¿Qué es el huso muscular y cómo funciona?

12 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La contracción muscular ocurre cuando las señales del sistema nervioso llegan a la zona en la que se une la neurona y el músculo.

El huso muscular es un tipo de «sensor» ubicado en los músculos esqueléticos. Una de sus funciones es enviar información al cerebro para que la persona pueda reconocer el estado de sus huesos y músculos.

Por ejemplo, el huso muscular permite reconocer el estado de contracción y el estiramiento de las fibras musculares. Esto es importante para limitar los movimientos y así evitar lesiones por una contracción o un estiramiento exagerado.

Es decir que el huso muscular ayuda a que el sistema nervioso controle de forma continua al sistema musculoesquelético (músculos y huesos).

La doctora De Azevedo lo explica de la siguiente manera: «El huso muscular viene a ser uno de los dos tipos de receptores sensitivos de los músculos esqueléticos».

Veamos más a continuación.

¿Qué son los músculos y cómo funcionan?

Los músculos son los órganos encargados del movimiento corporal. Están compuestos por células llamadas fibras musculares, capaces de reaccionar ante los estímulos nerviosos. Es decir, que ante una «orden» del cerebro, los músculos actúan.

Se pueden distinguir tres tipos de músculos:

  1. Esqueléticos: son los músculos que se conectan con los huesos y permiten que el esqueleto se mueva.
  2. Cardíaco: se encuentra específicamente en la pared del corazón y le permite bombear la sangre.
  3. Liso o visceral: son los músculos que se ubican en las paredes de las vísceras huecas, como los intestinos. Estos músculos se mueven y ayudan en la digestión de los alimentos.

La contracción muscular

La contracción muscular

La contracción muscular ocurre cuando las señales del sistema nervioso llegan a la zona en la que se une la neurona y el músculo. Entonces, se reduce la longitud del músculo (esto es voluntario en el caso de los músculos esqueléticos).

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La función del huso muscular en la contracción y el estiramiento

Como ya dijimos, los músculos esqueléticos tienen la función de contraerse (acortarse) y, sucesivamente, regresar a su posición de reposo (estirarse). Sin embargo, debe existir un límite funcional para este movimiento. Este límite es monitoreado por el sistema nervioso central a través de los husos musculares.

Es decir que el huso muscular le informa al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) sobre la longitud del músculo y la velocidad con la que cambia dicha longitud.

Con esta información, el sistema nervioso controla la actividad muscular y protege al músculo de roturas imprevistas y le permite regular el movimiento y mantener la postura.

huso mucular y músculos

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El huso muscular tiene unos «sensores nerviosos» (receptores sensoriales) más sensibles a la longitud que a la velocidad del estiramiento. Es decir, que pueden controlar el nivel de estiramiento del músculo, según su longitud.

Con esta información, el huso muscular genera un ambiente de relajación funcional ante el estiramiento. De este modo previene lesiones por sobreestiramiento muscular, o distensión muscular.