El tempe, un alimento terapéutico

Elena Martínez Blasco · 6 octubre, 2013
El tempe es rico en fibras y minerales y nos ayuda a prevenir la aparición de enfermedades cardíacas y digestivas. También destaca por su bajo contenido en grasas y colesterol

El tempe o tempeh es un alimento originario de Indonesia elaborado a partir de la fermentación de la soja. Aunque es bastante desconocido fuera de las dietas vegetarianas, poco a poco se está popularizando.

A diferencia de otros productos elaborados con soja, como por ejemplo el tofu, la fermentación de los granos facilita la digestión y proporciona muchos beneficios a nuestro organismo. 

Beneficios del tempe

  • Las enzimas que se producen en el proceso de fermentación hacen más asimilables los aceites y proteínas de la soja.
  • Produce agentes naturales antibacterianos que pueden actuar como antibióticos contra algunos microorganismos.
  • Además, ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas
  • Ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer, sobre todo los vinculados al tracto digestivo
  • Contribuye a regular los niveles de azúcar en sangre
  • Por otra parte, contiene antioxidantes naturales y activa la vitamina E.
  • Además, contiene minerales como el potasio, magnesio, cobre, hierro, calcio, etc.
  • No contiene colesterol. Es 100% de origen vegetal y bajo en grasas.
  • Finalmente, tiene un alto contenido en fibra
Tempe
El tempe ofrece grandes beneficios para nuestra salud como alimento

¿Cómo se consigue el tempe?

El tempe se puede comprar en tiendas de alimentación ecológica o vegetariana. Puede adquirirse fresco o en conserva. Puede ser tempe natural, pero también los hay ahumados, aliñados, macerados, rebozados, etc. Tiene un sabor muy especial, ligeramente amargo, que en algunos casos puede recordar al pollo.

Los más osados también pueden intentar elaborarlo en casa, aunque hay que seguir unas indicaciones estrictas para conseguir la correcta fermentación.

Por otra parte, en la actualidad, se está empezando a elaborar tempe de otras legumbres, como por ejemplo, de garbanzos.

¿Cómo se cocina el tempe?

El tempe se puede cocinar de tantas maneras como se nos ocurra. Se puede freír, saltear, rebozar, añadir a estofados, cocidos, sopas. También lo podemos desmenuzar y elaborar salsas como la boloñesa, o rellenos para empanadillas, croquetas, hamburguesas. Además, se puede utilizar como guarnición en ensaladas o arroces, etc.

Tempeh con cebolla y zanahoria
El tempe ofrece gran versatilidad como ingrediente de cocina

Una manera sencilla de cocinarlo es cortarlo en láminas finas, freírlo como si fueran chips. Al finalizar, con el fuego ya apagado, condimentar con un poco de salsa de soja (shoyu o tamari).

A la hora de combinarlo con otros alimentos, tenemos que recordar que aunque es vegetal, es una legumbre. Por lo tanto, tiene un alto contenido en proteína, por lo que se puede combinar con verdura o ensalada y con algún cereal (arroz integral, quinoa, mijo, pasta, etc.).

Recomendaciones

En la actualidad se tiende a consumir mucha proteína animal. Sin embargo, deberíamos combinarla también con proteína vegetal que, además, es más digestiva y saludable.

Por otra parte, a la hora de consumir cualquier alimento elaborado con soja, deberíamos asegurarnos que ésta es ecológica. Actualmente, la mayoría de la soja disponible en el mercado es transgénica.

Imágenes por cortesía de shashinjutsu y miriamwilcox

  • Nout, M. J. R., & Kiers, J. L. (2005). Tempe fermentation, innovation and functionality: Update into the third millenium. Journal of Applied Microbiology. https://doi.org/10.1111/j.1365-2672.2004.02471.x
  • Astuti, M., Meliala, A., Dalais, F. S., & Wahlqvist, M. L. (2000). Tempe, a nutritious and healthy food from Indonesia. Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition. https://doi.org/10.1046/j.1440-6047.2000.00176.x
  • Baumann, U., & Bisping, B. (1995). Proteolysis during tempe fermentation. Food Microbiology. https://doi.org/10.1016/S0740-0020(95)80077-8