Dolor en las costillas: posibles causas importantes

Según el desencadenante del dolor en las costillas, este puede tardar más o menos en resolverse. Generalmente, esta molestia responde a una sobrecarga muscular, por lo que es conveniente consultar con el especialista.

El dolor en las costillas o dolor torácico es una dolencia muy común que no debemos pasar por alto. Muchas veces, esa molestia en un costado o ese pinchazo al respirar puede deberse a un problema cardíaco. De ahí que sea necesario contar con un diagnóstico médico.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que la causa más común del dolor en las costillas suele ser una sobrecarga ocasionada por algún esfuerzo puntual. No obstante, este síntoma es algo que debemos atender y cuidar.

A continuación, desarrollaremos cuáles son las principales causas de estas molestias torácicas, que pueden afectar tanto a niños como adultos.

Dolor en las costillas: una molestia con muchos orígenes

Un dato que debemos conocer es que el dolor que sentimos no se origina en las costillas en sí mismas, sino en la articulación o en los músculos afectados de esa región torácica en particular.

Según explican los médicos especialistas, el dolor en las costillas suele ser una de las visitas más comunes en el día a día en los centros de atención primaria. La mayoría de las veces, tal y como hemos señalado al inicio, la causa no es más que un mal movimiento, una sobrecarga.

Ahora bien, no podemos descartar cualquier otra afección o desequilibrio. Es por esa razón que vale la pena conocer los tipos de enfermedades más comunes asociadas a las costillas.

Costillas flotantes

dolor en las costillas

Si nunca has oído hablar de las costillas flotantes, te interesará saber que estamos hablando de esos pares de costillas que tenemos en la parte más baja de la caja torácica. Algunas personas llegan a extirparse estas costillas para conseguir una cintura más definida.

Lo curioso de estas estructuras óseas es que están unidas solamente a las vértebras, y no al esternón o el cartílago que sale del esternón.

El problema de las costillas flotantes es que suelen ser estructuras muy sensibles y cualquier movimiento brusco puede hacer que la vértebra se inflame o que se desplace un poco; cualquiera de estos incidentes genera mucho dolor.

La costocondritis

La costocondritis es una inflamación de la articulación que une el esternón con las costillas, o bien de la zona existente entre la costilla y el cartílago.

Podemos sentir dolor al tocar esta zona, o incluso ver una clara inflamación en forma de bulto. Ocasiona que duela mucho al respirar y que apenas podamos movernos.

La costocondritis es una enfermedad osteomuscular que tarda varios meses en curarse. Suele afectar a gente joven, entre los 20 y los 40 años.

Las causas que ocasionan la costocondritis son múltiples. Pueden ir desde una artritis psoriásica, al lupus o incluso aparecer en épocas de gran angustia y estrés.

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El dolor en las costillas y los problemas de corazón

En caso de que no exista un hecho traumático y que el dolor aparezca de la noche a la mañana y sin tener un origen claro, puede ser causa de problemas mucho más serios, como la angina de pecho, un infarto o una pericarditis.

Parche proteico para que el corazón genere nuevo tejido muscular

La angina de pecho es una dolencia causada por un déficit de oxígeno en el corazón. Sus síntomas pueden iniciarse con dolor torácico justo detrás del esternón o ligeramente hacia la izquierda; luego, las molestias irradian al brazo, hombro o incluso la mandíbula.

Por otra parte, el dolor en las costillas también puede avisarnos de un ataque al corazón. Lógicamente, en estas circunstancias debemos acudir a emergencias de inmediato.

Asimismo, una infección e inflamación en el tejido alrededor del corazón —una pericarditis— también incluye entre los primeros síntomas un dolor en la parte central del pecho.

Fisuras en las costillas

En ocasiones, podemos tener una fisura en la costilla y no saberlo, o atribuirlo al simple cansancio. Esto se debe a que muchas personas piensan que las costillas solo se fracturan a raíz de un ‘impacto’ o un mal movimiento. Por ello, debemos tener en cuenta estos aspectos.

La tos fuerte mantenida a lo largo de varios días puede ocasionar pequeñas fisuras, o incluso una fractura. Mucha gente no relaciona esa dolencia con la rotura de una costilla y se sorprende del intenso dolor de esa zona en concreto.

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Resfriados

Solo cuando el afectado acude al médico y le efectúan una palpación y una radiografía, se evidencia la realidad. Para tenerlo más en cuenta, vale la pena conocer los síntomas más comunes:

  • Observar una protuberancia en el abdomen o en la cintura.
  • Una fuerte opresión en el pecho, que se vuelve más intensa cuando respiramos.
  • Fuerte dolor cuando tocamos esa zona en concreto.
  • Falta de aliento cuando intentamos respirar más profundamente.

Para concluir, como puedes ver, la sintomatología asociada al dolor en las costillas es muy variada. Por eso, debemos acudir al médico ante cualquier molestia. Lo más adecuado para tratar esta dolencia suele ser siempre guardar reposo y tomar antinflamatorios.