El protector solar de acuerdo con el tipo de piel

Solimar Cedeño 21 julio, 2018
Tu piel merece y necesita una serie de cuidados para mantenerse sana. Elegir un protector solar adecuado a tu tipo de piel ayudará a protegerte y disfrutar del verano.
 Existen distintos tipos de piel y son diversas las reacciones que pueden producirse en ella tras largos períodos de exposición al sol. Por esta razón, es importante que conozcas cuál es tu tipo de piel y qué protector solar debes usar para darle el cuidado que se merece.
La piel actúa como una barrera natural y nos protege de infecciones y diferentes factores externos que podrían afectarnos, tales como el sol, el frío, la contaminación, etc. Asimismo, actúa como regulador térmico manteniendo la temperatura corporal en 37 ºC. Pero ¿qué determina su color?
La melanina es la sustancia que determina el color y tipo de piel. Esta se deriva del aminoácido tirosina y es producida por los melanocitos en la capa basal de la epidermis. Ayuda a pigmentar nuestra piel y es la encargada de protegerla de la incidencia de los rayos solares.
La melanina está presente en otras partes de nuestro cuerpo como el cabello y los ojos. Realmente, es el nivel en el que se encuentran los melanocitos el que determina el color de la piel de cada persona. Esto se debe a que distintas cantidades en nuestro organismo pueden generar unas tonalidades u otras.
Acá te explicaremos cómo debes usar el protector solar según el tipo de piel. Protégete y disfruta del verano, tu piel te lo agradecerá. La salud de tu piel está en la protección, cuídate y bloquea los rayos solares en tu cuerpo.

Tipos de piel y factor de protección solar recomendados

Mujer con crema solar en el rostro.

El factor de protección solar (FPS) de los protectores solares será el encargado de cuidar la piel. Cada tipo de piel tiene un cuidado específico. Por ejemplo, las pieles claras necesitan un factor de protección solar más alto que las personas de tez más oscura.
• Tipo 1: Piel muy clara y con muchas pecas. No suele broncearse y se quema siempre, por lo que requiere un FPS de 50 o más.
• Tipo 2: Piel clara y con pecas. También suelen quemarse con facilidad, pero demoran más en ponerse morenas. Se recomienda un FPS 30.
• Tipo 3: Piel blanca. Se quema con moderación. Se recomienda, como mínimo, un FPS 30, pero en largos períodos de exposición es conveniente usar uno mayor.
• Tipo 4: Piel mixta o ligeramente oscura. Se pigmenta con facilidad y en poco tiempo, hasta adquirir un tono de piel marrón intermedio. El FPS recomendado es el de 10.
• Tipo 5: Piel oscura. Pocas veces se quema, debido a que logra un bronceado rápido e intenso. Se recomienda un FPS 8.
• Tipo 6: Piel negra. Prácticamente no se quema. FPS recomendado: 6.

Factor de protección solar

El factor de protección solar nos indica el número de veces que los fotoprotectores aumentan su capacidad de defensa natural frente a enrojecimientos o quemaduras. Los protectores solares están compuestos por estos factores, que se encargarán de proteger a la piel.
Los fotoprotectores filtran las radiaciones ultravioletas A y B para impedir cualquier tipo de lesiones y su graduación nos indica los índices de protección. A su vez, los fotoprotectores están divididos en cinco categorías, en función del factor de protección solar:
• Bajo: De 2 a 6.
• Medio: De 8 a 12.
• Alto: De 15 a 25.
• Muy alto: De 30 a 50.
• Ultra: 50+
tipo de piel

Tipo de productos

Al momento de elegir un protector solar, también debes tomar en cuenta si tu piel es normal, grasa, mixta o seca. Asimismo, debemos escoger un factor de protección adecuado para las zonas más sensibles, como el rostro, cuello y los labios.
Estos productos puedes encontrarlos en múltiples presentaciones (cremas, lociones, gel, spray, etc.). Hoy en día incluso hay diversas marcas que ofrecen maquillaje especialmente diseñado para resguardar la piel de la radiación.
Los niños, por supuesto, requieren de mayor cuidado. Tal vez has escuchado la frase “la piel tiene memoria”, y es así, por lo que se recomienda no exponer a los más pequeños directamente a los rayos UV. Asimismo, es conveniente cubrir siempre su cuerpo y cabeza con gorras, lentes y ropa.
En el caso de los más grandes, cuando se encuentran en una edad más activa deben utilizarse pantallas o bloqueadores resistentes al agua. Estos les permitirán disfrutar de cualquier actividad en la playa, la piscina, el parque o la montaña, manteniéndolos protegidos.
Es importante aplicar el protector solar sobre la piel seca 30 minutos antes de exponerse al sol, para lograr una mejor absorción y volver a colocarse luego de dos horas, después de nadar, secarse con toallas o transpirar en exceso. Es recomendable seguir este procedimiento incluso en días nublados, debido a que las nubes no filtran los rayos.
El sol ofrece múltiples beneficios a nuestro cuerpo y piel. No obstante, exponerse durante largos períodos sin protección puede causar severas lesiones que tienden a ser irreversibles, como manchas, arrugas, lunares e incluso cáncer.
Escoge el protector solar según tu tipo de piel ¡y no dejes de disfrutar del sol de verano! No dejes que los rayos solares lesionen la piel y bríndale la protección que se merece. Cuidar tu piel, es darle bienestar al cuerpo.
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