Si dudas, no des nada por sentado

Ante las dudas, pregunta. No dejes que tus incertidumbres se apoderen de tu mente y creen una situación irreal que puede llegar a acabar con tu relación

Las relaciones con los demás son tan complejas que, a veces, cometemos errores. Por ejemplo, las dudas que se quedan sin aclaraciones.

Quizás esto suceda porque no les buscamos respuesta alguna o porque damos por sentado lo que en realidad es incorrecto.

Lee: 9 verdades universales sobre las relaciones

Aquí reside la clave de todo. Sin embargo, las dudas traen complicaciones a nuestra vida haciéndola mucho más difícil de lo que realmente es.

Los malentendidos y los malos tragos son la consecuencia de esto.

Las dudas en las relaciones de pareja

mujer-pensando-sin-saber-que-hacer

En las relaciones de pareja todo adquiere un cariz mucho más delicado. Las dudas pueden quebrar esa confianza que hará que las columnas de la relación se desplomen y todo pierda su sentido.

No obstante, es nuestra culpa muchas veces que las dudas hagan acto de presencia y empiecen a causar conflictos en nuestras relaciones.

En vez de preguntar, preferimos suponer y callarnos, hasta que no podamos más y terminemos explotando.

Pongamos un ejemplo. Uno de los miembros de una pareja ha oído rumores de que el otro es infiel, pero cree que no son ciertos (o eso es lo que desea creer).

En vez de hablar con su pareja directamente, se calla y continúa con su vida. Pero, poco a poco en su mente van surgiendo pensamientos negativos, suposiciones, imágenes y otras ideas diversas que le causan cierto desasosiego.

A medida que va pasando el tiempo, la situación empeora y empieza a reprimir sus sentimientos y emociones.

Su pareja le pregunta qué pasa, pero de su boca no sale nada.

¡Ten en cuenta! 7 elementos que toda pareja necesita además del amor

hombre-subiendo-unas-escaleras-en-forma-de-globo

Hasta que llega un día en la que las discusiones sin sentido, los rechazos sin motivo y muchas otras desagradables acciones terminan explotando en un sinfín de palabras que no tienen explicación para el que desconocía lo que pasaban.

Palabras en tropel que se lanzan contra alguien que creía que todo estaba bien, pues eso era lo que le decían.

Las dudas han hecho mella en la relación, pero porque uno de los miembros no las supo gestionar de forma inteligente.

Con preguntas ya no hay dudas

bombilla

Empezamos a dejar de preguntar cuando en el colegio se burlaban de nosotros por cuestionárnoslo casi todo. Pero era normal, ¡no lo entendíamos!

Sin embargo las recriminaciones por parte de los profesores y las burlas de nuestros compañeros de clase provocaron que fuésemos guardándonos preguntas para nosotros.

De esta manera, esta actitud que adoptamos se trasladó a nuestras relaciones en las que los conflictos empezaron a surgir.

Las suposiciones, las preocupaciones, todo eso que nos asola y que nos hace estar en un sinvivir sería tan sencillo de afrontar tan solo utilizando las preguntas.

No te pierdas: 7 preguntas que deberías hacerte para ser más feliz

No hay que tener miedo de comunicarnos con los demás y mucho menos si se trata de nuestra pareja.

La confianza se arrebata cuando nos callamos y creemos que no pasa nada si no transmitimos lo que nos han dicho, por mucho que lo consideremos una tontería.

Sin embargo, llega un momento en que algo empieza a gestarse en nuestro interior.

Nunca reprimir un sentimiento, por pequeño y casi imperceptible que sea, ha sido una buena idea.

Dar las cosas por sentado no es sano

Mujer-con-una-interrogación

Dar las cosas por sentado no es sano, sobre todo cuando no contactamos con la fuente directa para saber de primera mano la verdad de las cosas.

De esta forma cargamos con argumentos escasos e información con lagunas que darán paso a juicios y críticas infundados. Todo esto afectará a nuestras relaciones, sean estas de pareja, de amistad, familiares, etcétera.

Empezar a contrarrestar las dudas será esencial.

Cuando damos las cosas por sentado sin saber lo que ocurre en realidad, nos alejamos del bienestar, incurrimos en el error y todo se vuelve caótico.

Aclarar las dudas en el momento oportuno, sin esperar, sin postergar, es una de las opciones más sensatas que podremos tomar.

Antes de irte no te olvides de: Libérate de los temidos “y si…”

¿Alguna vez has dado algo por sentado? ¿Has caído en la trampa de las dudas? Cambiar la forma de proceder ante esto nos garantizará mejores relaciones y más felicidad.

Categorías: Buenos hábitos Etiquetas: