El sentido del gusto: la lengua y sus funciones

27 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
A pesar de que el sentido del gusto no es, en comparación, uno de los sentidos más potentes en el ser humano, sí es de vital importancia.
 

El sentido del gusto se localiza en la cavidad bucal, específicamente en la lengua. Se trata de uno de los cinco sentidos que posee el ser humano. Además, está estrechamente relacionado con el del olfato. 

A través de las papilas gustativas, situadas en el dorso de la lengua, se reconocen y perciben sabores. Los sabores constituyen la sensación que produce un alimento al entrar en contacto con la lengua.

De esta forma, el ser humano es capaz de distinguir y seleccionar entre aquellos que son de su agrado y cuáles no. Además es capaz de recordar sus elecciones (a esto se le conoce como memoria sensorial). En pocas palabras, a partir de la distinción de alimentos y bebidas, se establece un criterio personal.

La lengua

Cáncer de lengua

La lengua es ese órgano musculoso que permite percibir los sabores y, por tanto, nos proporciona el sentido del gusto.

En la superficie de la lengua se encuentran las papilas gustativas, las cuales están encapsuladas en las células sustentaculares y le dan a la lengua un aspecto rugoso.

Para que las papilas sean estimuladas, las sustancias deben diluirse en la saliva y, así, penetrar en los poros de las células sustentaculares. Se han establecido cinco sabores básicos en total a la hora de clasificar estas sustancias.

 

Con todo, cabe mencionar que recientemente se ha añadido otro sabor denominado ‘umami’ que en japonés significa ‘sabroso’. Por lo tanto, se tienen 5 sabores básicos y el umami:

  1. Agrio. Se percibe en los laterales de la lengua.
  2. Ácido. Se percibe en la parte posterior de la lengua.
  3. Dulce. Se percibe en la punta de la lengua.
  4. Salado. Se percibe en la punta de le lengua.
  5. Amargo. Se percibe en la parte posterior de la lengua.
  6. Umami. Se percibe en la parte posterior de la lengua

Cabe destacar que un individuo puede percibir cientos o miles de sabores diferentes, que en realidad, serán las combinaciones de estas 5 o 6 categorías. Esto es posible gracias a la combinación del sentido del gusto y del olfato.

Ver también: Lengua blanca: causas y soluciones

¿Cuál es el sabor umami?

Umami es el sabor más difícil de describir, es bastante sutil y agradable, y su efecto suele ser prolongado. Además, hay muchos alimentos que lo contienen, como la carne, el pescado o el tomate, entre otros. Por otra parte, existe un producto que es prácticamente umami puro: el ajinomoto o glutamato monosódico.

¿Cómo se clasifican las papilas?

 

lengua
 
Las papilas de la lengua se clasifican según su aspecto en:

  • Filiformes: tienen forma de cono o cilindro y terminan en punta. Están repartidas por toda la lengua de forma paralela y van desde el centro de la lengua hasta los bordes. Permiten desplazar los alimentos hacia las otras papilas, encargadas de detectar los sabores.
  • Fungiformes: aparecen aisladas, distribuidas por toda la lengua, pero se concentra especialmente delante de las caliciformes. Su forma se asemeja a la de un hongo y son receptoras del sabor dulce.
  • Caliciformes o circunvaladas: en el ser humano se encuentran generalmente al fondo de la lengua y son las que detectan el sabor amargo. Son las más voluminosas y se distribuyen en forma de “V”.
  • Foliadas: están ubicadas hacia atrás en los bordes de la lengua, una a cada lado. Estas papilas son rudimentarias en el ser humano y se encargan de detectar el sabor salado.

Las papilas contienen en su interior quimiorreceptores, los corpúsculos o botones gustativos. Estos son estructuras ovaladas, que en su vértice superior poseen un poro, el poro gustativo. Están formados por dos tipos de células, las de sostén y las sensitivas.

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¿Cómo percibimos los sabores?

Percibimos los distintos sabores a través del contacto de sustancias químicas solubles con la lengua, también el paladar interviene en ello, así como el epitelio de la faringe y la epiglotis.

Las moléculas del alimento se disuelven en la saliva para poder penetrar en la papila y entrar en contacto con los receptores que están unidos al cerebro. El cerebro interpreta las señales de los receptores, lo que permite sentir los sabores.

 

Órganos que componen el sentido del gusto

Qué otros órganos componen el sentido del gusto

El sentido del gusto también está compuesto por la boca y las glándulas salivales.

La boca es un orificio a través del cual se ingiere el alimento. Está formada por dos cavidades: la cavidad bucal, entre los labios y mejillas y el frontal de los dientes, y la cavidad oral, entre la parte interior de los dientes y la faringe.

La boca se encuentra rodeada por unos pliegues de la piel, llamados labios. Dentro de esta se encuentran los dientes cuya función es cortar, trozar y triturar los alimentos. En ella también encontramos también la lengua con gran cantidad de papilas gustativas.

En la cavidad bucal desembocan las glándulas salivales, que secretan la saliva, que actúa como lubricante, destruyendo las bacterias ingeridas en los alimentos y comenzando la digestión química de los glúcidos mediante una enzima llamada amilasa.

Problemas del sentido del gusto

Para terminar, hablaremos sobre los problemas que puede sufrir el sentido del gusto. Estos son menos frecuentes que los trastornos de otros sentidos.

Con todo, se considera que cerca de un 15 % de la población sufre problemas de olfato y gusto sin saberlo. Por eso, conviene tenerlos presentes para poder detectarlos y acudir al médico de ser necesario. Los más comunes son:

 
  • La ageusia: es la pérdida o la reducción del sentido del gusto por diversas causas, como infecciones.
  • La disgeusia: es una enfermedad que nos hace confundir los sabores de los alimentos y bebidas.
  • La hipogeusia: se relaciona con una falta de capacidad para degustar sabores básicos. Suele manifestarse en personas fumadoras.
  • La hipereugesia: consiste en la extrema sensibilidad al gusto de los alimentos.
  • La percepción fantasma del gusto: es un sabor en la boca persistente y a menudo desagradable, a pesar de que no se tiene nada en ella.
  • El síndrome de la boca ardiente: es un problema médico en el cual la persona experimenta una sensación dolorosa de ardor en la boca. Aunque puede afectar a cualquier persona, es más común en las mujeres mayores y de mediana edad.

¿Por qué es importante el sentido del gusto?

Es importante tener en cuenta que una de las posibles causas de la aparición de estos trastornos es la mala higiene bucal, por lo que recomendamos cuidar los hábitos bucodentales.

Y es que puede parecer que el gusto solo nos permite saborear la comida, pero su función no se limita simplemente a eso. Gracias a este sentido, podemos detectar los alimentos en mal estado o los ingredientes a los que somos alérgicos.

De esta forma, evitamos que entren en el cuerpo y desencadenen un problema mayor. Por eso, es fundamental cuidar de este sentido y de la boca. ¡Empecemos ya mismo!