El cólico del lactante: causas y pautas para los padres

25 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la matrona Sara Cañamero
El cólico del lactante provoca fuertes episodios de llanto en los bebés que, muchas veces, acaban por desconcertar a los padres. La matrona Sara Cañamero da algunas pautas para enfrentarlo.

Algunos de los principales motivos de consulta al médico suelen ser los que tienen que ver con el sueño infantil, la alimentación, la lactancia y el cólico de lactante. Hoy vamos a hablar sobre este último, ya que es común que cause ansiedad y desconcierto a los padres.

La definición más extendida de los cólicos de lactante los describe como episodios de llanto intenso y vigoroso al menos tres horas al día, tres días a la semana durante, como mínimo, tres semanas en un bebé sano y bien alimentado. Y así lo evidencia este estudio publicado en Pediatría Atención Primaria.

La mayoría de las veces, suelen aparecer hacia las seis semanas de vida y las crisis de llanto son descritas como ataques abruptos de gran intensidad que aparecen al final del día. La mejoría aparece en torno a los cuatro o seis meses postparto.

¿Cómo son las crisis?

Lo característico es que los bebés adoptan una posición muy típica, ya que flexionan los muslos sobre el abdomen, aprietan los puños, se les enrojece notablemente la cara y tensan mucho la barriga.

Estos episodios pueden durar desde varios minutos hasta horas. En los periodos entre las crisis, los pequeños están completamente asintomáticos y sonrientes, y, durante su seguimiento, comen y suben de peso con normalidad.

Bebé llorando muy fuerte.

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Causas del cólico de lactante

Las causas del cólico de lactante son multifactoriales, es decir, no existe una causa única que los provoque y, muchas veces, son varios los factores predisponentes que hacen que un determinado individuo pueda sufrirlas. Dichos factores, como evidencia este estudio publicado en el Italian journal of Pediatrics, pueden ser

  • Orgánicos: inmadurez del sistema digestivo, intolerancia a lactosa, etc.
  • Comportamentales: temperamento del bebé, conducta en casa (padres primerizos), uso de pezoneras, tipo de lactancia, déficit en el agarre…
  • Anatómicos: presencia de frenillo lingual, alteración en el paladar, bajo peso.

¿Qué se puede hacer?

Lo primero que tenemos que decir para tranquilizar a los padres es que se trata de un proceso benigno para el que no existen remedios universales. Lo principal es consolar a los bebés y atender su llanto siempre, ya que dejarlo llorar no solo no va a hacer que el cólico ceda, sino que puede llegar a causar otras complicaciones a nivel físico y psicológico en el pequeño.

Ante el llanto del pequeño, hay que descartar causas lógicas, como, por ejemplo, que tenga hambre, frío, calor, sueño, el pañal, etc. Es cierto que, a medida que van pasando las semanas, los padres son capaces de identificar el tipo de llanto de su bebé y, basándose en eso, ya saben cubrir qué necesidades son las que tiene.

Asimismo, hay que descartar cualquier patología o enfermedad, como puede ser un dolor de oídos o dolor en las encías. Para ello, es importante acudir al pediatra cuando veas que tu bebé puede tener algún tipo de dolor.

Si desde el punto de vista médico el bebé está sano, pero tienes sospecha de que pueda padecer el cólico de lactante, sería interesante acudir a un centro especializado con un equipo multidisciplinar.

¿En qué consiste una consulta de cólico de lactante?

Una consulta de cólico de lactante se puede abordar de manera multidisciplinar; en ese caso, en la consulta suelen colaborar una matrona, un enfermero pediátrico, un fisioterapeuta y, cuando es necesario, un psicólogo.

Lo primero que se hace suele ser una historia del parto, del embarazo, de los primeros días de vida y de antecedentes familiares. Después, se pasa a realizar una exploración física del bebé: abdomen, diafragma, cavidad oral, signos de dermatitis atópica, etc.

En esa misma consulta se observa una toma del bebé, ya sea de pecho o de biberón, para poder descartar problemas de agarre, ya que, en muchas ocasiones, estos suelen ser un motivo de que trague aire. Por último, se realiza el tratamiento con fisioterapia u osteopatía y se dan las pautas correspondientes a los padres.

Lloro por el cólico del lactante.

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Pautas a los padres

  • Si se da el pecho, hay que evitar las pezoneras de tinas o chupetes que puedan producir una confesión de pezón. Además, habría que ofrecer un pecho hasta que el bebé se suelte espontáneamente. Es, entonces, cuando se cambiará al otro, después de haber expulsado el gas. Hay que asegurarse de que la técnica del agarre es la correcta y que el pequeño no presente frenillo lingual para que tenga una correcta movilidad de la lengua.
  • Si se da biberón, es importante que la técnica también sea la correcta y fijarse en que el bebé no presente ninguna alteración en la boca. Se puede optar por un biberón anticólicos de los que regulan el flujo de la salida de la leche y por leches bajas en lactosa.
  • Después de la toma, es importante mantener al bebé en posición vertical para que expulse todo el aire.
  • Se le pueden ofrecer pautas dietéticas a la madre si se sospecha que el bebé puede presentar intolerancias o alergias, como retirar los lácteos, el gluten, los huevos, los frutos secos, la soja o el pescado durante dos o tres semanas para comprobar si hay mejoría. En el caso de que haya y de que la madre esté dando el pecho al bebé, se mantendrá una dieta un poco restrictiva; si no hay mejoría, se reintroducirán todos los alimentos que se había aconsejado retirar.
  • Un masaje infantil, realizado por los padres o cuidadores, puede ser beneficiosos para el pequeño. También por parte de un fisioterapeuta especializado en cólico de lactante. A pesar de que, como señala esta publicación de la revista Enfermería Actual de Costa Rica, no hay evidencia científica que señale que el masaje abdominal modifica el tracto digestivo, sí se ha comprobado que reduce el llanto y mejora las horas de sueño y la actitud de los padres ante el cólico.
  • Hay que atender siempre llanto del bebé.
  • Se ha demostrado que la técnica piel con piel hace que los bebés lloren menos. También el porteo ergonómico. De esta manera, se asegura una correcta posición del bebé y lo ayudará a expulsar los gases. Además, al tenerlo cerca, se pueden atender enseguida sus demandas.
  • Incorporar ligeramente la cabecera de la cuna es una buena recomendación para evitar el cólico del lactante.

Frente al cólico del lactante…

Como has podido comprobar, es una afección muy común en bebés menores de 4 meses y surge independientemente del tipo de lactancia se les administre.

A pesar de que no hay una causa concreta, sí se pueden seguir algunas pautas, como las que se han mencionado, para aliviar los síntomas y hacerles más llevadero a los padres el momento llanto de su pequeño.

No obstante, lo más recomendable siempre es consultar con un pediatra para que proporcione un diagnóstico y tratamiento adecuados a cada caso.