Digoxina: mecanismo de acción y aplicaciones

Pilar fundamental del tratamiento de la insuficiencia cardíaca, la digoxina debe usarse prestando especial atención a su estrecho margen terapéutico.

La insuficiencia cardíaca es una patología del corazón que aparece cuando éste no tiene la fuerza suficiente para bombear la sangre. Se acompaña de cansancio, somnolencia o dificultad respiratoria. La digoxina es un fármaco cardiotónico utilizado que aumenta la fuerza del corazón y ayuda a aumentar el flujo sanguíneo, por lo que se utiliza en el tratamiento de insuficiencia cardíaca, la cual puede ser síntoma de problemas cardíacos más graves.

¿Qué es la digoxina?

La digoxina es un fármaco que pertenece a la familia de los glucósidos cardiotónicos. El principio activo de estos fármacos ha sido extraído de plantas, destacando el género Digitalis, concretamente Digitalis lanata. También son llamadas dedaleras. El género comprende una veintena de especies de hierbas y arbustos nativas de Europa, Asia Menor y África del norte.

La digoxina se administra por vía oral o, si la situación es de emergencia, por vía intravenosa. En su mayor parte se elimina por vía renal, produciendo interacciones con numerosos alimentos y medicamentos como algunos antiarrítmicos (verapamilo y amiodarona). Es muy importante tener en cuenta este factor a la hora de administrar el fármaco con el fin de evitar perjuicios innecesarios.

Ver también: 8 señales de enfermedades cardíacas que no se deben pasar por alto

Acciones y efectos adversos de la digoxina

Acciones y efectos adversos de la digoxina

La mayor parte de las acciones de la digoxina recaen sobre el corazón. Entre estos podemos destacar:

  • Disminución de la frecuencia cardíaca (número de latidos del corazón por minuto) y de la velocidad de conducción nerviosa del mismo.
  • Aumento de la fuerza de contracción del corazón, facilitando la distribución de sangre por el organismo. Un aumento de la fuerza de contracción se traduce en un menor número de latidos necesarios para bombear el mismo volumen de sangre.
  • Cierta acción diurética.

En cuanto a los efectos adversos podemos destacar que la digoxina puede causar náuseas, vómitos, diarrea y confusión. También favorece la aparición de visión borrosa y errores a la hora de ver los colores verde y azul (discromatopsia verde-azul).

A la hora de administrar digoxina es de vital importancia tener en cuenta su estrecho margen terapéutico, es decir, la diferencia entre la cantidad terapéutica y la tóxica es muy pequeña.

Mecanismo de acción

La digoxina inhibe la bomba sodio/potasio de las células cardíacas, lo que se traduce en una despolarización de la membrana de estas células, haciéndolas menos susceptibles a la transmisión del impulso nervioso que conduce a la contracción cardíaca. Es decir, menos latidos pero con mayor potencia de contracción.

El principal problema de la digoxina es su estrecho margen terapéutico, o lo que es lo mismo, el pequeño intervalo de concentraciones en las que este fármaco es eficaz y no tóxico. Por encima de estas concentraciones la digoxina puede precipitar la aparición de arritmias. La determinación de la concentración de digoxina es a menudo útil cuando estamos ante casos de toxicidad o escasa eficacia.

El intervalo terapéutico de la digoxina es de 1-2,6 nmol/L.

Aplicaciones de la digoxina

mecanismo de acción

Por las acciones antes descritas, la digoxina se utiliza para disminuir la frecuencia cardíaca en casos de arritmias (fibrilación ventricular o flutter auricular).

También se administra en niños menores de 10 años que sufren el síndrome de Wolff-Parkinson-White. De manera muy importante también participa en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca.

Te recomendamos leer: Cardiotónicos: qué son y cómo actúan

¿Qué hacer en casos de intoxicación con digoxina?

Qué hacer en casos de intoxicación con digoxina

Si nos encontramos ante un caso de sobredosis de glucósidos cardiotónicos la mejor solución es la administración de anticuerpos antidigoxina, los cuales neutralizarán la acción del fármaco. Otros tratamientos de rescate que pueden llevarse a cabo son los siguientes:

  • Suspender el tratamiento con digoxina y administrar potasio o cloruro de potasio.
  • Dosificación de sustancias que faciliten la eliminación del fármaco y su no absorción como pueden ser la resincolestiramina o el carbón activo.
  • Administración de fármacos antiarrítmicos como la fenitoína o la lidocaína.
Marcos Pedrosa

Farmacéutico. Leer, escribir e imaginar son mis tres pilares. Buscando constantemente aquello que me llene, promoviendo la salud y tratando siempre de mejorar.

Ver perfil
Categorías: Medicamentos Etiquetas:
Te puede gustar