Grasa acumulada: causas y zonas del cuerpo

Yamila Papa Pintor · 29 febrero, 2016
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 2 diciembre, 2018
La grasa acumulada en varias partes del cuerpo se debe a muchos factores. ¿En qué zona de tu cuerpo tiendes a acumular más? Descubre la razón.

Todos tienen más o menos grasa acumulada en diferentes partes del cuerpo. Si bien esto puede deberse a la genética o incluso al sexo (por ejemplo, a las mujeres se le acumula en las caderas y a los hombres, en el vientre), hábitos modificables como los hábitos de vida y la dieta pueden tener una fuerte incidencia en su acumulación. 

Si bien la palabra «grasa» es utilizada en el lenguaje popular para describir toda la grasa corporal, en realidad existen varios tipos de grasa en el cuerpo. Por eso, mientras que algunos tipos son necesarios para el mantenimiento de la salud, otros pueden acarrear consecuencias negativas.

¿Cuáles son los factores que inciden en la acumulación de grasa? ¿En qué zonas del cuerpo tiende a localizarse según su detonante? Quizá te has preguntado por qué tus amigos o familiares almacenan grasa en zonas diferentes a las tuyas. Por eso, en este artículo te contaremos a qué se debe la grasa acumulada dependiendo de la zona del cuerpo en la que está.

¿Por qué acumulamos grasa?

La grasa es la manera que tiene el cuerpo para guardar energía. De hecho, aunque muchos la asocian con algo negativo, el organismo necesita ciertos tipos de grasa para promover un metabolismo saludable y niveles hormonales estables. Sin embargo, debido a factores genéticos, enfermedades y factores ambientales, dicha acumulación de grasa puede ser excesiva y perjudicial.

De acuerdo con información publicada en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, algunos de los factores que afectan la distribución de la grasa corporal incluyen:

  • La ingesta de alcohol.
  • El consumo de cigarrillos.
  • La obesidad infantil.
  • Factores genéticos.
  • Una distribución predominante de grasa en la parte superior del cuerpo, asociada con un perfil metabólico anormal.

Otros factores como una mala alimentación, descontroles hormonales y sedentarismo también indicen sobre la acumulación de grasa. Según la forma del cuerpo, ¿con qué se asocia? Lo veremos más adelante.

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Tipos de grasa acumulada

Tipos de grasa acumulada

Coincidiendo con una investigación publicada en la revista científica Molecular Biology of the Cell, los principales tipos de células grasas son las células blancas, marrones y beige. Estas pueden almacenarse como grasa esencial, subcutánea o visceral.

Grasa blanca

La grasa blanca está formada por glóbulos blancos grandes que se almacenan debajo de la piel o alrededor de los órganos de zonas como el abdomen, los brazos, los glúteos y los muslos. Son las células grasas que usa el cuerpo para almacenar energía para su uso posterior. Además, desempeñan un papel importante en la función de hormonas, como el estrógeno, la leptina, insulina, cortisol y hormonas del crecimiento.

Aunque es una grasa necesaria para la salud, demasiada grasa blanca es muy perjudicial para la salud. Su acumulación está relacionada con diabetes tipo 2, enfermedades coronarias, presión arterial, desequilibrios hormonales, entre otras enfermedades no transmisibles.

Grasa marrón

Este tipo de grasa se encuentra sobre todo en los bebés, aunque los adultos también retienen una pequeña cantidad, generalmente en áreas como el cuello y los hombros.

Como lo detalla una investigación publicada en Journal of Clinical Investigation, este tipo de grasa quema ácidos grasos para mantenernos abrigados. Además, en la actualidad se investiga cómo estimular su actividad para prevenir la obesidad.

Grasa beige

Tipos de grasa corporal

Lo asociado con la grasa beige es un tema reciente de investigación. Según lo explican en la revista científica Cell Reports, ciertas hormonas y enzimas liberadas cuando estamos estresados, con frío o cuando hacemos ejercicio pueden ayudar a convertir la grasa blanca en grasa beige.

De forma similar a la grasa marrón, las células grasa beige podrían ser determinantes para ayudar a quemar grasa en lugar de almacenarla. Por eso, también se investiga cómo estimularla.

Grasa esencial

Como su nombre lo indica, es la grasa esencial para la vida y para tener un cuerpo sano. Se encuentra principalmente en el cerebro, la médula ósea, nervios y membranas que protegen los órganos.

Grasa subcutánea

Esta grasa acumulada es la que está más cerca de la piel. Es la que primero se pierde al hacer ejercicio. La genética y las hormonas tienen mucho que ver para que esta grasa se aloje en una zona y no en otra.

Grasa visceral

Está más interiorizada en el cuerpo y se acumula alrededor de los órganos. Por supuesto, supone un peligro cuando la cantidad es excesiva.

Generalmente el exceso de la grasa visceral está precedido de un exceso de grasa subcutánea. Por ello se recomienda no tener un vientre muy prominente.

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4 zonas donde tenemos grasa acumulada

La actividad hormonal determina muchos procesos del organismo. Dependiendo de sus niveles, pueden contribuir a la salud o todo lo contrario. Así, su cantidad incide en factores como el estado de ánimo, la forma del cuerpo y distribución de grasa, la energía, etcétera.

Hay estudios que han demostrado que estas pueden determinar en qué lugar se depositará la grasa. Por ello, debemos prestar atención a los desequilibrios hormonales más frecuentes y sus consecuencias para la forma del cuerpo. A continuación lo detallamos.

Grasa en pecho y brazos: testosterona

Cuando esta hormona está en niveles desequilibrados, se nota en unos bíceps más gordos y pecho «inflado», pero no precisamente por el ejercicio y la musculación. Los andrógenos son otra de las hormonas masculinas que provocan esto.

En este caso se recomienda comer grasas saludables no hidrogenadas, vitamina B y proteínas, además de realizar ejercicios de pesas y fuerza.

Grasa en hombros y caderas: insulina

La grasa acumulada en hombros y caderas se debe a la insulina

Los desequilibrios de esta hormona en la sangre causa acumulación de azúcares que, posteriormente, se convierten en grasa. Es la típica gordura de aquellos que aman los dulces.

Es importante reducir el consumo de postres, golosinas e hidratos de carbono de alto índice glucémico para favorece su control.

Grasa en abdomen: cortisol

También conocida como la hormona del estrés, es la culpable de que se acumule la grasa en el vientre, tanto en las mujeres como en los hombres. Esta hormona hace que comamos en exceso. Es preciso llevar una vida más relajada, reducir la ingesta de azúcar y aumentar las vitaminas B5 y C.

Grasa en caderas: estrógenos

Son las hormonas femeninas y por ello determinan que las mujeres acumulen grasa en los muslos y las caderas, lo que también se conoce como «cuerpo de pera». Al igual que la testosterona y los andrógenos, influyen fuertemente en la distribución de grasa corporal y la diferenciación de adipocitos.

Los niveles de estrógenos pueden verse alterados a lo largo de la vida de la mujer, como durante la etapa de la menopausia. Un estilo de vida saludable, al igual que el consumo de alimentos con fitoestrógenos puede ayudar. 

En definitiva

Podemos concluir que la distribución de la grasa corporal está determinada en gran medida por factores hormonales. Sin embargo, no podemos hacer a un lado otros factores que también influyen en esta acumulación. Demasiada grasa en el organismo puede acarrear consecuencias en la salud; por ende, debemos abordar el sobrepeso y la obesidad con ayuda de profesionales.

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