El Eucalipto, grandes beneficios al alcance de todos

Gracias a sus propiedades antisépticas el eucalipto puede ser una opción perfecta para limpiar el aire y eliminar posibles gérmenes, bacterias u otros microorganismos. Para ello utilizaremos su aceite esencial

El eucalipto es un árbol originario de Australia y Tasmania, pero se le conoce a nivel mundial debido a su gran capacidad de adaptarse a cualquier clima y, principalmente, por sus beneficios medicinales. Su uso en el campo medicinal es muy amplio, pues esta planta puede ser utilizada en su forma natural (hojas y ramas) o en su forma producida artificialmente (aceite esencial de eucalipto).

En cualquiera de sus presentaciones, el eucalipto te ayudará a mantener sana a tu familia de manera eficaz y, sobre todo, económica.

Usos y beneficios del aceite esencial de eucalipto

Puedes conseguir este tipo de aceite en cualquier tienda de medicina natural e incluso en algunas farmacias. La principal característica de este producto es su propiedad antibiótica que se manifiesta como beneficio en casi todos los ámbitos necesarios.

Por ejemplo, si lo que quieres es eliminar bacterias y gérmenes en espacios pequeños puedes recurrir a simples emanaciones de aceite esencial de eucalipto, ya que estas purifican el aire de estafilococos y bacterias que son quienes producen la rabia, el paludismo y la malaria.

Asimismo, el aceite esencial de eucalipto se puede diluir en agua, alcohol u otro aceite vegetal como el de oliva o el de almendras y aplicarlo sobre la piel con una gasa para desinfectar, aliviar el dolor y ayudar a cicatrizar heridas y llagas. Siguiendo el mismo procedimiento lo puedes utilizar para tratar el herpes labial o genital, el acné y las aftas.

Este aceite esencial de eucalipto nunca debe ser aplicado puro sobre la piel, ya que podría quemarla. Tampoco se debe ingerir, pues en grandes cantidades puede resultar letal. Es importante aclarar que los médicos tampoco recomiendan su uso durante el embarazo y la lactancia.

Usos de las hojas del eucalipto

Eucalipto

Como ya mencionamos, es muy fácil encontrar eucaliptos en casi todo el planeta. Así que tan solo debes buscar cerca de tu casa, en un bosque o en el parque algunos de estos árboles y recoger varias de sus hojas, las que (si sabes usar correctamente) poseen grandes propiedades antisépticas, expectorantes y antiinflamatorias. Estas interesantes características curativas hacen del eucalipto una excelente opción a la hora de tratar la gripe, la rinitis, la faringitis, la laringitis, la bronquitis y la neumonía.

Mediante simples vaporizaciones (hervir el eucalipto lentamente en agua e inhalar el vapor) podrás eliminar rápidamente la mucosidad producida por los bronquios. Lo mismo ocurre si se aplican cremas expectorantes elaboradas en base a eucalipto cerca de las fosas nasales, sobre el pecho o en la zona pulmonar. Podrás obtener un efecto expectorante y anti inflamatorio que aliviará las complicaciones respiratorias.

Es decir, si durante una gripe o catarro fuerte realizas vaporizaciones con eucalipto o frotas tu pecho con cremas basadas en esta planta, la sensación de nariz tapada y congestionada se eliminará casi de inmediato.

Como si todos estos beneficios no fueran suficientes, estas hojas también te ayudarán a combatir el mal aliento de forma simple y rápida. Para ello solo tienes que realizar una infusión de dos o tres hojas de eucalipto en un litro y medio de agua y tomarla una vez al día. Con este remedio sencillo te asegurarás de ahuyentar la halitosis y poder sonreír con tranquilidad.

Como habrás visto, esta maravillosa planta nos brinda innumerables beneficios para la salud. Por lo tanto, te recomendamos que la tengas siempre a mano para poder tratar naturalmente tus enfermedades y las de tu familia.

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