La dieta sin harinas: beneficios y consecuencias

28 julio, 2018
Si deseas eliminar las harinas de tu alimentación, es importante que conozcas de qué manera actúan en tu cuerpo, pues de no buscar sustitutivos podría ser perjudicial para la salud

En la actualidad existe una realidad que cada vez se hace más fuerte y sólida: las personas están en la búsqueda constante de sentirse mejor y más saludables a través de la alimentación. Por esta razón, es muy popular escuchar hablar de la dieta sin harinas.

En los últimos años las harinas se han convertido en un enemigo de la salud. Su proceso de refinamiento, en el cual se excluyen los nutrientes propios del producto natural, ha causado una alarma. Y es que las harinas refinadas podrían crear dependencia y enfermedades.

En ese sentido, muchas personas las han apartado de sus dietas, o por lo menos las han intentado excluir poco a poco. No obstante, una decisión tan drástica obviamente puede conllevar beneficios y consecuencias negativas. Veamos.

8 beneficios de una dieta sin harinas

Es malo comer harinas en la noche

Tras una investigación, la Universidad de Harvard recomienda agregar a la alimentación diaria carbohidratos buenos y desechar por completo los refinados. Este cambio en tu régimen alimentario podría traer los siguientes beneficios:

1. Cambios en tu cuerpo

Notarás un cambio sorprendente en tu cuerpo, pues adelgazarás si sufres de sobrepeso.

2. Te sentirás más lleno

Aunque sea difícil de creer, eliminando las harinas sentirás más saciedad y menos apetito. Si sustituyes las harinas refinadas por las harinas integrales esta sensación se mantendrá durante más tiempo.

Lee también: ¿Qué le pasa al cuerpo cuando no comes durante varios días?

3. Regularás tus triglicéridos

Tus niveles de triglicéridos disminuirán, ya que el hígado dejará de crear la grasa que se genera a partir de la glucosa que aportan estos carbohidratos.

4. Mayor energía

Sentirás más energía, debido a que subirán los niveles colesterol HDL –es decir, el colesterol bueno– en tu sangre.

5. Reduce los niveles de insulina

Con una dieta sin harinas lograrás mantener estables los niveles de insulina. De esta manera, ya no se producirán los cambios repentinos que generan complicaciones para la salud.

6. Normaliza la presión alta

La grasa que se adhiere a las arterias disminuirá. Esto favorecerá la normalización de la presión alta.

7. Mejora la salud cardiovascular

Reducirás el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además, podrás revertir patologías como la obesidad, problemas con el colesterol, hipertensión, arteriosclerosis y padecimientos gastrointestinales, como reflujo o colon irritable, entre otras.

8. Previene la diabetes

Podrás alejar las posibilidades de padecer de diabetes. Y si eres prediabético, podrás mantener esta condición bajo control.

Limitar las harinas y no eliminarlas

La harina de avena es muy saludable.

Con esos 8 beneficios puedes considerar poner en práctica una dieta sin harinas. Sin embargo, para ser una persona completamente sana, no necesitas eliminar de tu alimentación estos carbohidratos. Aunque no lo parezca, su exclusión puede ser perjudicial.

Ahora bien, puede que la mejor decisión consista en eliminar las harinas blancas o refinadas y los productos que se derivan de ellas. Sin embargo, esto no incluye los hidratos de carbono en su totalidad.

A grandes rasgos, las harinas son del tipo de carbohidratos que fungen como combustible al corazón y al cerebro, razón por la cual deben ocupar entre el 50% y 55% de los alimentos que ingieres durante el día.

Por eso, te recomendamos consumir harinas integrales: conservan la fibra, sus vitaminas y minerales. Recuerda que las harinas refinadas son procesadas, por lo que aportan menos nutrientes al organismo.

Algunas consecuencias de una dieta sin harinas

Una dieta sin harinas puedes provocar consecuencias graves. Entre ellas, podemos mencionar:

  • Mareos.
  • Arritmias.
  • Mal humor.
  • Náuseas.
  • Mal aliento.
  • Orina con olores fuertes.
  • Bajo rendimiento sexual.
  • Pérdida de masa muscular y de calcio.
  • Estos padecimientos se ocasionan porque el organismo comienza a usar como fuente de energía cuerpos cetónicos.

Estos son unos compuestos que se obtienen de la degradación de las grasas. Normalmente, la fuente de energía tiene que ser la glucosa, la cual se obtiene de los carbohidratos. No obstante, al no ser consumida el individuo cae en una dieta cetónica. Si esto sucede, lo recomendable es visitar a un profesional de la nutrición.

Si alguna vez has escuchado que una dieta sin harinas mejoran tu humor, te informamos que es falso. Todo lo contrario. Debido a que se eliminaron la glucosa de las harinas, el organismo no tiene forma de obtener energía y comienza a sufrir de fatiga, mareos, irritabilidad, por nombrar algunos perjuicios.

Por otro lado, también comenzarás a padecer el síndrome de la abstinencia a los carbohidratos. Estos generan placer en un área del cerebro que se llama zona de recompensa. En ese momento actúa la dopamina, que es un neurotransmisor que genera señales de placer.

Cuando dejas de consumir harinas, disminuyen los niveles de dopamina y se comienzan a generar síntomas de abstinencia, lo cual te dificultará abandonar su consumo. Por eso es importante que estos procesos cuenten con la guía de un profesional.

Ver también: ¿Cuáles son los nutrientes que debe recibir el cuerpo diariamente?

Reemplazos de las harinas para no caer en tentaciones

Si deseas eliminar las harinas de una forma saludable, puedes cambiar el pan por alimentos como la avena o el germen de trigo. En el desayuno puedes comer arroz inflado, lentejas, soja o cereales a base de legumbres.

En los postres usa edulcorantes naturales, miel o sirope de agave e incluye también las frutas. Recuerda que una dieta sin harinas debe realizarse bajo supervisión de un especialista. De esta manera, te mantendrás en óptimas condiciones y evitarás afectar tu salud.

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