanto, planifica ingestas pequeñas de alimentos repartidas a lo largo del día.

Un último consejo, visita a un experto en nutrición, será tu mejor guía y te ayudará a encontrar la mejor solución para una dieta. Y, por supuesto, ¡no olvides el ejercicio!