Dime qué te duele y te diré qué problema tienes

Raquel Lemos Rodríguez·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas al
07 Noviembre, 2018
El cuerpo es sabio y sabe cuándo tiene que mandarnos señales de que debemos detenernos y cuidarnos para poder solucionar un problema.

¿Sabías que el problema que más te resistes a abordar termina somatizándose en el cuerpo? Como dice el proverbio: el cuerpo grita cuando tu boca calla, cuando tu mente se cierra en banda para no mirar a la cara a aquello que más temes o te incomoda. Cuanto más continúes ignorándolo, el cuerpo seguirá enviándote señales que te indican que hay algo en tu interior que debes sanar.

El dolor cambiará, pero su origen es el mismo

Para entender mejor lo que supone el hecho de callar una inquietud o malestar, veamos un ejemplo con un personaje ficticio.

Ana es una mujer que, desde que empezó su primera relación, siempre reenganchó unas con otras para evitar estar sola. A partir de su tercera relación empezó a manifestar síntomas de ansiedad. Estos empezaron con dolor de cabeza, un nudo en la garganta, pero después fueron a más, por lo que llegó a tener eccemas e incluso dermatitis. En suma, somatizó su problema.

Chica tocándose el cabello abrumada.

Somatizar es convertir los trastornos psíquicos en síntomas orgánicos y funcionales.

Parecía que los síntomas físicos de Ana  surgieron de repente y sin un desencadenante que pudiese identificar en primera instancia. De hecho, ella pensaba que quizás esas molestias eran producto de la herencia familiar o del estrés del trabajo. No obstante, nada de esto era lo que provocaba los síntomas.

Hasta que no se encontró en una relación que realmente la instaba a estar sola no empezó a profundizar en ella misma. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su cuerpo estaba manifestando el problema de dependencia emocional que tenía y que ella no parecía ver.

Cuando se siente dolor constante, miedo a perder y se vive con sufrimiento, el cuerpo nos alertará de diversas maneras –a través de síntomas– para hacer que cambiemos nuestra forma de proceder en los distintos escenarios, todo ello con el objetivo de protegernos. 

Descubre: ¿El cerebro puede sentir dolor?

Cada parte del cuerpo tendrá mucho que decir

Según el lugar en el que se somatice el dolor, este nos estará alertando de una cosa u otra. Lo importante es que sepas que la respuesta a ese dolor está en tu interior. Tan solo tienes que escuchar a tu cuerpo, observar tu vida, reflexionar y sacar las conclusiones pertinentes.

Sin embargo, si te encuentras muy perdido y quieres conocer una pequeña guía basada en la sabiduría popular, aquí te dejamos algunas manifestaciones en el cuerpo que pueden reflejar el problema que tienes:

  • Molestias en la garganta: hay cosas que tienes que decir, pero que reprimes.
  • Gripe: existe algo en tu vida que te disgusta y así liberas el cansancio ante ese problema.
  • Dolor en los tobillos: representa las resistencias que tienes en tu vida.
  • Molestias estomacales: dificultad para convivir y digerir las situaciones.
  • Problemas de espalda: falta de apoyo o cargar con cosas que no te corresponden.
  • Dolor en los muslos: te preocupa lo que los demás esperan de ti.
  • Migrañas o dolor de cabeza: aparecen cuando te someten las dudas.
  • Presión arterial alta: el miedo te está arrinconando.

No te pierdas: Una mente agradecida, es una mente descansada

Cuida tu mente para afrontar los problemas

La mente es poderosa, aunque se suele descuidar bastante. Esto puede tener graves consecuencias para la salud a largo plazo. Una gripe puede ser tan solo eso, pero también puede que te esté comunicando que algo que ocurre en tu interior y que necesitas sanar.

En la mente es donde se gestan las peores tormentas, donde los pensamientos rumiantes hacen su mejor labor: provocar ansiedad, desconectarte del presente y hacerte sufrir muchísimo.

Si cuidas la mente y la mantienes saludable, tu cuerpo dejará de somatizar todo aquello que no eres capaces de soltar y superar.

Nubes de tormenta simbolizando la mente intranquila.

Antes de irte lee: La peor tormenta es la que se forma en nuestra mente

Si consideras que tienes problemas para gestionar tus pensamientos y emociones, considera asistir al psicólogo. El profesional te ayudará a identificar el problema y a empoderarte para que puedas darle solución y sentirte mejor.

Descuida, es normal que a veces no tengas las herramientas necesarias para poner orden en esa vorágine de pensamientos y creencias que tantas dificultades te causan en diversos ámbitos de tu vida.

Cuando sea así, es el momento de no sacrificar tu bienestar y de pedir ayuda si así lo necesitas. Tener una mente sana es muy importante para ser feliz.