Discusiones de pareja por su relación con tu familia

11 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña
Si tu pareja tiene una mala relación con tu familia, puede que te encuentres en medio de una disputa de poderes. Aprende a tomar el control de la situación para que todos sean felices y evitar discusiones.

Tu pareja tiene una mala relación con tu familia y prefiere tenerlos lejos. Es una situación incómoda para todos y, a veces, dolorosa. Sin embargo, es más común de lo que imaginas.

Los desencuentros entre la pareja y tu familia ocasionan, inevitablemente, discusiones que desgastan la relación. Si no quieres perder todo lo que han conseguido hasta aquí, deberás tomar ciertas medidas.

A veces, las relaciones avanzan hacia un punto de ruptura de no retorno. El objetivo es detectar cuándo puede producirse esto y, por supuesto, cómo evitarlo.

Mala relación con tu familia

En primer lugar, trataremos de identificar algunas situaciones frecuentes que pueden molestar a tu compañero, incluso cuando tú no lo notes. Presta atención a los siguientes casos.

1. Una sorpresa para ti, unos desubicados para tu pareja

Llegan tus padres a pasar unos días en vuestro hogar sin ningún tipo de aviso ni consulta. Tu alegría se ve interrumpida por algún comentario negativo de tu pareja sobre el accionar de los suegros.

Una nueva discusión de pareja se produce y tienen visiones diferentes sobre lo que está ocurriendo. Para tu pareja, que aparezcan sin hablar antes es una falta de respeto para la pareja. Quizás ya tenían planes que ahora no podrán cumplir, o simplemente se siente invadido.

Por el contrario, para ti es una grata sorpresa de tu familia, a la que desearías ver todo el tiempo, como cuando transitabas la soltería. Pero ¿estarías tan feliz si los que llegan repentinamente son tus suegros?

2. Consejos para ti, intromisión para él

Tu pareja y su relación con tu familia

Están decorando su primer hogar juntos, tu familia trae las ideas y se presenta en la tienda cuando deciden comprar el sofá. De hecho, hasta tienen pensado los colores ideales de las paredes para cuando lleguen los niños.

Para ti, el interés de tus padres por las cosas de la pareja puede parecerte un consejo. Sin embargo, tu compañero cambia de humor y no soporta semejante intromisión.

La relación con tu familia se ve más deteriorada, es probable que ya no quiera disimular su enfado frente a ninguno. Nuevamente, deberías analizar si corresponde que estén allí tomando decisiones que no les corresponden.

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3. Abuelos que desautorizan

Una de las principales causas de la mala relación con tu familia por parte de tu pareja se da en la educación de los niños. Algunos abuelos suelen quitar crédito a la palabra de los padres frente a sus nietos.

Tal vez interpretan esa actitud como una manifestación del amor protector de los abuelos, pero están interfiriendo en los límites. Esto genera que tu pareja no desee volver a compartir un momento más en familia.

En casos extremos, algunos llegan a impedir el contacto de los niños con el resto de los vínculos familiares. Por lo tanto, hay que saber marcar los límites a cada rol con anticipación.

¿Qué hacer para no discutir con la pareja por su relación con tu familia?

Ahora que ya conocemos algunos de los motivos más frecuentes de enojo, podemos avanzar a la resolución de los problemas. Te proponemos algunas alternativas que pueden servirte.

1. Cada uno en su lugar

Es posible que aún te cueste despegar de ciertos lazos con tu familia de origen, pero ya has elegido un nuevo hogar. Entonces, tienes que entregar a cada persona el lugar que verdaderamente ocupa en tu vida.

Las decisiones que involucran a esta relación deben ser tomadas solo por ustedes dos. No significa que no puedas pedir una opinión extra, pero no es la definitiva.

Pareja y familia

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2. Poner límites a la familia

Sería explicar —de manera asertiva— a tu familia de origen que ya tienes tu propia vida y ellos deben respetarla. Sigues teniendo el mismo afecto por ellos, pero existe alguien más con quien compartes el presente.

En definitiva, se trata de que te vean como un ser adulto, con su propio tiempo y espacio. El camino que vas a seguir es el que tomen con su pareja, y puede o no coincidir con el que la familia soñaba.

3. Imaginen la contraposición

Si no logras entender las reacciones de la pareja con tu familia, basta con imaginarlas al revés. ¿Acaso estarías conforme con que tus planes fueran invadidos por tus suegros o cuñados?

¿Debes elegir entre tu familia de origen o tu pareja?

Si los problemas no dejan de aumentar y se agrava la mala relación entre tu familia y tu pareja, no hay necesidad de llegar al extremo de elegir entre uno y otros. Es importante que no se dejen ganar por los impulsos y pelear.

Hay que dialogar con el compañero sobre lo que significa la presencia de su familia en sus vidas. Ambos pueden convivir sin invasiones ni malos tratos. La comunicación es un método tan efectivo para la resolución de problemas que hasta hay investigaciones sobre los resultados de este tipo de terapia desde hace décadas.

Fijar acuerdos con unos y otros, es la mejor manera de tener un futuro agradable. Más allá de las diferencias familiares de cada uno, ambos estáis juntos frente a este problema.

Finalmente, no hay nada que sea imposible de abordar con el diálogo sincero y las buenas palabras. El conflicto surge precisamente cuando fallan estos métodos.

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