Dolores musculares causados por estados emocionales

¿Sabías que muchos de los dolores musculares que experimentamos en nuestro día a día pueden deberse a cuestiones emocionales que no sabemos resolver o a las que no hacemos frente?

Aunque no lo creas, todo aquello que nos angustia o nos molesta y no expresamos correctamente se puede transformar en dolores musculares.

El cuerpo necesita eliminar ciertos estados emocionales cuando no los trabajamos ni hablamos sobre ellos. En este artículo te contamos más.

El poder de las emociones

Seguro que alguna vez has experimentado un “nudo en el estómago por los nervios” o te has enfermado de gripe después de atravesar una etapa de mucho estrés. ¡Esto sucede porque el cuerpo habla!

Si todos los días regresas a casa de la oficina con un fuerte dolor cervical no es solo por la mala postura o estar frente al ordenador 8 horas seguidas

Es porque no le has dicho a tu jefe que mereces un aumento o que te gustaría que reconozca tus logros.

Las emociones no gestionadas correctamente se convierten en dolor. Y no estamos hablando de dolor “espiritual” sino físico. Todo lo que callas, lo que ignoras y lo que escondes se manifiesta en forma de contractura o enfermedad.

Incluso existe una relación muy estrecha entre el estrés y los dolores musculares crónicos. Cuando no gestionas tus traumas o tus experiencias frustrantes estos pueden dejar una marca en el cuerpo que no se puede borrar tan fácilmente.

Los dolores musculares en general (pero sobre todo cervical) indican que hay emociones que no estás oyendo. Los medicamentos que puedes consumir para estas contracturas solo esconden los síntomas y enmascaran la realidad.

Solo estarás aplazando la resolución del problema. Es muy importante reconocer los dolores y relacionarlos con aquello que te sucede.

Si te levantas por la mañana con una gran contractura cervical puede deberse a que tu almohada no es buena pero también a que has dormido en una mala posición debido al estrés que has acumulado durante todo el día.

Lee también: Sandía contra el dolor muscular

Dolores musculares por problemas emocionales

Evita dolores musculares

Pasemos ahora de la teoría a la práctica. La manifestación de dolores musculares está más que relacionada con todo lo que nos pasa, lo que sentimos y, sobre todo, lo que callamos.

En primer lugar, sería bueno que identificases por qué te duelen diferentes partes del cuerpo según tu estado emocional:

1. Dolor cervical

Los dolores de cuello son muy frecuentes debido al uso del ordenador y los dispositivos electrónicos, así como también por las malas posturas y el sedentarismo.

Asimismo, también hay escondidos ciertos motivos emocionales detrás de las contracturas de la cervical.

  • Quizás se deba a que te preocupa demasiado tu futuro, a que no encuentras tu sitio, estás demasiado pendiente de las necesidades de tu familia.
  • A su vez, no puedes expresar las emociones como desearías, sueles tener problemas de comunicación con quienes te rodean.
  • Otro motivo puede ser que no te aceptas a ti mismo, te juzgas por cosas que has hecho y no puedes perdonar tus propios errores.

2. Dolor de cabeza

empresaria con dolor de cabeza

Hay días en que no puedes siquiera abrir los ojos del dolor de cabeza que sientes. Es muy difícil que logres concentrarte y cualquier ruido o sonido te molesta.

Además de a la falta de sueño, a las horas frente a la pantalla o a la gran cantidad de trabajo, otra causa de la jaqueca puede ser que tienes demasiadas cosas en la cabeza.

Si crees que tu día debería tener 30 horas para terminar todo lo que tienes pendiente, si no expresas tus sentimientos para evitar que el otro se enfade, si acatas órdenes sin protestar ni decir lo que piensas…

Si te esfuerzas por no llorar porque es algo de débiles o si mientes a los demás (y a ti mismo) diciendo que todo está bien, es normal que te duela tanto la cabeza.

Ver también: Los síntomas del dolor de cabeza por estrés

3. Dolor de espalda

Seguro habrás oído alguna vez la frase “llevo un gran peso a mis espaldas”. No puede ser más real.

Cuando cargamos con muchas responsabilidades, en casa o en el trabajo dependen mucho de nosotros, somos los responsables de llevar el dinero a nuestra familia o de la educación, la comida y los gastos, entonces la espalda se resiente.

Además, estos dolores musculares son típicos cuando no se sabe o no se quiere delegar porque pensamos que somos superhéroes que podemos hacer todo.

No obstante, no está mal pedir ayuda de vez en cuando.

4. Dolor en las manos

Mujer con dolor de manos

Gracias a las manos podemos tomar contacto con todo lo que nos rodea. Desde dar una caricia hasta cargar decenas de carpetas pendientes.

Por ello cuando nos duelen las manos y las muñecas se asocia a los deseos u objetivos que no puedes alcanzar. También puede relacionarse a la incapacidad para soltar algo o a alguien.

5. Dolor en las rodillas

No siempre le damos mucha importancia a las rodillas, pero debemos saber que son las encargadas de soportar el peso del cuerpo.

Por ello, cuando te duelen, además de problemas articulares o alguna lesión provocada por un mal esfuerzo, también puede deberse a que te estás exigiendo demasiado.

Eres muy detallista o perfeccionista y no sabes decir que no a las tareas que te encomiendan.

6. Dolor en los pies

Dolor en los pies

Los pies son zonas muy sensibles de nuestro cuerpo y tampoco les prestamos la atención que se merecen.

Cuando no estás bien de ánimo, te sientes deprimido o no encuentras placer en las cosas que haces puede que también los tobillos se resientan.

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