El efecto placebo en la alimentación

Edith Sánchez · 30 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 12 diciembre, 2019
Las evidencias disponibles hacen suponer que sí existe el efecto placebo en la alimentación. Si una persona cree que un alimento le causará determinado efecto, hay probabilidades de que esto suceda.

El efecto placebo en la alimentación es un nuevo tema de estudio, dada la creciente importancia que se le viene dando a los alimentos como factores de salud o enfermedad. Aunque lo que comemos evidentemente influye en nuestro bienestar o malestar orgánico, lo cierto es que también hay fantasías que terminan influyendo.

Hay alimentos que se promocionan como si fueran casi mágicos. De otros se mencionan solo ciertos efectos específicos, que inciden de manera positiva en determinada área de la salud u órgano. Hay personas en quienes parecen operar de forma efectiva.

Esos efectos, milagrosos o solo particularmente benéficos, son los que han permitido comenzar a hablar de un efecto placebo en la alimentación. ¿Es posible que con la comida suceda algo similar que con los medicamentos placebo? Veamos.

El efecto placebo

Mujer tomando pastilla
El efecto placebo ha sido un tema de controversia a lo largo de la historia. Sin embargo, en la actualidad hay estudios que respaldan su existencia.

El efecto placebo se conoce desde 1800, gracias al médico británico John Haygarth. Desde entonces se ha empleado sistemáticamente, tanto en la prueba de nuevos fármacos como en los tratamientos mismos. Dicho efecto se produce cuando alguien ingiere una sustancia, pensando que es un medicamento sin que lo sea, y obtiene una mejoría.

Hoy en día se sabe, por ejemplo, que un placebo caro es más eficaz que un placebo barato. Aunque sea azúcar, sana de manera más efectiva si es costosa. Asimismo, se comprobó que las pastillas rojas tienen efectos más decisivos que las azules. 

Durante mucho tiempo el efecto placebo se consideró solo como un resultado de la sugestión o “medicina falsa”. Sin embargo, en los últimos años, y con la ayuda de modernos instrumentos, se ha comprobado que el placebo, realmente, genera cambios positivos en el cerebro, que terminan promoviendo la curación.

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Estudios sobre el efecto placebo en la alimentación

El efecto placebo en la alimentación es un área de investigación más reciente. Una de sus pioneras es la doctora Alia Crum, psicóloga clínica e investigadora del Columbia Business School. Uno de sus experimentos más famosos tiene que ver con la ingestión de calorías.

A un grupo de voluntarios se les dijo que tomarían una malteada de 640 calorías. A otro grupo se le dijo que el volumen calorías en la malteada era de 140. Sin embargo, ambas malteadas eran iguales y tenían 340 calorías en realidad. Los que tomaron la malteada pensando que estaba repleta de calorías, se llenaron en poco tiempo. Los otros, comenzaron a sentir hambre.

Otra investigación parecida mostró que incluso las personas pueden bajar o subir de peso, a partir de situaciones similares. Estos y otros estudios prueban que puede existir un efecto placebo en la alimentación. La convicción de que un alimento nos generará un efecto determinado, influye notoriamente para que dicho efecto se produzca.

La fuerza del efecto placebo

Mujer comiendo una ensalada
Investigaciones recientes sugieren que el efecto placebo también ocurre con la alimentación.

Los avances en el estudio del efecto placebo en la alimentación, y en los ámbitos tradicionales, han dado unos resultados fascinantes durante los últimos años. Uno de los hallazgos más interesantes tiene que ver con que se ha comprobado que este efecto va más allá de lo psicológico y que actúa a nivel bioquímico y molecular.

En uno de los más recientes congresos mundiales sobre el placebo, llevado a cabo en Leiden (Alemania) se presentaron imágenes obtenidas por resonancia magnética. Estas mostraban que hay áreas del cerebro que se activan luego de tomar una pastilla de apenas nada, si el médico sugiere que esto es un medicamento.

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Kathryn T. Hall, bióloga molecular, junto con Ted J. Kaptchuk, jefe del Programa de Estudios del Placebo de la Facultad de Medicina de Harvard, son dos de los científicos que más han avanzado en el tema. Sus investigaciones indican que:

Las mutaciones en una enzima llamada catecolmetiltransferasa (COMT), determinan mayores o menores niveles de respuesta al efecto placebo.

El efecto placebo y la alimentación

Aún estamos lejos de comprender del todo el efecto placebo. Por lo general, en los experimentos con fármacos, el placebo es eficaz en una tercera parte de los voluntarios. Esto quiere decir que sí tiene un poder real, pero inexplicablemente esto no se ha estudiado lo suficiente.

En cuanto al efecto placebo en la alimentación, vale decir que para el ser humano la comida no es solo una suma de sustancias que se ingieren. Esta tiene un valor simbólico y, por lo mismo, son muchas las creencias y emociones que se implican en ella.

Por lo mismo, y como lo demuestra el experimento de Alia Crum, el efecto que tiene la comida en nuestro organismo depende mucho de las creencias frente a un determinado alimento. Si pensamos que nos hará mal, es probable que así sea; y lo mismo al contrario. Todo indica que el efecto placebo en la alimentación sí opera.

  • Finniss DG, Kaptchuk TJ, Miller F, Benedetti F. Biological, clinical, and ethical advances of placebo effects. Lancet. 2010;375(9715):686–695. doi:10.1016/S0140-6736(09)61706-2
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  • Hall KT, Loscalzo J, Kaptchuk TJ. Genetics and the placebo effect: the placebome. Trends Mol Med. 2015;21(5):285–294. doi:10.1016/j.molmed.2015.02.009