El lado “tóxico” de la cocina

La batata cruda es muy tóxica y puede causar convulsiones o delirios, afectando el sistema nervioso central. Se debe hervir para poder consumirla sin riesgos.

Seguramente no pensabas que ese ambiente de la casa podía ser a la vez beneficioso y nocivo para tu salud. Pues sí, ya que se han comprobado algunos peligros que encierran algunos materiales como ser el teflón y los plásticos, pero también el problema de la mala cocción de los alimentos. Entérate de más en el siguiente artículo.

Los peligros de la cocina actual

Si tenemos que nombrar el material más nocivo para nuestra salud y la de nuestra familia, ese es el teflón. Así es, uno de los más populares porque tiene la capacidad de no “pegar” los alimentos al cocinarlos o freírlos. El teflón fue inventado en 1938 por la empresa multinacional DuPont y si bien creemos que es el salvador de la cocina, lo cierto es que está hecho con materiales y objetos muy nocivos. Además tiene otras aplicaciones como ser componente de naves espaciales, revestimiento de cables, prótesis médicas, pinturas, barnices, lentillas, trajes espaciales, motores, membranas para impermeabilizar, entre otras más.

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El peligro del teflón se debe a su componente principal, el APFO (ácido perfluorooctánico, también llamado C-8), indestructible y acumulativo. En el año 1961 DuPont estaba al tanto de que este material no se descompone en el medio ambiente y que causa cáncer, esterilidad, problemas en el hígado, hipotiroidismo, malformaciones en los fetos, etc. Sin embargo, no le importó demasiado y continuó vertiendo los desechos de su fábrica en las aguas y el humo a la atmósfera. El APFO se ha encontrado en ríos, lagos, mares, agua potable, plantas y hasta en la sangre del 95% de las personas de todo el mundo.

Por otra parte, usar teflón es malo para la salud porque la superficie se deteriora y no es estable, por lo que se adhiere a los alimentos que luego consumimos. La toxicidad de este elemento al calentarse a más de 160° es tal que hasta puede matar a un animal pequeño, como un ave. Pero además, encontramos APFO en los paquetes de patatas fritas, hamburguesas, palomitas, etc. Y hasta se ha confirmado que aumenta las tasas de triglicéridos y colesterol.

Hamburguesa

El segundo elemento que no es bueno en la cocina es el plástico, que tiene en la actualidad millones de aplicaciones en lo cotidiano pero su proceso de producción es muy contaminante, además de ser poco reciclable o biodegradable.

El plástico contiene sustancias que actúan como disruptores hormonales en el organismo. Esto quiere decir que interfieren en las funciones de este sistema, causando alteraciones (principalmente en niños y fetos), sobre todo en los envases con plásticos flexibles, las latas y los paquetes de comida preparada. Los alimentos tienen contacto con este elemento y esto es aún peor cuando calentamos en el microondas. Esto ocurre a diario en miles de hogares que ordenan o compran comida hecha y le quitan el frío con este electrodoméstico, que dicho sea de paso, también es negativo para nuestra salud por las ondas que genera para calentar.

Los alimentos “tóxicos”

No vamos a hablar en este apartado de los alimentos incluidos dentro de la categoría de “fast food” porque sería demasiado obvio, sino que nos enfocaremos en aquellos que pensamos que son saludables e “indefensos” para nuestra salud, pero es todo lo contrario cuando no se preparan de la manera correcta (OJO: no son malos, sino que su preparación influye en ello).

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Muchos alimentos “esconden” un grado de toxicidad sin que lo sepamos, tan sólo por manipularlos incorrectamente. Algunos son los siguientes:

Frijoles rojos o blancos mal cocinados

Ambos deben cocinarse a una temperatura superior a 100°C. Pero además, es preciso haberlas dejado en remojo varias horas (toda la noche, por ejemplo). De lo contrario, mantienen un compuesto tóxico (fitohemaglutininas) que pueden causar molestias estomacales.

Semillas de manzana

Contienen un compuesto de glucosa y cianuro, llamado amigdalina, en pequeñas proporciones igualmente. Sería necesario comer una gran cantidad de semillas para que tenga un efecto tóxico. Por otro lado, nuestro sistema digestivo las asimila, aunque es mejor no consumirla. Lo mismo ocurre en la semilla de durazno.

Almendras amargas

Si bien su gusto no es muy delicioso y es probable que no las hayas terminado comiendo, es bueno saber que se debe a nuestra “amiga” la amigdalina. Pero también otra sustancia tóxica, la emulsina. Con 20 almendras amargas para que las consecuencias sean peligrosas a la salud.

Patatas verde

La sustancia presente en los brotes de la patata se llama solanina. Es elaborada por ella misma para defenderse de insectos y hongos. En altas cantidades puede intoxicarnos. Si adquieres una patata que tiene brotes es mejor que los retires y esas zonas alrededor. Si tiene la cáscara verdosa no la cocines sin pelarla.

Batata (o camote)

No debe consumirse cruda nunca porque es muy tóxica y puede causar convulsiones o delirios, afectando el sistema nervioso central. Es preciso hervir bien las batatas para poder destruir la dioscorina, el elemento que ocasiona estos problemas.

Tomate (jitomate)

Las hojas y el fruto cuando está verde no son buenos para la salud porque en su interior contienen tomatidina, provocando los mismos efectos que la batata. Hay algunos que dicen que sirve para bajar el colesterol o los tumores. Hay que consumir los tomates cuando están maduros y en ningún caso las hojas.

Nuez moscada

Es tóxica si se utiliza en exceso, porque contiene miristicina, que en algunas personas causa convulsiones. Es preciso hacer un lavado gástrico para evitar problemas más graves.

Setas comestibles

Los hongos son un disfrute para la gastronomía, pero a algunos les causa malestar. Algunas que se pueden comer contienen hidracina, que si se consume cruda la seta se convierte en tóxica

Imágenes cortesía de Bert Dickerson, Rene, Schwietzke, TwentyFour Students, Tom Ipri, Fotologic, Dr Romesh.

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