Divorcio de mutuo acuerdo: todo lo que debes saber

Virginia Martínez · 4 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 2 abril, 2019
El divorcio de mutuo acuerdo representa grandes ventajas frente al divorcio contencioso. De esta forma, además de más rápido y económico, evitaremos posibles daños durante el proceso, en especial en los niños.

El divorcio de mutuo acuerdo tiene muchas ventajas en relación al contencioso. En efecto, es más rápido, más económico y mucho más sencillo. Además, es mucho menos «doloroso» para todos, sobre todo si hay hijos menores.

Divorcio de mutuo acuerdo

El divorcio es una institución jurídica que permite la disolución del matrimonio. Sin embargo, no siempre es imprescindible que exista un proceso judicial y que un magistrado dicte sentencia de divorcio.

En efecto, en España ya es posible el «divorcio notarial», es decir, basta con que la pareja acuda a un notario y, con la asistencia de sus abogados, otorgue una escritura detallando su voluntad de divorciarse y sus acuerdos o pactos.

En estos casos, no es necesario iniciar ningún procedimiento ante ningún juzgado. Sin embargo, es solo posible en el caso de que no existan hijos menores de edad.

En caso de existir hijos menores, el divorcio de mutuo acuerdo deberá tramitarse necesariamente en el juzgado. Asimismo, es obligatorio contar con la asistencia de abogado y procurador. Esto es así puesto que el Ministerio Fiscal debe intervenir y velar porque los intereses de los menores estén protegidos.

Requisitos para el divorcio de mutuo acuerdo

Pareja en un sillón enfadados
Para que se produzca el divorcio de mutuo acuerdo se requiere la colaboración de ambos para llegar a un acuerdo sobre diferentes aspectos del matrimonio.

Conforme a la legislación española, para llegar a un divorcio de mutuo acuerdo debe cumplirse un requisito único: que haya transcurrido un mínimo de tres meses desde la celebración del matrimonio (art. 86 del Código Civil).

No obstante, debemos tener en cuenta que este requisito no es siempre imprescindible. Así, en caso de que la continuación del matrimonio supusiera una amenaza o riesgo para uno de los cónyuges, no sería necesario esperar estos 3 meses. Pero, claro, en este caso ya no estaríamos hablando de un divorcio de mutuo acuerdo.

Por otra parte, como es lógico, para que pueda darse un divorcio de mutuo acuerdo es necesario que exista acuerdo entre las partes. Si no lo hay, se trata de un divorcio contencioso.

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¿Qué debe presentarse ante el juez?

Además de otros documentos, ante el juzgado debe presentarte un convenio regulador. Este convenio es un documento que plasma los pactos establecidos entre los cónyuges que van a separarse en relación a los siguientes aspectos:

  1. La custodia, la patria potestad, el régimen de comunicación con los hijos menores, etc.
  2. Uso y atribución de la vivienda familiar
  3. Pensión de alimentos para los hijos
  4. Pensión compensatoria, si es el caso.
  5. Liquidación de los bienes gananciales, si corresponde.

Para ello, es necesario contar con la asistencia de un abogado que guíe y vele por los intereses de los divorciantes y de los menores. Una vez redactado y firmado el convenio regulador, sencillamente debe iniciarse ante el juzgado una demanda de divorcio de mutuo acuerdo, aportando el convenio y los documentos necesarios.

El juez examinará toda la documentación para comprobar que cumplen los requisitos establecidos por la Ley. Posteriormente, dictará sentencia aprobando el acuerdo de las partes.

Asimismo, si existen hijos menores de edad, también es necesario que el Ministerio Fiscal emita un informe sobre si las medidas del convenio perjudican o no a los pequeños. Es decir, debe dar su visto bueno en relación a si vela por los intereses de los hijos menores de edad.

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¿Puede ser rechazado el convenio?

Padres sentados al lado de una niña
En especial si hay hijos, el pacto debe asegurar que el divorcio no tendrá un impacto negativo sobre los menores.

Aunque la pareja haya llegado libremente a un acuerdo, existen casos en los que el juez puede rechazar la demanda y no dictar sentencia de divorcio. Se trata de casos en los que el convenio regulador infringe la ley, daña los intereses de los hijos menores o perjudica a uno de los cónyuges. 

Como has podido comprobar, llegar a un divorcio de mutuo acuerdo significa llegar a un pacto entre los dos. Además, no basta con cualquier acuerdo. En efecto, debe ser conforme a la Ley y respetar los intereses de todas las partes implicadas, especialmente de los hijos menores.

Por todo ello, es importante contar con un abogado que nos guíe, oriente y aconseje en todo el procesoAsimismo, no debemos olvidar que el divorcio de mutuo acuerdo tiene muchas ventajas. En efecto, es mucho más rápido (evitaremos varias vistas ante el juez), menos costoso y, desde luego, menos lacerante.