Disfunción eréctil

La disfunción eréctil es un problema que afecta a más del 50% de los hombres mayores de 60 años, aunque muchas veces no se consulta con un médico por vergüenza. Puede deberse a múltiples factores, tanto físicos como psicológicos.

¿Qué es la disfunción erectil?

La disfunción eréctil es la incapacidad de mantener una erección lo bastante firme como para poder tener una relación sexual satisfactoria.

Aunque es un problema que se asocia comúnmente al envejecimiento, este no es el único factor que interviene. Se trata de una enfermedad en la que intervienen tanto factores físicos como psicológicos. Por otra parte, ciertos hábitos como el tabaquismo, el alcoholismo, la drogadicción y el sedentarismo constituyen factores de riesgo de esta enfermedad.

Algunas patologías también constituyen factores que inciden en la disfunción eréctil. Las más comunes son aquellas relacionadas al corazón, la hipertensión y la diabetes. Incluso, los factores psicológicos, como el estrés, la ansiedad, la depresión e, incluso, traumas por eventos ocurridos en el pasado pueden llevar a una disfunción eréctil.

Ver también: Cómo envejecemos según el sexo

¿A quién afecta la disfunción erectil?

Se calcula que la disfunción eréctil afecta entre el 10 y el 52% de los hombres en un rango de edad comprendido entre los 40 y los 70 años. Por lo general, esta afección es más frecuente en las adultos mayores, de modo que, más del 50 % de los varones mayores de 60 años la padecen.

La disfunción eréctil y la edad

Con el paso de los años, la fuerza de la erección disminuye, y el tiempo necesario para lograrla aumenta, al igual que el periodo refractario; sin embargo, todos estos cambios ni son patológicos, ni disminuyen la sexualidad de las personas. 

¿Qué puede causar una disfunción eréctil?

Qué puede causar una disfunción eréctil

  • La edad.
  • Las patologías mencionadas anteriormente.
    • La depresión, la apatía, la anhedonia y la tristeza, disminuyen las ganas de tener relaciones sexuales y el placer que estas producen. Además, la depresión provoca una fuerte disminución de la líbido.
  • La toma de fármacos, como los medicamentos para tratar la hipertensión arterial, el exceso de colesterol, entre otros. También inciden en esta afección ciertos tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia, la diálisis y algunas intervenciones quirúrgicas.
  • Las lesiones medulares traumáticas. Aun así, no todos los pacientes inválidos son incapaces de mantener relaciones sexuales. El poder tener una erección, o un orgasmo depende del punto medular en el que se haya producido la lesión.
  • El consumo de alcohol y drogas. Aunque el alcohol actúa de entrada como desinhibidor, en realidad, es uno de los principales factores que dificultan la erección.

Ver también: 8 errores que cometen los hombres a la hora del sexo

Diagnóstico

Diagnóstico de disfunción erectil

  • Historia clínica. Esta debe ser exhaustiva y abordar todas las posibles causas. También es importante entrevistar a la pareja sexual.
  • Exploración física (que incluye los genitales y un tacto rectal).
  • Pruebas de laboratorio. Ya que estas sirven para descartar una alteración hormonal, medir los niveles de testosterona y los de prolactina.

Tratamiento

Normalmente, los problemas sexuales son motivo de vergüenza y en muchas ocasiones no se consultan con un especialista, por tanto, no reciben tratamiento a tiempo. En este sentido, se debe recordar que, ante cualquier problema de salud, sea sexual o no, se debe acudir al especialista y ser abiertos para poder encontrar fácilmente las soluciones.

No obstante, no solo los pacientes son los que sienten vergüenza a la hora de tratar estos temas. Muchos especialistas sienten reparos o pudor a la hora de preguntar a sus pacientes acerca de su vida sexual, lo cual dificulta el correcto abordaje de la enfermedad. Afortunadamente, esto no siempre es así.

En cuanto al tratamiento de la disfunción eréctil, el paciente debe saber que existen múltiples opciones. El médico determinará cuál es el más indicado, en función de los resultados de la exploración física y las analíticas de laboratorio, así como también el historial clínico del paciente.

Ver también: Asexualidad: cuando no siento deseo sexual

Fármacos orales

Fármacos orales

El citrato de sildenafilo (mejor conocido como viagra) es el tratamiento de primera línea. Es un potente vasodilatador de los vasos sanguíneos del pene, siendo este el mecanismo por el que se produce la erección.

Presenta algunas desventajas. Debe tomarse treinta minutos antes del acto y además, precisa de estimulación sexual. Está totalmente contraindicado en personas con afectación cardiaca y en aquellas tratadas con nitroglicerina.

Otras terapias

  • Terapia intracavernosa. Esta consiste en emplear inyecciones, que se ponen directamente en los senos cavernosos del pene (en el cuerpo). No es un método indicado para todos los pacientes, ni muy demandado por ellos.
  • Dispositivos de vacío. Esta constituye una de las primeras elecciones para el tratamiento de la disfunción eréctil. Se introduce el pene en un cilindro, al final del cual, hay un mecanismo de succión. Al activarlo, la sangre entra en el pene y se produce la erección. Tras esto, se coloca un anillo de silicona al final del pene, impidiendo que la sangre salga y manteniendo la erección.
  • Implante de prótesis en el pene. Este tratamiento se reserva para los casos de gravedad.
María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

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