¿Cuál es el efecto de las terapias alternativas?

Ekhiñe Graell · 8 octubre, 2019
Aunque no lo creas, aplicar una correcta presión en determinados puntos de los pies y las manos podría ayudarnos a relajarnos y a evitar dolencias

Irónicamente, las dolencias de la vida actual pueden ser exacerbadas por el estrés crónico y la falta de descanso y del ajetreado ritmo de vida. Las técnicas antiguas de curación –de hace miles de años– podrían ayudar como mejores remedios, aunque, en cualquier caso, debes acudir primero a tu médico ante cualquier dolencia.

La creciente popularidad de la meditación y el yoga en Occidente han puesto las técnicas antiguas de curación en el mapa. Además de las prácticas de meditación más populares, hay métodos de autosanación menos conocidos que podrían ayudar en tu salud y bienestar.

1. Tai Chi

Al igual que el yoga, este ejercicio de bajo impacto calma y trae consigo una serie de beneficios para la salud física y mental. El Tai Chi fue desarrollado originalmente como un tipo de arte marcial chino y una técnica de meditación en movimiento, con un enfoque en la atención, la respiración y el movimiento consciente. La práctica se realizaba originalmente para desbloquear el concepto chino de Qi, la fuerza de la energía que fluye a través del cuerpo y fomenta el flujo adecuado.

Algunos estudios han encontrado que el Tai Chi puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer de mama, mantener la densidad ósea, reducir el dolor en pacientes con artrosis severa en la rodilla, promover la salud del corazón, reducir la hipertensión y mucho más.

2. Acupuntura

Acupuntura, una de las técnicas antiguas de curación

La acupuntura puede parecer poco atractiva para algunos. Después de todo, es una de las técnicas antiguas de curación que implica pinchar un montón de pequeñas agujas en tu piel. Al igual que el Tai Chi, la acupuntura busca el equilibrio entre el flujo de Qi en el cuerpo, mediante la inserción de agujas en determinadas vías o meridianos.

Según la Clínica Mayo, los practicantes occidentales tienden a considerar esta práctica como una forma de aumentar el flujo de sangre al estimular los nervios, los músculos y el tejido conectivo en varias partes del cuerpo.

La investigación ha demostrado que la acupuntura puede ser útil en el tratamiento de dolores de cabeza, hipertensión, depresión, dolor de espalda, náuseas, artritis reumatoide y otras condiciones. Por ello, algunos pacientes asisten a acupunturistas para determinadas condiciones específicas, pero ten mucho cuidado si tienes un trastorno hemorrágico, estás embarazada o tienes un marcapasos.

3. Reiki

Según los profesionales del antiguo arte japonés de Reiki, el poder del tacto es capaz de curar una variedad de diferentes dolencias físicas y aliviar el estrés, por lo que es una de las técnicas antiguas de curación. En una sesión de Reiki, el terapeuta coloca sus manos sobre distintas partes del cuerpo del paciente, con el objetivo de orientar y estimular el flujo de ‘energía vita’.

Según el Centro Internacional de Reiki, este trata a la persona entera incluyendo su cuerpo, emociones, mente y espíritu, creando muchos efectos beneficiosos que incluyen la relajación y sentimientos de paz, seguridad y bienestar.

Aunque la investigación sobre los beneficios del Reiki es limitada, algunos estudios han sugerido que el Reiki puede ser útil en la reducción de la ansiedad, el estrés, el dolor y la depresión.

La técnica ha comenzado a ser más aceptada en Occidente y se utiliza cada vez más como parte de un plan de atención emocional general en el tratamiento de la enfermedad en hospitales de, por ejemplo, Estados Unidos, junto con el cuidado convencional y los centros de salud holísticos.

4. Ayurveda

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A medida que la popularidad de la meditación y el yoga ha aumentado como técnicas antiguas de curación en países occidentales, se tiene mayor interés en Ayurveda. Esta es la “ciencia de la vida”, que tiene más de 5000 años de edad, proveniente de la India. Trata de mejorar el bienestar a través de la alimentación, el estilo de vida y los suplementos a base de hierbas.

La teoría dice que Ayurveda puede ayudar a curar los desequilibrios de los doshas del cuerpo, los tres tipos básicos de energía, que incluyen pitta (el principio de la transformación; el elemento fuego), vata (la energía de movimiento, el elemento aire) y kapha (el principio del crecimiento, el elemento de la tierra).

Quienes practican el Ayurveda creen que cada persona tiene algún vata, pitta y kapha en ellos, pero que uno o dos es normalmente dominante. Muchas cosas pueden alterar el balance de energía, tales como el estrés, una dieta poco saludable, el clima y las relaciones familiares tensas. La alteración se manifiesta como enfermedad y los médicos ayurvédicos recetan tratamientos para llevar los doshas de nuevo al equilibrio.

Aunque Ayurveda ha sido poco estudiada en Occidente, la investigación preliminar ha examinado la eficacia de los programas de Ayurveda en el tratamiento de la depresión, la ansiedad, la enfermedad de Alzheimer y otras condiciones médicas. La medicina ayurvédica se debe utilizar bajo supervisión de un profesional entrenado porque, si se usa incorrectamente, puede ser dañina.

5. Reflexología

Mediante la aplicación de presión en partes específicas de las manos, los pies y los oídos se cree que la reflexología es capaz de mejorar la salud mediante el uso del “mapeo corporal”, un sistema que vincula estos puntos de presión con diversos órganos y sistemas de todo el cuerpo.

Según la Clínica Mayo, algunos estudios han encontrado que la reflexología puede ser útil para reducir el dolor, la ansiedad y la depresión, así como promover la relajación y el alivio del estrés. Pero también afirma que, aunque la reflexología puede tratar enfermedades como el asma y la diabetes, aún no ha sido corroborado.

Puedes probar alguna de estas técnicas antiguas de curación y comprobar si te ayudan a superar ciertas dolencias en tu vida diaria, pero, en todo caso, debes acudir en primer lugar a tu médico.

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