Efectos secundarios del cáncer de ovario

El cáncer de ovario es una terrible enfermedad de consecuencias irreversibles. Sus tratamientos generan fuertes efectos que hacen de la enfermedad una travesía sumamente dura.

El cáncer de ovario implica el crecimiento descontrolado de células en los ovarios. Este tipo de cáncer puede implicar la formación de tumores en la zona y tambien extenderse a otras partes del organismo. Los tratamientos para esta enfermedad tienen una serie de efectos secundarios como veremos a continuación.

Efectos secundarios de las intervenciones quirúrgicas

A continuación veremos algunos de los efectos y consecuencias que una paciente de cáncer de ovario puede llegar a afrontar durante el tratamiento correspondiente a esta dificíl enfermedad.

Efectos de la anestesia

Anestesia

El tratamiento anestésico utilizado en todo tipo de cirugía puede generar algunos efectos, no muy graves, pero sí incómodos que pueden perjudicar a la paciente. Problemas respiratorios y cardíacos, coágulos de sangre, pequeñas hemorragias e infecciones son algunos de los percances que ocasiona la anestesia.

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Efectos en el cuerpo

Durante la cirugía algunas zonas pueden resultar directamente afectadas, tales como la vejiga, los vasos sanguíneos, el intestino o los ganglios linfáticos. En algunos casos es necesario extirpar los ganglios linfáticos que se encuentran en la pelvis de la paciente.

En este caso, se corre el riesgo de que el sistema linfático sufra una avería provocando un linfedema. Esta enfermedad hace que las piernas se llenen de líquido, provocando hinchazón.

Consecuencias extremas 

Existe la probabilidad de que al momento de realizar la cirugía para extirpar el tumor sea necesario retirar algunos fragmentos de órganos abdominales afectados como el intestino, por ejemplo. También, puede ser necesario eliminar trozos de hígado, de la vesícula biliar o del bazo.

De igual manera, al realizarse la operación la paciente puede perder por completo la posibilidad de concebir. En caso de que la paciente quiera tener hijos, debe someterse a un tratamiento de conservación de fertilidad antes de la intervención quirúrgica.

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Efectos de la quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia varían dependiendo del fármaco que se esté utilizando.

Efectos comunes

  • Pérdida total o parcial de cabello.
  • Cansancio excesivo o fatiga.
  • Hemorragias e infecciones causadas por la disminución de los glóbulos rojos.
  • También puede generar anemia.
  • Náuseas, vómito y heces acuosas (diarrea).
  • Aftas bucales y pérdida o alteración del sentido del gusto.
  • Calambres u hormigueo generados por daños en los nervios periféricos.
  • Dolor leve en los oídos y en los músculos.
  • Enrojecimiento, oscurecimiento e inflamación  de la piel.

Efectos menos frecuentes

  • Visión borrosa.
  • Hipotensión.
  • Dolor abdominal.
  • Reacciones alérgicas.
  • Dolor de cabeza o migraña.

Efectos de la radioterapia

Los efectos de la radioterapia y la quimioterapia son los mismos. No obstante, las pacientes que son expuestas a radioterapia también corren el riesgo de sufrir problemas digestivos.

Remedios que pueden reducir los efectos secundarios

Ante una enfermedad degenerativa como el cáncer, la naturaleza nos da herramientas para elaborar medicinas bastante útiles. Algunos alimentos y hierbas son excelentes para reducir los efectos que dejan los tratamientos para los tumores ováricos. A continuación, algunos de estos alimentos y plantas medicinales.

1. Té de menta

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Las propiedades antioxidantes del té de menta hacen que el sistema inmunitario se fortalezca, logrando que el cuerpo pueda prevenir y combatir enfermedades como la del cáncer de ovario. También, es excelente para calmar el malestar estomacal, uno de los síntomas más comunes.

Ingredientes

  • 7 o 10 hojas de menta (1 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).
  • Miel o limón al gusto.

Preparación

  • Pon a hervir los 250 ml de agua.
  • Coloca las hojas de menta cuando llegue a su punto de ebullición.
  • Apaga el fuego y deja reposar hasta que hagan infusión.
  • Agrega miel o limón, si lo deseas.

Puedes ingerirlo a cualquier hora del día. Preferiblemente, bebe una taza en la mañana.

2. Setas shiitake

Estos hongos contienen beta-glucano, un químico que podría inhibir el crecimiento de algunos tipos de células cancerosas. Las setas shiitake son comunes en Japón, donde las emplean para el tratamiento de cáncer ovárico y otras dolencias.

Ingredientes

  • 12 setas shiitake frescas.
  • 1 ramo de cebollín (200 g).
  • Sal marina gorda.
  • 1 cucharada de aceite de girasol (15 g).
  • 1 lechuga romana pequeña.
  • 2 cucharadas de zumo de limón (30 ml).
  • 2 cucharadas de salsa de soja (30 ml).
  • 1/2 cucharada de mirin (7,5 g) .

 Preparación

  • Haz un corte estrella en el sombrero de las setas shiitake.
  • Rebana un trocito del pie.
  • Corta en rebanaditas el cebollín y agrega sal marina.
  • Coloca la mezcla a la plancha hasta que los hongos se doren.
  • Mezcla bien todos los ingredientes para hacer la salsa.
  • Lava la lechuga y sécala bien.
  • Corta las hojas en trozos.
  • Coloca todo en un bol.