Dime qué comes y te diré lo que padeces

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 5 enero, 2019
Carolina Betancourth · 23 agosto, 2015 · Última actualización: 5 enero, 2019 5 enero, 2019
Una alimentación equilibrada es sinónimo de un cuerpo sano, por lo que no debemos olvidar basar nuestra dieta en el consumo de frutas y verduras, así como de grasas saludables.

¿Sabes que comes? La alimentación desempeña un papel muy importante en nuestra vida y en nuestra salud, ya que a través de esta le aportamos al organismo los nutrientes y sustancias que necesita para trabajar correctamente.

Pero, en el otro extremo de la buena alimentación, una mala alimentación podría convertirse en el peor enemigo de la salud, ya que los alimentos poco saludables carecen de nutrientes y están repletos de sustancias que le pueden hacer daño al organismo.

Las cifras de mala alimentación en el mundo son realmente preocupantes, ya que el ritmo de la vida cotidiana sumado al interés económico de la industria alimentaria, ha hecho que muchas personas vean en la comida chatarra una opción de alimentación.

Pizzas, lomos, empanadas, hamburguesas, papas fritas, perritos calientes, carnes procesadas, dulces o refrescos, entre otros, están convirtiendo los hábitos alimenticios en una verdadera bomba de tiempo en contra de la salud. Lo que comes puede disparar algunas enfermedades.

Mitos y verdades sobre lo que comes

El tema de la alimentación es muy amplio y se debería analizar cada dieta por separado para determinar posibles problemas de salud relacionados con la misma.

Sin embargo, a nivel general, hay varias formas de analizar lo que comes para que puedas hacerte una idea de lo que puedes padecer o ya padeces.

Proteínas

Proteínas

Es importante aprender a diferenciar el tipo de proteínas que necesita nuestro cuerpo y aquellas que le pueden hacer mal.

Las proteínas de origen vegetal y las provenientes de las carnes magras tienen un efecto positivo en el cuerpo, ayudándole a formar masa muscular y fortaleciéndolo.

En el caso de las carnes rojas contienen grasa tóxica, resto de toxinas, medicamentos, disolventes, aditivos y hormonas, entre otros compuestos que pueden afectar el aparato digestivo y provocar enfermedades.

Varias investigaciones determinaron que comer carne roja cinco veces por semana conlleva a correr cuatro veces más riesgo de cáncer de colon, en comparación con los que la toman una vez al mes.

Leche

Aunque durante décadas se ha dicho que el consumo de leche es esencial para obtener los niveles de calcio adecuados, lo cierto es que esto se ha desmentido y, actualmente, se sabe que no necesariamente se debe tomar leche para obtener calcio.

Lo que sí se ha evidenciado con las investigaciones es que el consumo de leche está relacionado con la aparición de diferentes problemas de salud como por ejemplo problemas circulatorios, respiratorios, alergias o diabetes, entre otros.

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Además, se sabe que contiene proteínas como la caseína, que podría influir en el desarrollo de diferentes tipos de cánceres.

Azúcar

azucarillos

Este alimento es uno de los más consumidos en todo el mundo y también es uno de los más dañinos para el organismo.

El azúcar causa adicción y es la principal causante de la diabetes que afecta a 300 millones de personas en todo el mundo, y que al año causa un 5% de las muertes.

El azúcar reduce las defensas, alimenta las células cancerígenas, libera adrenalina, acumula grasas y provoca nerviosismo y depresión.

La pirámide alimenticia se ha modificado

Hasta hace algún tiempo la pirámide alimenticia ubicaba los dulces en la cúspide, seguidos de los lácteos,  luego las verduras y las frutas, y finalmente los carbohidratos.

En la actualidad, la pirámide se ha modificado por completo y ahora ubica los hidratos arriba, seguidos de los lácteos, junto a vinos tintos. Más abajo se sitúan los frutos secos, aves, pescados y mariscos con los cereales integrales.

Por último, en la base, hay frutas, verduras y aceite de oliva extra virgen o grasas saludables omega 3.

Cada uno debe ser consciente del tipo de alimentación que tiene y qué alimentos está consumiendo para proporcionarle al organismo los nutrientes esenciales para cada una de sus funciones.

La carencia o subcarencia de nutrientes puede generar a corto y largo plazo diversos problemas de salud que quizá sean difíciles de solucionar.

Además, cabe recordar que la mala alimentación es la principal causa de obesidad, problemas cardiovasculares, depresión, problemas en el hígado y los riñones, entre otros.

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Los alimentos pierden muchas de sus propiedades durante el procesado o la cocción.

Sin embargo, sí se recomiendan los alimentos de origen ecológico, ya que estos tienen menos añadidos y no han sido sometidos a fertilizantes y pesticidas que pueden afectar la salud.

Para terminar, es muy importante ponerse en control nutricional cuando se sufre de algún tipo de desorden alimenticio.

La falta de nutrientes en la alimentación se debe satisfacer mediante el consumo de suplementos, pero lo ideal es ingerirlos a través de los alimentos naturales. Ahora que ya sabes que lo que comes es importante, ¿empezarás a mejorar tu dieta?

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