Diferentes usos que podemos dar a las esponjas

Además de servir para fregar los platos y limpiar superficies, hay otros usos que podemos dar a las esponjas. Descúbrelos a continuación.

Por lo general utilizamos las esponjas para lavar los platos y limpiar diferentes superficies. Junto con un buen detergente o agente limpiador nos facilitan día a día la labor de eliminar los restos de suciedad de las mismas sin tener que realizar mucho esfuerzo. Por esta razón, las esponjas son artículos que nunca faltan en los hogares.

Pero este no es el único uso que pueden tener en nuestros hogares. ¿Quieres conocer más? Sigue leyendo.

Otros usos de las esponjas

1. Conservación de alimentos

En primer lugar, una esponja de cocina nueva se puede utilizar para eliminar los malos olores del refrigerador. ¿Cómo? De una manera muy fácil: se humedece un poco la esponja y se cubre por completo con suficiente bicarbonato de sodio. Luego se coloca en un compartimento al fondo del refrigerador y listo, en poco tiempo, comenzará a actuar.

Como podrás intuir, la clave está realmente en el uso del bicarbonato para neutralizar los gases que se acumulan en el refrigerador. Lo mejor de este truco es que puede emplearse también para otros contenedores parecidos, por ejemplo, los porta alimentos o neveras de acampada.

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Además, las esponjas también se pueden utilizar para conservar el frescor de las frutas y vegetales. En vista de que los alimentos suelen contener cierto índice de agua dentro de sí, una vez transcurrido el tiempo de consumo prudente, el proceso de descomposición da inicio y el alimento comienza a desprender su humedad.

Si se coloca una esponja en el sitio de este tipo de alimentos, esta absorberá el exceso de humedad y, por ende, alargará la vida de las frutas y vegetales. Por supuesto, este truco ayuda considerablemente pero no es una solución eterna, por lo que se debe revisar la esponja cada cierto tiempo y escurrirla cuando sea necesario.

2. Jardinería

En lo que respecta al ámbito de la jardinería, se les puede dar un uso a las esponjas de cocina muy útil: el riego y cuidado de las plantas. Tan solo hay que tomar las plantas que necesiten mantener su tierra húmeda por más tiempo y colocarles una esponja impregnada de agua al fondo de la maceta, de tal manera que la esponja quede debajo de la tierra. Hay que destacar que este procedimiento debe hacerse antes de plantar.

Consejos para plantar un árbol.

3. Estética y cuidado personal

Las esponjas de cocina son una excelente herramienta para eliminar las pelusas y los pelos de las mascotas. Al humedecerlas un poco y pasarlas por la superficie textil afectada (tapiz, alfombra, cojín, sofá, silla o cualquier prenda de ropa), atrapan y retiran los pelos.

¿Genial, cierto? Y lo mejor de todo es que son tan económicas como cualquier removedor de pelusa. Solo que, con las esponjas, no es necesario tirarlas una vez que las hayamos utilizado, solo hay que lavarlas y ponerlas a secar. Una alternativa muy útil que no promueve el hábito de desechar los objetos y perjudicar el medio ambiente.

Por otra parte, si en casa no hay algodón disponible ni toallitas quita esmalte y ha llegado el momento de remover la manicura o pedicura, se puede recurrir a las esponjas de la misma forma que el algodón. Retirarán el barniz con la misma facilidad y no habrá necesidad de salir corriendo a comprar un paquete de motas de algodón o recurrir a otras medidas desesperadas que puedan dañar las uñas.

Siguiendo con la línea de estética y presentación, también se pueden utilizar las esponjas para hacer que el jabón en barra de la ducha dure más tiempo. Tan solo hay que colocar una esponja seca debajo de la barra y listo, así no se deshará tan fácilmente por la humedad. Al igual que en el caso de la conservación de alimentos, es necesario revisarla y escurrirla de vez en cuando para que no retenga el exceso de líquido.

4. Medicina

Las esponjas de cocina nuevas también se pueden utilizar para aplicar ungüentos sobre las heridas superficiales (como los cortes pequeños y los raspones). Tan solo hay que humedecerlas en el ungüento o crema y aplicarlas con toques suaves y ligeros sobre la piel. De esta manera, la sensación de molestia al rozar la herida no será tan intensa como al aplicar la crema con los dedos.

Las esponjas tienen diferentes usos.

Por otra parte, se pueden utilizar como compresas para bajar la fiebre o bien para tratar los músculos doloridos. En lugar de recurrir a las bolsas de hielo y a los paños, basta y sobra con tomar una esponja limpia y humedecida con agua fresca para aliviar el malestar.

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Afortunadamente, las esponjas de cocina son objetos que tienen muchas más utilidades de lo que nos parece a simple vista. Gracias a ello, podemos recurrir a ellas para dar solución a las distintas necesidades que tengamos en el hogar de una manera fácil, económica y sencilla. Anímate a probar estos trucos de ahora en adelante y verás qué buenos resultados obtienes.