Diferencias entre hambre física y ansiedad. ¡Descúbrelas!

Brunilda Zuñiga 16 agosto, 2018
Conocer las diferencias entre hambre física y ansiedad es importante para poder controlar los impulsos que nos llevan a comer sin medida, pues el exceso de alimentos puede afectar a tu salud.

¿Tienes problemas para bajar de peso porque todo el tiempo estás comiendo? ¿No puedes parar aunque ya has comido? En esta ocasión te hablaremos sobre las diferencias entre hambre física y ansiedad.

La ansiedad es la enfermedad mental más frecuente a nivel mundial por lo que es importante aprender a identificarla. En la alimentación, la ansiedad nos induce a comer sin ningún tipo de control. El objetivo al comer por ansiedad no es nutrir el organismo sino suplir momentáneamente las emociones, sentimientos y angustias.

Conocer las diferencias entre hambre física y ansiedad es importante, pues el exceso de alimentos puede afectar a tu salud. Puede provocar trastornos alimentarios severos, por ejemplo, la bulimia nerviosa.  

El hambre real aparece repentinamente

La primera de las diferencias entre hambre física y ansiedad es que la primera se presenta cuando el organismo necesita más energía. Esto ocurre conforme pasan las horas y tu organismo va quemando las reservas de calorías al realizar sus actividades habituales.  

Para evitar este tipo de hambre se recomienda hacer comidas ligeras cada pocas horas. De esta forma controlarás tu peso y repones gradualmente la energía de tu cuerpo.

Por su parte, la ansiedad provoca hambre en todo momento. Cuando se experimenta este trastorno, tendrás la necesidad de comer incluso inmediatamente después de ingerir alimento. Aunque no exista ninguna razón para comer, te sentirás desesperado por continuar ingiriendo alimentos.

  • Es común que el hambre por ansiedad tienda a aumentar durante la noche, cuando puedes pensar más en tus problemas.

Te apetece comer un tipo de alimento específico

Otra de las diferencias entre hambre física y ansiedad es que en la primera no se tiene un deseo particular sobre lo que se va a comer. En este caso, lo que busca tu cuerpo es obtener la energía que necesita. Por esto mismo, podrías comer cualquier cosa.  

Por el contrario, cuando experimentas un ataque de ansiedad, desearás alimentos altos en carbohidratos. En este caso, podrías tener una fruta o un batido saludable a mano y no lo consumirías porque sencillamente no es lo que te apetece.

En un ataque de ansiedad es común desear ingerir alimentos procesados con un alto contenido de grasas y azúcares, por ejemplo, las papas fritas, los pastelillos, donas, etc.  El problema con la ansiedad es que, una vez que consumes estos productos, puedes caer en una especie de adicción donde cada vez desearás más comida chatarra.

Descubre: 6 comidas que causan adicción. ¡Ten cuidado!

Continúas comiendo, incluso cuando ya estás satisfecho

Cuando tienes hambre física solo das a tu cuerpo la cantidad de alimento que requiere. Por este motivo, en cuanto te sientes satisfecho, puedes dejar de comer.

Sin embargo, cuando estás ansioso o estresado, continúas comiendo desesperadamente, como si no hubieses comido antes. Así, la ansiedad te conduce a consumir más cantidad de alimentos de los necesarios.

Si regularmente estás ansioso, es muy probable que puedas padecer sobrepeso u obesidad. Por este motivo, es importante que aprendas a lidiar con el problema a través de técnicas de relajación. De lo contrario, podrías desarrollar problemas metabólicos serios.

Sentimos culpa después de comer

La palabra culpa refiere a que nos sentimos responsables por algo que está mal. El hambre física no nos causa ninguna culpa, porque se trata de una necesidad fisiológica. A través de esta, tu cuerpo se mantiene sano y listo para seguir funcionando.

La ansiedad, por el contrario, provoca culpa. Este es un efecto causado por las características de los alimentos altos en azúcar y grasas insaturadas. Además, al mantenerte comiendo durante todo el día sentirás pesadez y no podrás llevar tu rutina diaria habitual.

Lee este artículo: ¿Por qué los alimentos procesados son malos para nuestra salud?

Aprende a reconocer las diferencias entre hambre física y ansiedad

Es indispensable que identifiques las diferencias entre hambre física y ansiedad. De lo contrario, podrías entrar en un ciclo en el que comes con la finalidad de olvidar tus problemas.

Aunque esto podría ser una opción rápida para olvidarte de lo que te está afectando, recuerda que no es una actitud sana. Se ha demostrado que consumir alimentos ricos en fibra, como frutas y verduras puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad. Además, debes obligarte a llevar una dieta baja en azúcares y grasas.

Analiza tu comportamiento. Si te percatas de que estás comiendo por ansiedad, acude con un profesional para buscar ayuda.

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