El regaliz y sus propiedades contra el cáncer de piel.

Entre los múltiples beneficios del regaliz destacan sus propiedades expectorantes y antiinflamatorias, que lo convierten en un complemento ideal para aliviar los síntomas del resfriado.

El regaliz es una más de esas plantas maravillosas de las que tantos beneficios obtenían ya nuestros ancestros, y de cuya raíz no sólo se derivaban insuperables beneficios terapéuticos en la antigua Grecia y Roma, sino que además, también se solía utilizar como edulcorante debido a su conocido sabor dulce.

Hoy en día el regaliz se ha convertido en uno de los vegetales con los que se está realizando o se ha realizado un mayor número de investigaciones. Sus aplicaciones son innumerables debido a la gran cantidad de principios activos que contiene.

Son realmente destacables las continuas investigaciones de esta fibrosa raíz perfumada, de ahí que recientemente se hayan empezado a publicar nuevas y determinantes conclusiones sobre las propiedades anticancerígenas de algunos de sus compuestos. La raíz del regaliz ha demostrado ser eficaz en el tratamiento del melanoma, el cáncer de piel más letal.

Es importante aclarar que, aunque la raíz del regaliz contenga principios anticancerígenos, esto no quiere decir que consumiéndola o frotándola contra nuestra piel vayamos a curar el cáncer. Es imprescindible un tratamiento farmacológico para superar esta enfermedad.

Propiedades anticancerígenas de la raíz de regaliz

Existe una magnífica sustancia llamada isoangustone-A que se extrae de la propia raíz del regaliz y que reduce eficazmente el crecimiento de las células cancerosas.

Concretamente, lo que se ha hecho en este laboratorio de EEUU es aplicar el componente directamente sobre la piel enferma de melanoma, comprobando cómo se detenía su actividad celular.

Estos mismos resultados podemos leerlos en la revista Cancer Prevention Research, donde se ensalzan las maravillosas propiedades de la isoangustone A, quien proporcionará un esperanzador tratamiento para los millones de personas afectadas por esta enfermedad.

Y es que, el cáncer de piel se está extendiendo llamativamente entre la población debido ante la poco recomendable moda de broncearse bajo el sol sin protección, sin tener en cuenta las graves consecuencias que implica para la salud.

En ocasiones basta haberse quemado en algún momento de nuestra infancia para que esos pequeños lunares que tenemos en la espalda terminen un día cambiando de forma y tamaño. La piel tiene memoria y es frágil, es ese órgano que cubre nuestro cuerpo y al que debemos proteger en la medida de lo posible.

Por otro lado, también se ha contrastado la acción anticancerígena de otros componentes del regaliz, como puede ser la glicirricina, muy propicia para inhibir el crecimiento celular de tumores localizados en las mamas y el hígado, así como del principio activo de la loquiritigenia, idónea como efecto citoprotector frente a la necrosis por cadmio.

Efectos terapéuticos del regaliz

Propiedades expectorantes y antitusivas

Son muy conocidas. La raíz de regaliz es idónea para expulsar y resolver secreciones bronquiales en afecciones del tracto respiratorio, ayudándonos además en esos incómodos procesos en que la tos, nos impide hacer una vida normal.

Propiedades antiinflamatorias

Gracias a dos de sus principios activos, la glicirricina y el isoliquiritogenósido, es muy recomendable para desinflamar, ya sea un dolor de garganta o dolores derivados de artrosis.

Propiedades antioxidantes

Su capacidad para neutralizar los conocidos radicales libres va a favorecer el buen estado de nuestro organismo y el que podamos prevenir el daño celular por la acción de estas especies reactivas.

Propiedades antivirales

Queda demostrado a nivel de laboratorio que la raíz de regaliz tiene la capacidad de impedir la replicación tanto de virus de ADN como de ARN, lo cuál nos permite controlar y detener cualquier proceso vírico.

Propiedades antiulcerosas

Es muy destacable también su capacidad para proteger nuestra mucosa gástrica, previniendo la formación de úlceras e induciendo a la secreción de mucus para crear un efecto protector que favorezca la cicatrización y la regeneración de posibles tejidos dañados.

Como podemos ver los beneficios del regaliz son tan numerosos como indispensables. Es maravilloso que una hierba tan accesible y común pueda aportarnos tanto. De nosotros depende entonces el empezar a introducirla en nuestra rutina diaria, tomándola por ejemplo como fármaco pulverizado (glicirricina) y propiciando sobre todo que las instituciones médicas sigan investigando sus propiedades.