6 efectos desconocidos de la ansiedad en el cuerpo

Valeria Sabater · 28 abril, 2020
En caso de no gestionar la ansiedad de forma adecuada, podemos experimentar una serie de síntomas físicos que llegarían a condicionar la vida. Es importante ponerle solución a la raíz del problema.

Además del color de cabeza, los temblores en el cuerpo y el sudor en las manos, ¿sabrías decir cuáles son los efectos desconocidos de la ansiedad? Esos que, aunque no son tan fáciles de notar a simple vista, se manifiestan y causan malestar.

A continuación te revelaremos cuáles son y otros datos de interés que te ayudarán a entender mejor la importancia de solicitar ayuda profesional y dar el primer paso para aprender a gestionar mejor las emociones.

Los efectos desconocidos de la ansiedad en el organismo

La ansiedad puede tener diversos efectos en el organismo. Algunas más fáciles de notar a simple vista que otras, pero todas indudablemente igual de molestas para quien las experimenta.

1. Las pupilas dilatadas

pupila dilatada a causa de la ansiedad

Tener las pupilas dilatadas puede deberse (entre otras causas) a un estado de alerta mantenido en el tiempo. Por ello, se incluye dentro de los efectos desconocidos de la ansiedad.

La dilatación pupilar no relacionada con la sensibilidad a la poca luz es un síntoma de un problema subyacente que es necesario conocer y tratar.

Cuando la ansiedad es muy elevada, es común experimentar este síntoma tan poco usual que puede provocar mareos, ver extrañas luces alrededor o una reducción de la calidad visual.

Es necesario entender que la finalidad de la ansiedad es protegernos frente a un riesgo o amenaza. Por tanto, una de las reacciones fisiológicas del sistema nervioso vegetativo es la dilatación pupilar. Este fenómeno presenta un fin muy concreto: poder disponer de una visión más nítida y extensa de lo que nos rodea para poder huir.

Asimismo, dentro de la Escala de ansiedad de Hamilton (1959), orientada a medir el grado de esta condición en el paciente, tiene como uno de los 15 indicadores la dilatación de las pupilas.

Descubre también: Los beneficios del deporte en la ansiedad y el pánico

2. Dificultades para tragar

Otro de los efectos desconocidos de la ansiedad es la dificultad para tragar al comer, beber o incluso tragar saliva. Esta condición se conoce como ‘bolo histérico‘ o ‘nudo en la garganta’.

Aguirre Álvarez, Martínez Lemus y Núñez Orozco (2005) realizaron un estudio donde se detalla esta condición e se incluye dentro de los trastornos somatomorfos.

  • Este síntoma se relaciona a su vez con la disfagia y es una clara somatización de la ansiedad. Se relaciona con las glándulas encargadas de producir saliva.

El principal objetivo del cuerpo es reservar todos los líquidos para cuidar de los músculos, porque son ellos los que deben ayudarnos a correr, a huir.

3. Dolor de cabeza

Tensión en cabeza y rostro por la ansiedad

La ansiedad hará que todas las venas y arterias del cuerpo se contraigan con un fin muy concreto: ofrecer más sangre a los músculos.

Por tanto, la circulación es más intensa y favorece que se produzca la vasoconstricción, la cual deriva en la clásica cefalea. Este tipo de dolor de cabeza suele ser más común en las primeras horas del día y por las tardes.

Por lo tanto, otro de los efectos desconocidos de la ansiedad es ese dolor de cabeza, intenso, que dificulta realizar diversas actividades e, incluso, concentrarse.

Lee también: Dolor físico y ansiedad, ¿cuál es su relación?

4. Dolor en la mandíbula

Hay ciertas zonas del cuerpo en las que tienden a acumularse en mayor grado tanto la ansiedad como el estrés. Hablamos, cómo no, del cuello, los hombros y la espalda y la mandíbula.

Si notas que ese dolor de mandíbula es más intenso por las mañanas y que asciende incluso hasta tus oídos, lo más probable es que sufras de bruxismo, es decir, que por las noches aprietes y rechines los dientes a causa del estrés y la ansiedad.

Es necesario consultar con el médico, puesto que, aunque una férula dental pueda ayudar en estos casos, lo ideal es que se trabaje en tratar las fuentes de ansiedad para gestionarlas de forma adecuada.

5. Orinar con más frecuencia de lo habitual

Uno de los efectos desconocidos de la ansiedad tiene que ver con la cantidad de veces que podemos ir a orinar en un periodo de tiempo corto.

En este sentido, es posible que todos lo hayamos experimentado alguna vez: al afrontar una situación de ansiedad, como un examen o una entrevista de trabajo, vamos al baño a orinar varias veces.

  • Es un hecho común, pero a la vez curioso porque, cuando sufrimos ansiedad, el riñón suele producir menos orina. ¿La razón? Economizar en líquidos para ofrecérselos a los músculos.
  • A su vez, en la necesidad básica de eliminar pesos innecesarios para escapar más rápido, el cerebro ordena ir al baño para eliminar la orina, lo que hace que vayamos tantas veces.

6. Sensación de ‘irrealidad’, uno de los efectos desconocidos de la ansiedad

Los mareos son uno de los efectos desconocidos de la ansiedad.
Uno de los efectos desconocidos de la ansiedad son los mareos y la sensación de ‘irrealidad’.

Este hecho es extraño, pero quienes hayan padecido un periodo de ansiedad o de estrés muy intenso sabrán de qué estamos hablando. Es cuando, de pronto, se tiene la clara sensación de que lo que nos envuelve no es real. Es como ver el mundo desde fuera y no sentirnos parte de él.

¿A qué se debe? Bien, hemos de decir, en primer lugar, que si este fenómeno ocurre a menudo debemos comentarlo con el médico.

  • La ansiedad intensa afecta a los pulmones.
  • Lo que hacemos muchas veces es respirar muy rápido y, cuando acumulamos demasiado oxígeno, es común experimentar dos cosas: la primera es la hiperventilación, y la segunda notar cierta sensación de irrealidad.
  • El cerebro no procesa de modo adecuado esta situación y es común notar esta incómoda sensación.

¿Qué hacer cuando se sufre ansiedad constantemente?

Cuando la ansiedad es una constante en la vida, es necesario buscar soluciones. Para ello, habla con alguien de confianza y solicita ayuda. De esta manera, podrás empezar a aprender a gestionar mejor tus emociones y pensamientos, y lo más importante: aprender a hacer vida, a pesar de las inquietudes que puedan surgir.

Recuerda que, además de tener un impacto a nivel psicológico, la ansiedad puede hacer mella en la salud física, en diversos aspectos de los que no siempre somos conscientes. Por ello, vale la pena ponerle solución y así recuperar el bienestar.

  •  Gray, J. A. (1985). The neuropsychology of anxiety. Issues in Mental Health Nursing7(1–4), 201–228. https://doi.org/10.3109/01612848509009455
  • Keil V, Hepach R, Vierrath S, Caffier D, Tuschen-Caffier B, Klein C, et al. Children with social anxiety disorder show blunted pupillary reactivity and altered eye contact processing in response to emotional faces: Insights from pupillometry and eye movements. J Anxiety Disord. 2018;
  • Martínez Lemus H, Núñez Orozco L. Manifestaciones pseudoneurológicas de los trastornos somatomorfos. Rev Mex Neurocienc. 2005;
  • Lai HH, Rawal A, Shen B, Vetter J. The Relationship Between Anxiety and Overactive Bladder or Urinary Incontinence Symptoms in the Clinical Population. Urology. 2016;98:50–57. doi:10.1016/j.urology.2016.07.013