La dieta sin harinas: beneficios y consecuencias

Si deseas eliminar las harinas de tu alimentación, es importante que conozcas de qué manera actúan en tu cuerpo, pues de no buscar sustitutivos podría ser perjudicial para la salud.

En la actualidad la gran mayoría de personas buscan día día encontrarse mejor y cuidar su salud a través de la alimentación. Por esta razón, es muy popular escuchar hablar de la dieta sin harinas.

Su proceso de refinamiento, en el cual se excluyen los nutrientes propios del producto natural, ha causado una alarma. Y es que las harinas refinadas podrían crear dependencia y enfermedades, por eso pueden llegar a ser perjudiciales para la salud.

En ese sentido, muchas personas las han apartado de sus dietas, o por lo menos las han intentado excluir poco a poco. No obstante, una decisión tan drástica puede conllevar beneficios y consecuencias negativas.

 La dieta sin harinas

Beneficios 

Dieta sin harinas

Tras una investigación, la Universidad de Harvard recomiendan añadir a la alimentación diaria carbohidratos buenos y desechar por completo los refinados. Este cambio en tu régimen alimentario podría traer los siguientes beneficios:

Cambios en tu cuerpo

Notarás un cambio sorprendente en tu cuerpo, pues te ayudará a  adelgazar si sufres de sobrepeso.

Te sentirás más lleno

Aunque sea difícil de creer, eliminando las harinas sentirás más saciedad y menos apetito. Si sustituyes las harinas refinadas por las harinas integrales esta sensación se mantendrá durante más tiempo.

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Regularás tus triglicéridos

Tus niveles de triglicéridos disminuirán, ya que el hígado dejará de crear la grasa que se genera a partir de la glucosa que aportan estos carbohidratos.

Mayor energía

Sentirás más energía, debido a que subirán los niveles colesterol HDL,es decir el colesterol bueno, en tu sangre.

Reduce los niveles de insulina

Con una dieta sin harinas lograrás mantener estables los niveles de insulina. De esta manera, ya no se producirán los cambios repentinos que pueden generar complicaciones para la salud.

Normaliza la presión arterial

La grasa que se adhiere a las arterias disminuirá. Esto favorecerá la normalización de la presión alta.

Mejora la salud cardiovascular

Podrás ayudar a revertir patologías como la obesidad, problemas con el colesterol, hipertensión, arteriosclerosis y padecimientos gastrointestinales, como reflujo o colon irritable, entre otras.

Previene la diabetes

Podrás alejar las posibilidades de padecer de diabetes. Y si eres prediabético, podrás mantener esta condición bajo control.

Limitar las harinas y no eliminarlas

La harina de avena es muy saludable.

Sin embargo, para ser una persona completamente sana, no necesitas eliminar de tu alimentación estos carbohidratos. Aunque no lo parezca, su exclusión puede ser perjudicial.

Ahora bien, puede que la mejor decisión consista en eliminar las harinas blancas o refinadas y los productos que derivan de ellas.

A grandes rasgos, las harinas son el tipo de carbohidratos que sirven como combustible al corazón y al cerebro, razón por la cual deben ocupar entre el 50% y 55% de los alimentos que ingieres durante el día.

Por eso, te recomendamos consumir harinas integrales: conservan la fibra, sus vitaminas y minerales. Recuerda que las harinas refinadas son procesadas, por lo que aportan menos nutrientes al organismo.

Algunas consecuencias de una dieta sin harinas

Una dieta sin harinas puedes provocar consecuencias graves. Entre ellas, podemos mencionar:

  • Mareos.
  • Arritmias.
  • Mal humor.
  • Náuseas.
  • Mal aliento.
  • Orina con olores fuertes.
  • Bajo rendimiento sexual.
  • Pérdida de masa muscular y de calcio.

La fuente de energía principal del ser humano es la glucosa que se obtiene de los carbohidratos. Si no se consume el individuo cae en una dieta cetónica. Por eso siempre es  recomendable  visitar a un nutricionista antes de introducir cambios en la dieta.

Si alguna vez has escuchado que una dieta sin harinas mejoran tu humor, te informamos de que es falso, todo lo contrario. Con la eliminación de la glucosa en la harina el organismo no puede obtener energía y comienza a sufrir de fatiga, mareos, irritabilidad, etc.

Por otro lado, también comenzarás a padecer el síndrome de la abstinencia a los carbohidratos. Estos generan placer en un área del cerebro que se llama zona de recompensa y al dejar de consumirlos genera una sensación de mucho malestar.

Ver también: ¿Cuáles son los nutrientes que debe recibir el cuerpo diariamente?

Reemplazos de las harinas para no caer en tentaciones

Si deseas eliminar las harinas de una forma saludable, puedes cambiar el pan por alimentos como la avena o el germen de trigo. En el desayuno puedes comer arroz inflado, lentejas, soja o cereales a base de legumbres.

En los postres usa edulcorantes naturales, miel o sirope de agave e incluye también las frutas. Recuerda que una dieta sin harinas debe realizarse bajo  la supervisión de un especialista. De esta manera, te mantendrás en óptimas condiciones y evitarás perjudicar a tu salud.