Restringir alimentos no es la solución para una dieta

Ivan Aranaga Amengual · 6 abril, 2018
La solución para una dieta equilibrada es incluir todo tipo de alimentos y adoptarla como forma de vida, no como algo temporal. Al excluir ingredientes solo aumentaremos nuestro deseo de consumirlos

En estos tiempos donde los estereotipos de belleza han empezado a cobrar importancia en la consecución de objetivos profesionales y personales, tanto hombres como mujeres se han dispuesto a bajar de peso, eliminando de su dieta alimentos de alto valor nutricional.

Este tema se ha convertido en la obsesión de muchos. Quizás tú no escapas de ese grupo. Puede que hablar de dieta genere escozor, hace que frunzas el ceño y veas todo cuesta arriba. Y es que tal vez en lo primero que uno piensa es en lo difícil que será dejar de comer aquello que tanto nos gusta.

Algunas personas pueden percibir las dietas como una pesada cruz. Pesa tanto que quizás no vamos a poder cargarla hasta conseguir el objetivo, nos hace preguntarnos para qué la hacemos, si vale la pena y si el resultado será proporcional al esfuerzo.

3 razones para no eliminar alimentos de tu dieta

No te desesperes. Aquí te vamos a demostrar que la dieta es sinónimo de salud, de más vida y no de restricciones. Eliminar los alimentos que te gustan solo hace que los desees más. Lo prohibido causa intriga, ansiedad y, cuando lo tienes, placer. Así pues, restringir alimentos no es la solución.

1. El deseo aumenta hacia el objeto deseado

Mujer con antojo

Controlar lo que comes puede ser un punto controvertido. Claro que es necesario discernir aquello que nos hace bien de lo que nos causa daño, y esto también se aplica a los alimentos. No obstante, el control excesivo va contra nuestra naturaleza como seres humanos.

La restricción hará que la dieta se convierta en algo insostenible. La alimentación se debe disfrutar, debe causar placer y puede que por ciertas creencias solo disfrutemos cuando ingerimos alimentos calóricos, aquellos que son malos y que nos pueden hacer daño.

Sin embargo, al categorizarlos como prohibidos se convierten en un objeto de deseo. No tiene sentido eliminarlos. Hablamos de la comida chatarra, de los dulces y las gaseosas.

Es un grupo deseado, dale un espacio. Cumple tu plan alimentario y permítete comer alguno de estos solo una vez por semana.

Lee también: 4 recetas dulces caseras con pocas calorías

2. Eliminar alimentos de nuestra dieta causa ansiedad

La ansiedad es aquello que debes evitar siempre. Si restringes ese dulce o alimento que tanto te gusta querrás comerlo cada vez más y cuando no lo tengas a tu alcance la sensación será insostenible.

La ansiedad provocará que, cuando tengas la oportunidad de comer lo que tanto te gusta, te olvides de tus objetivos y no pares hasta saciarte.

La restricción no es buena consejera y la ansiedad menos. La dieta debe ser amiga de tus capacidades y no debe ser una decisión que viole tus deseos.

3. El valor emocional de los alimentos

Hambre emocional

Hay alimentos que son parte de nuestra historia como individuos, y eso no lo puedes cambiar. Una comida que preparaba la abuela, un dulce que te regalo una pareja, una bebida que te recuerda una buena conversación.

Este punto no lo puedes perder de vista. Los recuerdos no se pueden borrar, integran lo que eres como persona y puede que evocarlos te llene de alegría.

Dietismo, un mal hábito

La obsesión de bajar de peso produce lo que hasta ahora se conoce como dietismo. De una manera u otra, esta relacionado con la desesperación que genera haber comido por tanto tiempo sin ningún tipo de control.

Puede que esta emoción nos haga cometer cualquier tipo de error. Tanto que caemos en esas dietas rápidas, sin ningún tipo de asesoría profesional. Así solo ponemos en riesgo nuestra salud.

Escucha a los expertos y sigue un buen plan de alimentación. Seguro que esta última frase suena mejor que cuando escuchas la palabra “dieta”.

Visita este artículo: 7 alimentos que no debes consumir en la noche

¿Cuál es la solución?

4 tipos de alimentos claves para una dieta sana y equilibrada

Primero, hay que evitar el escozor del que hablamos al principio. Sin embargo, algo debe quedar claro: a todos los alimentos hay que darle cabida en nuestra vida (a menos que tu cuerpo sea intolerante a ciertas comidas).

Lógicamente, es necesario ponerle atención a la calidad de los alimentos:

  •  Una buena alimentación debe realizarse sobre la base de hortalizas, verduras, pescados, huevos, carne, pollo y tubérculos.
  • ¿Cuáles hay que ingerir en menor cantidad? Los carbohidratos, grasas y dulces.

Con esta gran variedad de grupos alimentarios sentirás más saciedad. Consumirás de todo en su debida cantidad. Tendrás mayor adherencia al régimen alimentario y no sentirás ansiedad. Por lo tanto, no caerás en ingestas compulsivas y sentirás menos hambre.

Planificar es un buen verbo. Así que planifica ingestas pequeñas de alimentos. Seis al día es suficiente sin eliminar absolutamente nada. No caigas en excesos.

Un último consejo, visita a un experto en nutrición, será tu mejor guía. Y, por cierto, ¡no olvides el ejercicio!