El sentido del tacto

El sentido del tacto es esencial para sentir el dolor: la mejor señal de alarma de que disponemos, cando poseemos un problema de salud.

El sentido del tacto es esencial para la vida y la supervivencia. Gracias a él, el ser humano puede sentir su propio cuerpo y adaptarse adecuadamente al entorno, en función de los estímulos que recibe.

Por esta razón, cuando surgen patologías que afectan a el sentido del tacto, el paciente encuentra muchas dificultades para sobrellevar su vida con normalidad.

Existen casos de pacientes que no experimentan el dolor y de pacientes que sienten aún más los estímulos. Por consiguiente, algunos no identificarán los objetos que tienen entre las manos y otros no soportarán tener un hielo en los labios, por ejemplo.

Receptores nerviosos

El órgano implicado en el sentido del tacto es la piel. Según estudios, en ella, se alojan una serie de receptores nerviosos se conectan con el lóbulo parietal.

No obstante, no todos ellos desempeñan la misma tarea. A continuación, te enseñamos los cuatro grupos en los que se dividen:

  • Corpúsculos de Pacini. Su cometido es que distingamos las vibraciones de alta frecuencia.
  •  Los corpúsculos de Meissner. Estos facilitan la discriminación de las vibraciones de baja frecuencia.
  • Corpúsculos de Ruffini. Estos permiten detectar el calor.
  • Discos de Krause. Estos funcionan para percibir el frío.

No obstante, su distribución es diferente a lo largo del cuerpo. De esta forma, se encuentra una mayor cantidad de receptores en:

  • La nariz.
  • Labios.
  • Lengua.
  • Yema de los dedos.

Tipos de sensibilidad

Sentido del tacto

Sensibilidad protopática

Se cataloga como el tipo de sensibilidad más primitiva. La menos sofisticada. Surge cuando se presenta una lesión en los nervios.

Por ello, reacciona ante los estímulos más dolorosos y más extremos, entre los que se incluyen las temperaturas más intensas y el tacto grosero o brusco.

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Sensibilidad epicrítica

Sensibilidad epicrítica

A diferencia de la anterior, hablamos de sensaciones más afinadas y exactas. Las personas son capaces de determinar en qué lugar exacto se produce el contacto o las alteraciones.

Por tanto, se identifica hasta el estímulo con menor intensidad y presión. Gracias a ellas, se pueden resumir las funciones del tacto en 3 grupos:

  • Funciones básicas: con las que percibimos el dolor, la vibración y la temperatura.
  • Las funciones intermedias: a través de las cuales distinguimos el peso y la textura.
  • Funciones compuestas: gracias a estas identificamos los objetos.

Patologías vinculadas al sentido del tacto

Analgesia o insensibilidad al dolor

Analgesia o insensibilidad al dolor

Se produce cuando el paciente tiene un mal funcionamiento en los receptores. El resultado es que este presenta una insensibilidad total al dolor.

Por tanto, cuando se encuentra en una situación en la que el dolor puede aparecer, la persona no huye, puesto que no siente nada. Puede ser congénita o adquirida

En consecuencia, una exposición reiterada a situaciones en las que se inflige dolor puede originar lesiones graves, sin que el enfermo se dé cuenta de que esto está sucediendo. Así, los riesgos que implica son críticos.

  • Hay que tener en cuenta que, los receptores tampoco perciben las molestias originadas en el interior del cuerpo.
  • Por tanto, si se presenta algún tipo de problema que involucre los órganos y demás partes del sistema, el implicado no contará con el dolor como sistema de alarma.

Agnosia

La agnosia implica dificultades para relacionarse con objetos mediante el tacto. Por consiguiente, una persona con agnosia que sostenga algún objeto entre las manos, será incapaz de señalar de qué se trata.

Lo anterior sucede sin importar que el concepto del objeto esté implícito en su vocabulario. En el caso de la agnosia, las dificultades se encuentran directamente relacionadas con el cerebro.

No obstante, se han establecido dos tipos de la misma:

  • Por un lado, se ha detectado una variación en la que se posee una enorme incapacidad para diferenciar el espacio y la distancia con respecto a un mismo elemento.
  • Por otro, se registra la total imposibilidad de reconocer los objetos.

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Hiperestesia

 

Se trata de una condición contraria a las que hemos explicado, ya que los afectados experimentan una percepción excesiva de los estímulos. En este sentido, se puede afectar solo a una función o varias.

  • De esta forma, existen pacientes que reciben la temperatura con tal intensidad, que los lleva a un estado de incapacidad. También puede suceder con el peso o la textura de los objetos.

Por tanto, se puede concluir que, a pesar de que no suele ser uno de los sentidos que más preocupe al ser humano, la presencia de alteraciones en el mismo dificultan el desarrollo normal de la existencia.

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