Dismnesias: cuando nuestra memoria nos falla

En muchas ocasiones nuestra memoria nos puede jugar malas pasadas y llegar a hacernos creer que determinadas situaciones irreales son ciertas. No obstante, es algo normal que no debe preocuparnos

Creer que nuestra memoria nunca nos va a fallar es un grave error. Cuando menos nos lo esperamos, nuestra memoria puede presentar algún tipo de alteración o trastorno.

Te invitamos a conocer más sobre las dimnesias.

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Aunque no lo creamos, las dismnesias son mucho más habituales de lo que pensamos, el problema es que las desconocemos.

Esto va a cambiar en cuanto te revelemos algunas de las dismnesias más habituales que afectan a nuestra memoria. ¿Te sentirás identificado con alguna?

Cuando tu memoria te traiciona

Nadie quiere admitir que su memoria le ha traicionado alguna que otra vez y esto es algo normal.

No obstante, debemos ser conscientes de que en nuestra cabeza tenemos una especie de almacén donde albergamos demasiada información. ¡Es normal que en determinado momento se produzca un cortocircuito!

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Sin embargo, en nuestra memoria no solo acumulamos información, sino que también la transformamos. Es aquí cuando aparecen las dismnesias y cuando nuestra memoria puede traicionarnos.

¿Qué dismnesias podemos padecer? ¿Podemos ser conscientes de todas ellas?

Alomnesia

Se produce cuando alteramos un recuerdo del pasado. Por ejemplo, traemos a nuestra mente una situación donde nos estamos comunicando con alguien, pero alteramos lo que nos han dicho los demás.

Paramnesia

Se producen distorsiones o errores de la memoria por la inclusión de emociones o relaciones espacio-temporales erróneas. Suele ser muy común en los delirium tremens.

Confabulación

Ocurre cuando las lagunas que nuestra memoria pueda presentar son rellenadas por acontecimientos irreales. La persona no tiene la intención de mentir, es algo que se produce inconscientemente.

Mentira patológica

No estamos hablando de una mentira intencionada, sino de una mentira cuya autor se llega a creer. Eso sí, tiene el carácter manipulador de intentar ganarse a los demás.

Pseudología

También conocida como parafrenia fantástica, es relatar incontroladamente historias inventadas que la persona considera reales.

Criptomnesias

También conocidas como déjà vu o jamais vu, donde la persona cree haber visto u oído una situación concreta o todo lo contrario. Puede agravarse en las crisis de angustia o cuando la persona sufre despersonalización.

Delirio amnésico

También conocido como recuerdos alucinatorios, se refiere a revivir un recuerdo del pasado como si fuera una experiencia real.

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Si te sientes identificado con algunas de las dismnesias que hemos mencionado, ¡no te preocupes! No siempre se trata de un trastorno o de una patología. Son errores que a veces tu mente realiza de forma inconsciente, ¡pero es algo normal!

¿Puedo fiarme de mi memoria?

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Quizás tras identificarte con alguna de las dismnesias anteriores te estés preguntando si realmente puedes fiarte de tu memoria. La respuesta es que sí.

Las dismnesias son algo normal, pero también puntual y muchas requieren tratamiento porque se han convertido en trastornos.

Realmente, ¿quién no ha sufrido un déjà vu alguna vez? Quizás en alguna ocasión te has creído tus propias mentiras. Y qué decir de intentar rellenar esas lagunas con cosas que realmente no han pasado y que proceden tan solo de nuestra imaginación.

A menos que se vuelva patológico, no deberías temer que tu memoria te falle constantemente. Eso sí, es cierto que tienes recursos para, por ejemplo, tratar esas lagunas en tu mente o intentar “adornar” ciertas historias que puedes contar (pseudología).

La mayoría de las dismnesias se producen de forma inconsciente.

No obstante, es cierto que la mentira patológica puede derivar en un trastorno cuando el individuo miente de forma continua, al final puede acabar convirtiéndose en un verdadero problema.

Igualmente sucede con las historias que podemos inventarnos. Si nos acostumbramos a “adornar” siempre las historias, de alguna manera estamos forzando a nuestra mente a creerse su propia mentira.

Probablemente, acabes desarrollando alguna dismnesia, ya que tu memoria empezará a no saber diferenciar qué es real de lo que no.

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No obstante, todo esto no es lo habitual. Eso sí, debemos estar abiertos, para ser conscientes de nuestro error cuando alguien nos mencione que lo que estamos recordando no sucedió tal y como lo estamos relatando.

No te preocupes si te has sentido identificado con alguna dismnesia, pues ¡hasta nuestra memoria puede cometer errores!