Dile adiós a las encías inflamadas con estos remedios naturales

Para cuidar de nuestras encías, es imprescindible extremar la higiene bucal y acudir al dentista al menos una vez al año para realizarnos una limpieza profesional y así evitar problemas.

Las encías inflamadas constituyen una de las afecciones periodontales más comunes de consulta odontológica. Este padecimiento se conoce como gingivitis y generalmente es producto de una deficiente higiene bucal.

Las bacterias y los microbios que normalmente habitan nuestra boca se multiplican cuando no prestamos la atención adecuada a nuestro aseo dental. La inflamación producida por la sobrepoblación de bacterias deteriora los tejidos de soporte de los dientes, lo que ocasiona su desprendimiento si no se trata a tiempo. Esto se conoce como periodontitis.

Las encías inflamadas causan sensibilidad y dolor en la zona, se ponen rojas y, en la mayoría de los casos, sangran un poco. La buena salud bucal y, específicamente la de las encías, se pueden recuperar si aplicamos las recomendaciones que listamos a continuación.

Remedios para curar las encías inflamadas

Existen varios remedios para mitigar esta afección; aquí mencionamos los que se consideran más rápidos y efectivos, todos compuestos por ingredientes naturales.

Aloe vera

Aloe vera

El aloe vera es una planta milenaria que ha incrementado la fama de sus poderes curativos para un sinfín de padecimientos. Al contar con propiedades antifúngicas, antinflamatorias, antibacterianas y cicatrizantes, el aloe vera es una aditivo ideal para combatir los efectos de la gingivitis.

¿Cómo usarlo?

  • Frota un trozo pequeño de gel de aloe vera en las encías inflamadas 3 o 4 veces por día.
  • Al cabo de una semana, se notará la evolución positiva de este tratamiento.

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Clavo de olor

Esta famosa especia, usada para aderezar los alimentos, tiene propiedades anestésicas y antibacterianas, además de contener flavonoides, un elemento utilizado como antibiótico. Todo ello lo convierte en el compañero perfecto de la higiene bucal.

Ingredientes

  • 5 clavos de olor
  • 1 taza de agua (250 ml)

¿Cómo usarlo?

  • Prepara un enjuague bucal colocando 5 clavos de olor en una taza de agua caliente. Deja que se enfríe antes de usarla.

Agua salada

Agua salada

Este remedio para tratar las encías inflamadas es el favorito de las abuelas. El agua salada sirve para desinflamar toda la cavidad bucal. Para aprovechar sus virtudes, simplemente has de realizar una mezcla de agua con sal y hacer buches antes y después del cepillado. Funciona mejor si usas sal marina.

Bicarbonato de sodio

Este elemento que nos regala la naturaleza debe tener un lugar especial en nuestros hogares. El bicarbonato resulta imprescindible para mitigar una gran variedad de problemas de salud.

Por su alcalinidad, evita la proliferación de bacterias en la boca y neutraliza los ácidos producidos por los alimentos ingeridos. Usarlo es sumamente sencillo:

  • Recurre al bicarbonato de sodio para resolver la gingivitis haciendo una pasta constituida por este producto y unas gotas de agua.
  • Frota el remedio en la encía afectada una vez por día.

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 Sal y jengibre

Sal y jengibre

Otro de los productos usados para tratar la inflamación de las encías es el jengibre. Esta peculiar raíz de sabor picante tiene propiedades antinflamatorias y antioxidantes que favorecen nuestra salud.

Ingredientes

  • Un trozo pequeño de jengibre
  • Una pizca de sal

¿Cómo usarlo?

  • Muele el trozo de jengibre hasta conseguir una masa suave.
  • Agrega la sal y, de ser necesario, añade unas gotas de agua para conseguir la consistencia de una pasta.
  • Usa la mezcla obtenida para dar masajes en la zona inflamada.
  • Hazlo durante un minuto y repite tres veces al día.

Otras consideraciones

Las encías inflamadas afectan perjudicialmente los tejidos que rodean las piezas dentales; esto genera mal aliento y, en muchos casos, hasta ocasiona la posible pérdida de los dientes.

El sangrado derivado de esta enfermedad puede convertirse en caldo de cultivo para los microbios y bacterias oportunistas. De este modo, se propician infecciones severas y su propagación en otros dientes.

Existen algunas predisposiciones clínicas para padecer de encías inflamadas. Algunas enfermedades que arremeten contra el sistema inmunitario, aunadas a una mala nutrición, pueden incrementar el riesgo de sufrir de esta patología.

Por lo tanto, resulta importante incluir fibra en tu alimentación diaria mediante la ingesta de cereales y semillas. Otros consejos útiles son:

  • Añadir vegetales verdes como el brócoli y los espárragos, los cuales son fuente importante de ácido fólico y vitamina C.
  • Prescindir del azúcar refinado y las harinas blancas, ya que estos alimentos fomentan la proliferación de bacterias y deterioran la salud bucal.
  • El uso de aparatos dentales, prótesis removibles o retenedores pueden interferir en una higiene bucal apropiada. Es imprescindible tomar medidas extremas y profundizar los cuidados de tu boca.

Finalmente, visitar periódicamente al odontólogo para realizar una limpieza profesional dos veces al año también ayudará a evitar complicaciones. La prevención es la clave para esquivar este doloroso problema.