Dolor de oídos en los niños

Marilu Caldera · 6 octubre, 2018
Una de las quejas más frecuentes en los niños, y que más preocupación causa a los padres, es el dolor de oídos. Aunque por lo general no suele tener consecuencias nefastas, el malestar que genera puede llegar a volverse insoportable.

Todos hemos padecido de dolor de oídos en algún momento de nuestras vidas. Ese malestar, por lo general, aparece luego de sufrir algún resfriado y al sonarnos la nariz. La acumulación de líquidos en la parte posterior del tímpano causa presión en el mismo y, como consecuencia, aparece el malestar o dolor.

Cuando esta molestia ataca a nuestros hijos, solemos angustiarnos porque sabemos exactamente cómo se siente. Hay que tomar en cuenta que, después de un resfriado, las probabilidades de que el pequeño pueda sufrir una infección de oído son muy altas. Con frecuencia, la infección en el oído surge cuando las bacterias que generan un catarro se extienden al oído medio.

El dolor de oídos en los niños es más frecuente que en los adultos y suele manifestarse con facilidad antes de los tres años de edad. En bebés que aún no logran expresar con palabras lo que sienten, es necesario estar alertas a los siguientes signos.

Señales de dolor de oídos en los niños

dolor de oídos en bebés y niños

El dolor de oídos en los niños suele estar causado por alguna infección viral. Este padecimiento es una de las principales razones por las que los padres acuden al médico con sus hijos. De hecho, cinco de cada seis infantes desarrollan este tipo de afección en la infancia temprana. Entre los signos que se deben tomar en consideración como alerta de dolor de oído se encuentran los siguientes:

  • Fiebre
  • Irritabilidad y llanto sin razón aparente
  • Problemas para conciliar el sueño
  • El pequeño se lleva la mano a la oreja o la frota
  • Se evidencian problemas de equilibrio
  • El niño presenta dificultades para oír

La ventaja de que casi todos los adultos hayamos pasado por eso es que podremos identificar, muy acertadamente, cuándo nuestros hijos están pasando por esta situación.

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Trucos caseros para contrarrestar el dolor de oídos en los niños

Estos remedios para aliviar el dolor de oídos en los niños pueden ser eficaces siempre que se trate de una otitis de oído medio a causa de una infección viral.

  • Zumo de ajo: Las propiedades antibióticas y analgésicas del ajo son ampliamente conocidas. Por esta razón resulta efectivo para combatir las infecciones. Exprime o tritura un diente de ajo y vierte las gotas resultantes en el oído afectado.
  • Aceite de oliva: El aceite de oliva resulta muy beneficioso pues permite lubricar el oído, por lo que ayuda a eliminar los síntomas de picazón. Debes calentar un poco el aceite de oliva al baño María, en un recipiente con agua caliente. Luego coloca un par de gotas en el oído adolorido. Asegúrate de probar que la temperatura sea la apropiada y de que no queme antes de colocarla en el oído.
  • Jengibre y cebolla: Al igual que el ajo, la cebolla y el jengibre tienen propiedades antibióticas. En el caso de la cebolla, deberemos extraer su jugo y poner un par de gotas en el oído afectado. Para aprovechar los beneficios del jengibre, prepararemos una infusión y, cuando se enfríe, la aplicaremos con ayuda de un gotero para aliviar el dolor.
  • Compresas tibias: Colocar una compresa de agua tibia envuelta en un paño suave suele brindar una sensación de alivio en este tipo de molestias.

Si el malestar no cede con los remedios hechos en casa, resulta sensato acudir al especialista. Podría tratarse de lesiones en el tímpano u obstrucciones del canal auditivo.

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Aspectos que debes considerar

 

Los medios para diagnosticar una otitis de oído medio pueden no ser determinantes y, en ese caso, es posible que el especialista no recete ningún antibiótico. Las normas médicas internacionales recomiendan cautela al tratar con antibióticos a menores de dos años de edad. Este cuidado se justifica, pues el uso indiscriminado de estos medicamentos puede promover el desarrollo de bacterias en el futuro que se vuelven resistentes a los mismos.

En tal caso, el médico recomendará esperar entre 48 y 72 horas para que los síntomas se atenúen o desaparezcan por sí solos. Por lo general, el dolor de oídos en los niños suele ceder sin mayores complicaciones. Pasado ese tiempo, sí persiste la molestia, se podrá iniciar un tratamiento con antibióticos.

Es de vital importancia que te asegures de suministrar los antibióticos exactamente como los recetó el médico y durante el tiempo estipulado. Aunque tu hijo muestre mejoría a los pocos días, la infección puede seguir latente. Si interrumpes el tratamiento con antibióticos antes del tiempo prescrito, la infección puede volver y afectar otros órganos y complicar la salud de tu hijo.