¿El insomnio puede contigo? Te presentamos 9 formas de acabar con él

Procura no realizar ejercicio dos horas antes de acostarte, ya que tu cuerpo estará demasiado alterado y activo como para poder conciliar el sueño

Suele pasar que cuanto más se necesita dormir, más dificultad se tiene para hacerlo. El insomnio es un trastorno del sueño que puede tener diversas causas. En ocasiones, remite tras la desaparición del evento estresante; pero que si se agudiza, requiere tratamiento médico.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes entre las personas adultas. Consiste en la incapacidad o dificultad para dormir. Pero aunque habitualmente suele concebirse como la mera dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que esta dificultad puede tomar varias formas. Con ello, se pueden distinguir varios tipos de insomnio:

  • Insomnio inicial: dificultad para conciliar el sueño al acostarse.
  • Insomnio intermedio: despertarse frecuentemente durante la noche y tardar mucho tiempo en volver a dormirse.
  • Insomnio terminal: despertarse muy temprano por la mañana, horas antes de lo planeado o de lo que está programado en la alarma. Es lo que se conoce despertar precoz.

En cualquiera de estos tres casos, el problema es la disminución de la calidad del sueño. Existen una gran cantidad de consecuencias que conlleva el no descansar bien.

Por ejemplo, se impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno para el día a día. Así, la concentración y la atención disminuyen, se produce mucha somnolencia diurna, irascibilidad e incapacidad para sentirse activo durante el día.

¿Por qué se produce?

El insomnio se puede deber a varias causas: cenas demasiado copiosas, beber alcohol por la noche, tomar cafeína o alguna otra sustancia excitante. También hábitos de vida que introducen comportamientos que interfieren con el sueño normal hasta generar insomnio: hacer deporte justo antes de dormir, usar aparatos electrónicos de madrugada…

Otras causas son el estrés, la ansiedad, trastornos mentales o metabolicos (como el hipertiroidismo). Entorno ruidoso, iluminación excesiva, temperaturas extremas, cambios de horarios…

Son muchos los factores que interfieren en la buena calidad del sueño. Pero, como vemos, muchos de ellos son fácilmente controlables por nosotros mismos. La clave es tratar de que el organismo llegue a la noche lo más relajado y en calma posible.

insomnio

Formas de combatir el insomnio

  • Haz ejercicio durante el día. Está demostrado que la vida activa revierte múltiples beneficios para la salud. Con sólo hacer entre quince y treinta minutos de deporte al día el cuerpo te lo agradecerá. Ese ejercicio extra ya será suficiente como para que tu cuerpo se agote y se sienta más relajado a la hora de dormir. Por ejemplo, un un simple paseo, equitación, meditación, ir al gimnasio… ¡Busca el más adecuado a tus gustos y dedícate tiempo!
  • Comer algo antes de acostarte. A veces el insomnio es por hambre. Los rugidos de estómago no son buenos consejeros para descansar bien. Por el contrario, tomar una cena ligera o un tentempié te ayudará a dormir mejor.
  • Mantén un horario fijo. Al organismo le encanta la rutina. Por eso, nuestro cuerpo se acostumbra a unos horarios, sobre todo a dormir y comer, y si le sacas de ahí, se resiente. Intenta mantener un horario a la hora de dormir, si hace falta acostarse sin sueño hazlo, ya que es preferible mantener esa pauta de manera estable.
  • Mantén la habitación a la temperatura adecuada. Ni mucho calor, ni mucho frío. Es preferible tener el cuarto a unos 21 grados. de esra manera, no nos despertaremos sofocados ni estaremos helados toda la noche.
  • Usa técnicas de relajación. Túmbate, respira suavemente. Concéntrate en tu respiración, deja la mente en blanco. Es muy conveniente que si has tenido un día duro, reposes mente y cuerpo. Por eso, meditar te ayudará a llegar en unas condiciones de reposo óptimas.

Remedios naturales para combatir el insomnio

En algunas ocasiones, podemos recurrir a remedios naturales para relajarnos antes de irnos a la cama. Además de ser eficaces, son rapidos de preparar y accesibles para cualquier bolsillo. Algunos de ellos son:

  • Tila: es empleada desde hace siglos para combatir el insomnio, por sus propiedades sedantes naturales. Sin duda, una buena idea si quieres calmar tus nervios y sumirte en un profundo y reparador descanso.
  • Valeriana: muy consumida entre los estudiantes antes de los exámenes, también es una excelente solución para esas noches en vela.
  • Poleo: esta hierba favorece el sueño. Además, si te gusta el sabor a menta, te será más fácil consumirlo.
  • Passiflora: es una de las llamadas plantas medicinales para combatir el insomnio. Pruébala antes de dormir y benefíciate de todas sus propiedades.

Como vemos, si el insomnio no es crónico, existen ciertos hábitos que podemos realizar para descansar mejor. Pero si el insomnio persiste, es conveniente que acudas a un especialista.