El miedo a la hora de educar ¿es efectivo?

23 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña
La educación es fundamental para el buen desempeño de los hijos. Sin embargo, es posible cometer errores sin saberlo. Uno de ellos consiste en inculcar obediencia basada en el miedo.

El miedo a la hora de educar ha sido utilizado durante décadas como forma habitual de enseñanza. La idea del niño obediente y dócil no ha perdido vigencia en nuestros días. Sin embargo, al contrario de lo que la mayoría pudiera creer, la obediencia basada en la severidad no garantiza su éxito.

El miedo y la severidad anulan la personalidad del niño y lo hacen inseguro e infeliz. El pequeño se sentirá incapaz de asumir retos o tener iniciativas, lo que terminará bajando su autoestima. Porque un niño feliz no es solo aquel que ríe, sino el que se siente motivado a explorar, preguntar y satisfacer su curiosidad sin el temor de estar haciendo algo malo.

Por otra parte, el miedo es una emoción a la que es muy difícil dar salida. Tal vez lo exteriorice como una forma de agresión a los demás o hacia sí mismo. En todo caso, una persona a la que se le ha ido inoculando miedo desde la infancia suele ser un adulto cargado de resentimiento y temores. E, incluso, de obsesiones y fobias.

Evita aplicar el miedo a la hora de educar

Aunque todos los padres soñamos con tener hijos bien educados y que obedezcan las normas, debemos evitar la educación severa y despreciativa. Amenazar a tu hijo con castigos psicológicos o físicos solo sirve para anular su criterio. Y así lo señala Jorge Luis Ferrari en su libro Educar sin violencia.

Padre castigando a su hijo y usando el miedo a la hora de educar.

Aplicar el miedo a la hora de educar transformará al niño en un adulto incapaz de tomar decisiones por sí mismo. Se debe instruir con amor. Es de vital importancia fomentar la confianza de tu hijo desde muy pequeño. Así, afianzará capacidades y habilidades que permitirán un correcto desarrollo futuro.

Si eres de los padres que consideran que la obediencia es sinónimo de respeto, debes saber que no es cierto. Una persona obediente no es necesariamente respetuosa. No obstante, la obediencia que nace de la comprensión es una manera muy sana de promover la convivencia familiar y social.

El niño debe tener muy claro cuáles son los beneficios de respetar ciertas reglas o pautas. Cuando no lo tiene claro, el pequeño querrá ir más allá de las normas para probarse a sí mismo. Es justo allí cuando debes evitar gritarle o amenazarlo.

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Recomendaciones para educar a tu hijo en amor y confianza

Cuando nos iniciamos en la educación de nuestros hijos, tratamos de infundir conductas que, por lo general, están basadas en nuestra propia crianza. Sin embargo, debemos esforzarnos en aplicar a cada regla toda la ternura, cariño y comprensión que nuestros hijos necesitan.

Madre leyendo un cuento a sus hijos

A continuación, presentamos algunas recomendaciones que te servirán de base para educar a tu pequeño en amor y confianza.

Establece límites con claridad para educar sin miedo

Es importante instaurar normas de convivencia familiar, pero deben ser claras y sencillas. Las normas podrían ser, por ejemplo, limitar el número de horas diarias que tu pequeño podrá ver la televisión o su acceso a navegar por internet.

Explícale las consecuencias de hacer caso omiso de las reglas, pero no caigas en amenazas, gritos o conductas intimidantes. De esta manera, el niño aprenderá a organizar su tiempo y a responsabilizarse de su conducta. Tus hijos comprenderán mejor las reglas si se dicen de manera clara, concisa y sencilla. Esto es lo que promueve la parentalidad o disciplina positiva. Y así lo evidencia este estudio publicado en Ciencias psicológicas.

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Sé un modelo de cómo hacerlo bien

Es importante tener claro que la mejor manera de educar es con el ejemplo. Los padres somos el mejor modelo que tienen los niños para determinar cómo deben comportarse en familia y en la sociedad.

Si tratas de inculcarles una conducta que tú mismo quebrantas, no entenderán por qué ellos deben cumplirla. Podríamos tomar como ejemplo el lenguaje soez. Si se pretende que los hijos utilicen un vocabulario adecuado, los padres también deben utilizarlo.

Imparte responsabilidades

Niña con libros en una biblioteca

Dependiendo de la edad de tu hijo, resulta esencial inculcarle ciertas responsabilidades. Esto lo ayudará a fomentar su autonomía y su confianza, lo que beneficiará su crecimiento. De esta manera, el niño irá formando su propio criterio acerca de lo que es bueno y lo que es malo, y reconocerá si está cumpliendo con la responsabilidad encomendada.

En este caso, no debes fomentar el miedo a la hora de educar a tu hijo. Al contrario, aprovecha y háblale sobre la ética y otros valores. Esto le permitirá reconocer sus errores de forma adecuada y asumir las consecuencias, que no deben ser castigos que promuevan el temor en el pequeño.

Sobre el miedo a la hora de educar

Nadie dijo que educar a un niño sea una tarea sencilla. Sin embargo, la crianza que se basa en sanciones hace que el pequeño permanezca enfocado solo en el reconocimiento exterior.

El objetivo principal de evitar el miedo a la hora de educar es desarrollar en tu hijo la habilidad de entender el camino a seguir. Cuanto antes se refuerce la conducta reflexiva y consciente en el niño, este aprenderá y disfrutará más el proceso de aprendizaje y su desarrollo implícito.