¿Cuál es la diferencia entre demencia senil y Alzheimer?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 14 septiembre, 2018
La demencia senil y el Alzheimer son dos términos que se utilizan ampliamente. Sin embargo, no todo el mundo conoce el significado de cada una. A continuación lo explicamos.

Demencia senil y Alzheimer son patologías distintas. Sin embargo, sí es cierto que ambas cursan con demencia. Pero ¿qué es la demencia?

La demencia se define como una disminución del nivel intelectual respecto al nivel previo de conocimiento. Durante la misma, se deterioran las funciones superiores. Así, se pierde capacidad de atención, concentración y memoria. También se pierden comprensión y expresión del lenguaje, capacidades matemáticas y coordinación psicomotriz.

Otras funciones superiores afectadas durante la demencia son la planificación y ejecución de tareas y la resistencia a la fatiga. Se afectan, asimismo, la capacidad de juicio, la voluntad, el pensamiento abstracto, la regulación afectiva y el control de impulsos.

Existen múltiples causas de demencia posibles. Entre ellas se encuentran el Alzheimer, las enfermedades vasculares y otras enfermedades del sistema nervioso central.

Demencia senil y Alzheimer

A continuación procederemos a definir estas dos patologías para aclarar la distinción entre las mismas.

Demencia senil

Se le llama demencia senil a aquellas demencias que aparecen en ancianos. Realmente no es una enfermedad concreta. Según la Alzheimer’s Association es un conjunto de síntomas entre los que se incluye el deterioro de la memoria y otras capacidades de razonamiento. Estos síntomas son lo suficientemente graves como para interferir en la vida diaria.

síntomas de alzhéimer

Es decir, la demencia senil puede referirse a cualquier tipo de demencia. Como tal, puede estar provocado por diversas enfermedades. Así, una demencia senil puede corresponderse con Alzheimer, con una enfermedad vascular o alguna enfermedad del sistema nervioso central.

Sagrario Manzano coordina el Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología. Según la doctora, emplear el término demencia senil es erróneo. Esto es debido a que la demencia puede afectar a personas de cualquier edad.

Quizá te interese: ¿En qué momento de la depresión se debe buscar ayuda?

Alzheimer

El Alzheimer es otro tipo de demencia. Sin embargo, su etiología está bien filiada. Se caracteriza por pérdida de neuronas, con la consecuente pérdida de densidad sináptica (sinapsis se refiere a la conexión entre dos neuronas). Además, se depositan en el tejido nervioso diversas sustancias, como el material amiloide.

Se producen asimismo alteraciones en los neurotransmisores, y se atrofia la corteza cerebral.

Diferencias entre demencia senil y Alzheimer

Localización de las lesiones

El Alzheimer es una demencia de tipo cortical. Así, es la sustancia gris encefálica la que se ve afectada. Se afectan, por tanto, las funciones que controla la sustancia gris (corteza). Estas son, fundamentalmente, el juicio, la memoria, el lenguaje, la atención y la concentración.

RMN del cerebro para el diagnóstico de la epilepsia

La demencia senil puede ser cortical o subcortical. Así, además de afectarse las funciones anteriores, pueden afectarse las funciones gobernadas por la capa encefálica subcortical. Estas comprenden psicomotricidad, desregulación afectiva, enlentecimiento, apatía y pérdida de memoria. Además son características de la demencia subcortical dos circunstancias:

  • Apraxias: pérdida de capacidad de llevar a cabo movimientos diestros.
  • Agnosias: pérdida de capacidad de reconocer estímulos.

Con todo, es reseñable que prácticamente todas las demencias se convierten en mixtas a medida que evolucionan.

Descubre: Tipos de demencia que no son Alzheimer

Progresión del cuadro

El cuadro clínico del Alzheimer progresa durante aproximadamente 5 a 10 años. Se desarrolla por etapas. La primera de ellas cursa con disminución de la resistencia a la fatiga y de capacidad de adaptación en actividades extraordinarias. Aparecen asimismo pequeños olvidos y negación de la enfermedad, pero también preocupación y ansiedad.

Durante la segunda etapa aparece dificultad de adaptación ante tareas extraordinarias. Esta también cursa con pérdida de atención, concentración y memoria, y cuadros depresivos.

En la tercera etapa aparece disminución de la capacidad de adaptación ante tareas ya ordinarias. Además, se experimenta desregulación afectiva. Durante la cuarta etapa disminuye ya gravemente la capacidad de adaptación ante tareas ordinarias. La persona no es consciente ya de su enfermedad y cambia su personalidad.

La quinta etapa se experimenta con deterioro cognitivo ya muy grave. Por último, durante la sexta etapa ya no reconoce a sus familiares y es totalmente dependiente.

Por otra parte, las demencias vasculares se desarrollan por accidentes isquémicos transitorios (AIT). Esto quiere decir que el daño es acumulativo y la evolución es a saltos. Se producen disminuciones bruscas de las funciones superiores seguidas de estabilizaciones.

Otras demencias obedecen a enfermedades más concretas del sistema nervioso. Así, su cuadro clínico obedecerá a la enfermedad en concreto.

De modo que el Alzheimer es una enfermedad que progresa paulatinamente. Sin embargo, la demencia senil puede evolucionar:

  • Paulatinamente: si la demencia senil es de tipo Alzheimer.
  • A saltos: si la demencia senil es de tipo vascular.
  • Según enfermedades concretas del sistema nervioso.

Epidemiología

Por último, la demencia tipo Alzheimer afecta más a mujeres. Sin embargo, la demencia senil afectará más a hombres si su causa es vascular.