¿Cuál es el efecto de la música en nuestro estado de ánimo?

Yamila Papa 17 noviembre, 2016
Gracias a los efectos de la música en nuestro organismo podemos combatir enfermedades mentales e incluso mejorar algunas dolencias físicas. No importa el estilo que escojamos, puesto que cualquiera será beneficioso

Nos relaja, quita nuestras penas, nos hace bailar o cantar a los gritos… La música cuenta nuestra historia y nos permite olvidar el pasado.

Su efecto es tal que la necesitamos para vivir más de lo que pensamos. Puede cambiar nuestro ánimo en un segundo y lograr que un día gris se convierta en multicolor.

La música y el estado de ánimo

amigos escuchando música

Los efectos positivos de escuchar música se conocen desde hace muchos años. Ya en la época de los grandes filósofos se cantaban alabanzas musicales para aliviar la tensión.

En las guerras se empleaban ciertas canciones o himnos para desarrollar coraje y confianza en los soldados.

Los eventos deportivos ofrecen música como incentivo y lo mismo sucede en las escuelas: gracias a las canciones se aprenden los números, el abecedario, etc.

Incluso en las tiendas se pone música para incitar a comprar y en los restaurantes para comer más.

En la consulta del dentista sirve para reducir el temor de los pacientes y en los ascensores para no aburrirse tanto.

Por todo esto y mucho más decimos que la música beneficia no solo nuestro estado de ánimo, sino que también mejora la confianza y nos quita el miedo.

Es verdad que cada uno tiene sus gustos musicales específicos, pero existen ciertos estilos “universales” que tienen efectos más que interesantes.

El canto de nuestra madre desde que estamos en el vientre, las melodías que oímos cuando somos bebés o aquellas que relacionamos con una experiencia placentera son disfrutadas sin excepción por todos.

Cuando oímos ciertas piezas musicales podemos reducir la ansiedad, el estrés y las preocupaciones gracias a sus efectos tranquilizantes o relajantes.

Y no estamos hablando únicamente de música clásica o de meditación, sino también de una balada, el reggae, etc.

La capacidad de ciertos sonidos para disminuir las emociones negativas es extraordinaria. Si bien algunos ritmos están más “preparados” para ofrecernos tranquilidad, cualquier estilo puede usarse en la terapia.

joven con cascos
Ya que la música influye en nuestro estado de ánimo puede emplearse en cualquier situación y en todo momento. Quizás para sentirnos mejor algunos necesitamos oír canciones movidas y otros precisan temas lentos.

La música, la atención y el sueño

Cuando íbamos a la escuela los maestros nos cantaban ciertas melodías para recordar elementos: los colores, los animales, los países, etc.

Relacionar una información con una canción nos permite recordar los datos con más facilidad. ¡Además es un método muy divertido para aprender!

Por otra parte, hay sonidos pueden ayudar sobremanera a pacientes que sufren ciertas enfermedades como, por ejemplo, cáncer y esclerosis múltiple, así como también a acelerar la recuperación tras una operación, un accidente, etc.

Cuando las personas están deprimidas y tristes es más difícil que se curen de sus dolencias. Por ello la música puede servir de aliciente.

escuchando música
A su vez, escuchar ciertas canciones antes de acostarnos puede propiciar un sueño más relajado y un descanso completo.

Si tienes problemas para dormir, no dudes en elaborar una lista de temas tranquilizantes y oírlos mientras estás en la cama. Mantén los ojos cerrados y respira pausadamente.

De a poco verás cómo el sueño “te va venciendo” y duermes como un angelito toda la noche.

Para la hora de levantarse algunas personas optan por músicas tranquilas y relajadas, ya que después su día será demasiado complicado, y otras prefieren temas acelerados para despertarse en seguida y activarse de inmediato.

Cuando estamos demasiado irritados, enojados o de mal humor un poco de música es la mejor medicina, ya que reduce las hormonas que causan estrés y aumenta aquellas que provocan felicidad.

Solo es cuestión de saber elegir las canciones que mejor pueden provocar esos efectos en uno mismo.

cascos
Aunque seas fanático del rock o de la música electrónica deberías también escuchar otros estilos, como el clásico, el jazz o el blues para tranquilizar los nervios y equilibrar los latidos de tu corazón.

No olvides el refrán popular que indica que “la música calma a las fieras”.

Los efectos de la música en el cerebro

Los sonidos a los que nos exponemos a diario influyen en nuestra mente. Cuando se trata de una música que nos gusta o es agradable, el cuerpo libera dopamina.

También segregamos esta hormona también si estamos disfrutando de una actividad placentera.

Al escuchar canciones que te encantan el cerebro se activa en diferentes áreas. Por ejemplo, ante ciertas letras se “encienden” las zonas de respuesta emocional, el córtex visual y el motor.

Según el ritmo de la canción, los córtex frontal y parietal izquierdo, así como el cerebelo derecho, están más despiertos.

escuchando música en el sofáCon el tiempo y la repetición la música puede servir para:

  • Aprender idiomas y fomentar la creatividad.
  •  Tratar enfermedades neurológicas como, por ejemplo, el mal de Alzheimer, el párkinson y el autismo.
  • Curar ciertos trastornos emocionales: ansiedad, tristeza, baja autoestima, etc.

 

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