Los efectos del alcohol en el feto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 1 diciembre, 2018
Una mujer embarazada no puede tomar alcohol de forma segura, en ninguna cantidad ni en ninguna etapa de la gestación. Una sola ingesta puede causar efectos irreversibles en el feto.

El alcohol es una droga peligrosa, pese a que su distribución sea legal. Esto es particularmente cierto durante el embarazo, etapa en la que hay que tener mucho cuidado de ingerirlo. Los efectos del alcohol en el feto pueden llegar a ser muy graves y permanecer por toda la vida.

Hay una relación directa entre el alcoholismo materno y diversas anomalías en la morfología y el desarrollo del nuevo ser. Por eso, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología insiste en que una mujer embarazada no debe consumir alcohol.

Los efectos del alcohol en el feto dan lugar a deficiencias de nacimiento muy serias. Una sola ingestión de esta droga es capaz de causarle un daño permanente al niño. Además, podría llegar a causar daños en el cerebro y alterar el comportamiento, incluso hasta la adolescencia.

Los peligros del alcohol

El consumo de alcohol siempre entraña riesgos. Primero, porque esta sustancia es un depresor del sistema nervioso central. Tiene efectos sedantes, muy similares a los que producen los barbitúricos y las benzodiacepinas.

Por otro lado, el alcohol es una sustancia tóxica que, en grandes cantidades, puede llevar a la muerte. Al ingerirlo, comienza a circular por la sangre y alcanza a todos los órganos. Esto da lugar a problemas con la respiración intracelular, la producción de neurotransmisores y el metabolismo.

Durante el embarazo, los efectos del alcohol en el feto son imprevisibles. Por eso, ninguna cantidad de alcohol puede consumirse durante la gestación sin correr riesgos. Del mismo modo, tampoco hay algún momento del embarazo en el que sea seguro ingerir esta droga.

Esto se debe a que el cerebro del bebé se desarrolla durante todo el embarazo; desde el día uno hasta el final de este proceso. Ese desarrollo puede verse afectado si la madre bebe. Por lo tanto, la prohibición de consumirlo es absoluta.

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Los efectos del alcohol en el feto

El feto depende totalmente de la madre. El alcohol en la sangre de la mujer pasa al bebé por medio del cordón umbilical; esta transferencia puede causar desde un aborto espontáneo hasta graves discapacidades en el niño.

Tales anomalías se conocen con el nombre genérico de trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF). Los principales efectos del alcohol en el feto pueden ser los siguientes:

  • Malformaciones en el rostro: Básicamente, rostro chato y ancho, cabeza pequeña, deformaciones menores en las orejas, puente nasal ancho y bajo, ojos mongoloides, nariz corta y en punta y fisuras en los párpados.
  • Déficit en el desarrollo: Estos bebés suelen tener peso y talla menor a lo normal. El cerebro no evoluciona normalmente y esto hace que, muchas veces, se presenten deficiencias mentales y de aprendizaje.
  • Daños en el sistema nervioso: Van desde pequeñas anomalías mentales hasta el retraso mental grave. Asimismo, pueden aparecer problemas de conducta y alteraciones permanentes de las funciones motoras.
  • Deformaciones: En algunas ocasiones, aparecen anomalías estructurales de mayor envergadura. Por ejemplo, malformaciones del corazón, problemas esqueléticos, oculares, de riñones, genitales o deformaciones en las extremidades.

Más allá de lo explicado, también existen secuelas psicológicas del consumo de alcohol en la gestación. Los hijos de madres que beben alcohol tienden a ser más irritables, inquietos y dispersos. Hasta el 20 % de los casos de deformidad de los niños al nacer se deben al consumo de alcohol durante la gestación.

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Prevenir y evitar

Se sabe que los efectos del alcohol en el feto son muy graves. Lo bueno es que se trata de una situación que puede evitarse o prevenirse. Si una mujer piensa llevar adelante un embarazo, debe ser consciente de que no podrá ingerir alcohol durante estos meses; bajo ninguna circunstancia y en ninguna cantidad.

Algunas mujeres creen que no habrá ninguna consecuencia si toman bebidas bajas en alcohol; esto es falso. Como ya se indicó, hasta una pequeña cantidad de esta sustancia puede afectar de por vida a un niño. Los efectos de ese daño son irreversibles.

El problema está en que una persona adulta que consume bebidas alcohólicas ha desarrollado cierta tolerancia a este tipo de sustancias. Su cuerpo asimila y luego elimina ese tóxico en un tiempo relativamente breve. El feto, en cambio, tarda el doble en realizar este proceso.

En última instancia, si una mujer tiene problemas de alcoholismo, debe evitar quedarse embarazada. Si ya está en gestación y descubre que tiene problemas con la bebida, es necesario buscar ayuda inmediatamente, ya que su vida y la de su hijo están en riesgo.

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