Diferencias entre odinofagia y disfagia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 20 febrero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 29 mayo, 2019
Aunque la odinofagia y disfagia sean dos términos que pueden confundirse, cada uno de ellos hace referencia a un problema específico diferente.

La odinofagia y disfagia hacen referencia a una serie de problemas que tienen que ver la ingestión de los alimentos. Sin embargo, estos dos conceptos tienen algunas diferencias entre sí que hoy trataremos a lo largo de este artículo.

A pesar de que muchas personas confunden ambos términos, lo cierto es que una vez veamos lo que implica uno u otro nos daremos cuenta de lo distintas que son la odinofagia y disfagia, a pesar de que también tienen una cierta relación.

¿Qué es la odinofagia?

Dolor de garganta

En primer lugar, trataremos el concepto de odinofagia. Este hace referencia, como bien señala el estudio Enfermedad por reflujo gastroesofágico, al dolor que se manifiesta en el momento en el que tragamos (alimentos sólidos, líquidos o saliva). Algunas de sus características son:

  • Dolor de intensidad leve: aunque en algunas circunstancias este puede aumentar, suele ser bastante leve.
  • Cronicidad: en algunos casos el dolor durante la deglución se vuelve crónico lo que puede indicar la presencia de una enfermedad grave que hay que tratar.
  • Contracciones sincrónicas: los músculos de la zona se contraen provocando dolor.

Causas

La odinofagia suele presentarse como consecuencia de enfermedades como la faringitis, amigdalitis u otra serie de infecciones que pueden afectar a la zona de la garganta. No obstante, una vez se resuelva la causa la odinofagia, desaparece.

Esto no sucede en otras situaciones en las cuales este dolor al tragar se vuelve crónico y, por lo tanto, puede estar alertando de la presencia de algún problema mayor. Por ejemplo, alguna úlcera.

Sin embargo, antes de alertarnos por todo esto y preocuparnos en vano, si tenemos algunos de los síntomas mencionados, acudir al médico es la mejor opción para salir de dudas. Así, también podremos empezar un tratamiento adecuado para resolver nuestro problema.

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¿Qué es la disfagia?

Disfagia

Ahora que ya sabemos un poco más sobre la odinofagia, trataremos la disfagia. En este caso, no se hace referencia al dolor que se produce durante la deglución, sino a las dificultades para tragar tanto alimentos sólidos como líquidos.

De hecho, los alimentos detienen su progreso antes de pasar por la garganta por la imposibilidad de traspasarla. A veces, incluso la persona con disfagia puede presentar problemas para masticar el alimentos formándose lo que vulgarmente se conoce como «bola».

Algunos de los síntoma de la disfagia coinciden con los de la odinofagia:

  • Dolor al tragar (odinofagia): esta es la causa por la que los alimentos o líquidos no logran realizar su recorrido normal.
  • Sensación de bolo histérico: este que es un síntoma de la ansiedad se caracteriza por la sensación de tener los músculos de la garganta rígidos y agarrotados, estrechando la garganta.
  • Voz ronca: esto es debido a la contracción de los músculos de la zona.
  • Regurgitación: la imposibilidad de tragar provoca que los alimentos vuelvan a la boca y no logren pasar por la garganta.
  • Arcadas: surgen por la dificultad de tragar y por la regurgitación que la disfagia provoca.

Causas

Entre las causas de la disfagia se encuentra la acalasia (una rara enfermedad que afecta al esófago), la esofagitis que puede estar relacionada con alguna alergia alimentaria o la presencia de tumores en la zona.

Asimismo, en el momento en el que acudamos al médico con estos síntomas lo primero que hará será comprobar que no hay cuerpos extraños que estén provocando la disfagia. En algunas situaciones, puede que algún pedazo de alimento esté siendo el causante de este problema tan desagradable.

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Prevenir la odinofagia y disfagia

Ahora que ya hemos visto las diferencias entre la odinofagia y disfagia, a pesar de que una puede ser un síntoma de la otra, es importante saber la manera en la que podemos prevenirlas.

Para ello, se recomienda masticar bien los alimentos y no digerir trozos demasiado grandes que dificulten nuestra deglución. También, es necesario adquirir buenos hábitos para mantenernos lo más saludables posibles y evitar que la faringitis u otras infecciones nos provoquen esta afección.

Por último, no nos podemos olvidar de la importancia de asistir al médico con regularidad para verificar que todo está bien. La detección temprana de una úlcera, reflujo gastroesofágico o cáncer puede ayudarnos a evitar sufrir durante un tiempo prolongado la odinofagia y disfagia.

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