El efecto de la dislexia en los niños

Thady Carabaño 10 septiembre, 2018
La detección temprana ayuda al niño a superar las dificultades enormes que significa aprender a leer y escribir. Con el apoyo psicopedagógico adecuado, el niño disléxico puede desarrollar con éxitos sus otras capacidades.

Sabemos que los niños tienen distintos ritmos para aprender. Unos son más rápidos, mientras que a otros les cuesta más. No obstante, cuando la dislexia en los niños se manifiesta aparecen serias dificultades para aprender a leer y escribir.

La dislexia es un problema de aprendizaje más común de lo que imaginamos. A los niños disléxicos se les puede calificar injustificadamente de tontos o lentos, cuando en realidad hacen grandes esfuerzos para leer, escribir y seguir instrucciones.

¿En qué consiste la dislexia en los niños?

Se recomienda realizar actividades de refuerzo escolar junto a los niños.

Leer parece ser un procedimiento automático y sencillo para aquellos que lo hacen con facilidad. Sin embargo, leer es una tarea compleja para el cerebro. Mientras que hablar es un proceso natural para los niños, leer implica un aprendizaje.

Aprender a leer significa darse cuenta de que las palabras están formadas por sonidos, para luego relacionar estos sonidos con las letras del abecedario. Al combinarse esos sonidos y esas letras, se forman palabras. Cuando se es capaz de reconocer esas palabras se aprende a leer.

Sin embargo, no es igual para todos los niños. El cerebro de los niños con dislexia se desarrolla y funciona de forma diferente. Hay casos diferentes, pero en esencia se tiene dificultad para separar los sonidos que constituyen una palabra y para comprender qué las letras representan esos sonidos.

La dislexia en los niños no es una cuestión de inteligencia o de ganas de aprender. Los niños disléxicos pueden ser exitosos y pueden aprender con métodos apropiados de enseñanza, para lo cual es importante la detección temprana.

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¿Cuáles son los síntomas?

Cuando están en edad preescolar, la dislexia en los niños presenta los siguientes síntomas:

  • No habla mucho, no conoce tantas palabras como otros niños de su edad.
  • Tiene problemas para aprender y nombrar los números, los colores y las letras.
  • No logra reconocer o asociar palabras que riman.
  • Les cuesta seguir instrucciones, hay que recordarles frecuentemente las rutinas y las reglas.

En la medida en que crecen y tienen que comenzar a aprender a leer y escribir, los niños disléxicos presentan estos síntomas:

  • Se les dificulta la identificación de las sílabas y los sonidos que componen las palabras.
  • No pueden pronunciar los sonidos aislados que componen las sílabas.
  • Cambian la secuencia correcta de las letras al leer y escribir palabras.
  • Tienen problemas con la caligrafía y la coordinación fina.

Si llegan a la adolescencia sin haber recibido un diagnóstico de dislexia, presentarán estas características:

  • Vocalizar y decodificar las palabras les resulta difícil, así que evitarán leer en público.
  • Como les cuesta encontrar la palabra adecuada, utiliza palabras con significado distinto pero que suena parecido.
  • Se les dificulta expresar las ideas con orden, ortografía, gramática y puntuación correcta.
  • Como se pueden ver afectada la comunicación, no se les hace fácil participar en proyectos grupales y se puede ver afectada su vida social.

¿Qué efectos tiene en los niños?

Los niños con dislexia pueden pasarlo mal en la escuela. Con frecuencia son estigmatizados injustamente como desmotivados, tontos o perezosos, así como pueden ser objetos de las burlas de sus compañeros.

Si el niño disléxico no recibe la ayuda que necesita para superarse, se expone al fracaso escolar. Ello lo hace víctima de mensajes y valoraciones negativas provenientes de su entorno escolar, social y familiar.

Los fracasos continuados contribuyen a que el niño disléxico pierda la motivación hacia el aprendizaje, y alimente un sentimiento de inseguridad hacia sí mismo y hacia sus capacidades. Ello puede extenderse hacia otras actividades extraescolares, lo que afecta el disfrute de todos los ámbitos de su vida.

El niño disléxico puede desarrollar problemas emocionales o conductuales cuando no se sabe tratar su condición. Entre ellos se encuentran:

  • Ansiedad, en cualquiera de sus formas.
  • Disminución o aumento del apetito.
  • Problemas con el sueño, como insomnio o pesadillas.
  • Somatiza el estrés. Tiene dolores como cefaleas, vómitos o dolor abdominal, entre otros.
  • Presenta síntomas depresivos, como sentimientos de fracaso, inseguridad, dificultades escolares, tristeza, cambios bruscos de humor…
  • Dificultades en la interacción social.
  • Trastornos en el comportamiento que se manifiestan con conductas agresivas o provocadoras, como mecanismo de defensa ineficaz.
  • Baja autoestima.

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¿Cómo podemos ayudar a los hijos disléxicos?

Los niños disléxicos son creativos, ya que piensan de una manera no convencional, y pueden resolver los problemas de forma distinta a los demás. Al brindarles ayuda temprana, es posible superar las dificultades y evitar muchas de las dificultades que afectan la autoestima y el bienestar emocional.

Más allá de que no puedan deletrear o de que les cueste más procesar la información, lo más importante es apoyarlos para que no se den por vencidos y abandonen la escuela. A los padres les corresponde fomentar la lectura y ayudar a los hijos a leer cuando estén en casa. ¡Hay formas divertidas para enseñar a leer, infórmate!

Es posible darle otro matiz a la dislexia en los niños. Para ello, tienen que entender de qué se trata la dislexia y aprender a valerse por sí mismos. También hay que ofrecerles oportunidades distintas, que les permitan cultivar la confianza en sí mismos y fomentar el éxito en áreas como los deportes, las actividades artísticas o el teatro.

Si tu hijo es disléxico es importante que sepa que no está mal ser diferente, que eso no lo define ni interfiere en el amor que le tienes. Esa diferencia puede ser la señal de que es muy talentoso en otros sentidos. Leer puede resultarle difícil, pero puede hacer muy bien muchas otras cosas interesantes y productivas.

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