El síndrome de Cotard

Quienes padecen el síndrome de Cotard niegan la existencia de su cuerpo. No es de fácil tratamiento. Pero, por fortuna, es una enfermedad muy poco común.

El síndrome de Cotard se define como un trastorno mental, según el cual la persona piensa que está muerta. Es decir, que la persona que lo padece asegura como un hecho innegable, que su cuerpo no tiene vida.

Por supuesto, se trata de un delirio. De ahí que se le conozca también como delirio nihilista o negador. Si bien es muy poco común, desde el siglo XIX se han documentado varios casos.

Quienes padecen el síndrome de Cotard niegan la existencia de su cuerpo. Y, por extensión, no admiten que tengan nervios, cerebro, sangre ni órganos internos, etc. Piensan que la vida es como una ficción. Llegan a pensar que sus órganos se descomponen e, incluso, a sentir el olor propio del estado de putrefacción.

¿Quieres conocer más acerca de este alucinante –nunca mejor dicho– trastorno mental? En este artículo, te contamos mucho más que los síntomas que le son característicos y sus posibles tratamientos.

Algunos datos sobre el síndrome de Cotard

 

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Ocurre en individuos que experimentan normalmente una alteración en la intensidad de sus emociones. Debido a ello, estas personas pierden energía vital y son dominadas por la negatividad. Todo ello podría dar paso al síndrome de Cotard.

Le son característicos la hiperactividad en la amígdala y daños en zonas tempero-parentales. A la inhibición en la parte prefrontal izquierda del cerebro, se le suma la reducción de la dopamina en sus receptores.

Un poco de historia

El nombre de este síndrome es del neurólogo francés Jules Cotard, que lo descubrió en el siglo XIX.

El descubrimiento tuvo lugar tras la consulta de varios pacientes con trastornos psiquiátricos que mostraban el delirio anteriormente descrito. Todos ellos poseían al menos dos de las características que, tras el descubrimiento, se asocia con este curioso síndrome.

El primer paciente al que asistió el neurólogo francés era una mujer de 43 años. Aseguraba no tener ni cerebro, ni nervios, ni pecho, ni entrañas, tan solo piel y huesos. Su caso fue presentado en una especie de congreso científico en París en 1880. Pese a lo alejada de la fecha, su identidad no trascendió entonces. Para referirse a ella, se utilizó el seudónimo Mademoiselle X.

Pues bien, esta paciente negaba tanto la existencia de Dios y del diablo, como la necesidad de alimentarse. Tal vez resulte más curioso todavía el que se creyera a sí misma condenada para la eternidad. Para ella, era un hecho que no iba a poder experimentar una muerte natural.

Como es de esperar, el caso presentado por el doctor Cotard fue objeto de duras críticas por parte la comunidad científica de la época. Esta no tardó en mostrar su escepticismo ante tal rareza.

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Síntomas característicos del síndrome de Cotard

Síntomas característicos patológicos

  • Pensamientos negativos y hasta suicidas
  • Creencia de que no existe su cuerpo
  • Creencia de que no tiene órganos internos
  • Creencia de que se están quedando sin sangre
  • Creencia de que ya están muertos (los delirios olfativos les inducen a pensar que se encuentran en estado de descomposición)
  • Creencia de que se están descomponiendo (incluso, llegan a sentir la existencia de gusanos bajo la piel)
  • Creencia de que son inmortales
  • Analgesia o ausencia de dolor
  • Automutilación

Conviene añadir que, antes de ser descrito este síndrome por el doctor Cotard, estos síntomas eran asociados con trastornos de la conducta humana. Se creía entonces que venían determinados por la cultura, la religión y la etnicidad. Y eran tratados como cualquier otro problema que se alejaba del estándar moral y de lo que se consideraba sano en la época.

Etiología o clasificación

El síndrome de Cotard es una enfermedad de carácter neurológico-mental. Ello la convierte en un verdadero desafío para los profesionales de esta disciplina médica.

Por un lado, es una suerte que sean muy pocos los casos diagnosticados. Por otro, sin embargo, este mismo hecho alimenta a día de hoy las dificultades para tratarlo. Y es que para muchos, el síndrome de Cotard está a medio camino, entre la demencia y un delirio-trastorno. 

Descripción de esta patología en pacientes

Este es un delirio típico también de las depresiones más graves, de tipo psicótico o delirante. Podría estar asociado, pues, a otras enfermedades mentales severas. Entre ellas, se encuentra la demencia con síntomas psicóticos, la esquizofrenia y la psicosis. Esta última podría deberse a otras patologías relacionadas con la ingesta excesiva de sustancias tóxicas.

Es conveniente destacar, asimismo, que estos pacientes llegan a creer que sus órganos internos se han paralizado. Por ejemplo, suelen creer que sus intestinos no funcionan, que su corazón no late, que no tienen nervios, ni sangre ni cerebro. E, incluso, como ya se dijo, podrían llegar a pensar que su cuerpo se está descomponiendo.

En consecuencia, llegan a presentar algunas alucinaciones olfativas que les confirman su delirio. Los supuestos olores desagradables, como a carne en putrefacción, podrían hacerles creer inclusive que se deslizan gusanos bajo su piel.

Posibles tratamientos para el síndrome de Cotard

Tratamiento para el dolor regional.

 

Enfermedades de este tipo no son de fácil tratamiento. Menos aún en el caso de este síndrome, que involucra síntomas presentes en otras enfermedades. Ello dificulta muchas veces su correcto diagnóstico.

He aquí, no obstante, algunas estrategias con la que los especialistas intenta corregir el problema:

  • Combinación farmacológica (píldoras, inyecciones, sedantes, etcétera)
  • Fármacos antidepresivos como la mirtrazapina o antipsicóticos, como la olanzapina

La elección de uno u otro medicamento, dependerá de la complejidad tanto del cuadro clínico como de la situación personal de cada individuo. Ahora bien, si el fármaco elegido no fuera efectivo, se les podría tratar con terapias electroconvulsivas.

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