El uso del anís contra las arrugas

Ángela Aragón·
30 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez al
30 Junio, 2020
Las propiedades antioxidantes del anís podrían ser beneficiosas para prevenir y reducir las arrugas. ¿Sabes cómo utilizarlo?

Según la sabiduría popular, el uso del anís contra las arrugas ayuda a mitigarlas y a prevenir la aparición de otras. Por ello, hay personas que han considerado este elemento como parte de su rutina de belleza y cuidado.

El momento en el que te detectas la primera arruga marca un antes y un después en tu vida. Te das cuenta de que estás entrando en otra etapa, por lo que es el momento de empezar a cuidarte más.

A continuación te vamos a hablar del anís para ayudar a prevenir y atenuar las arrugas para que lo tengas en cuenta.

¿Por qué usar el anís contra las arrugas?

Estrellas de anís.

Aunque te parezca sorprendente, esta planta aromática tiene cualidades sedantes, como señala este trabajo llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Nacional de San Cristóbal de Huamanga.

La relajación es indispensable para que los músculos del rostro no se contraigan y, por tanto, cesen de fijarse las líneas de expresión en el mismo. Por ello, se considera que el anís es útil.

Según este estudio publicado en ISRN pharmaceutics el anís contiene antioxidantes. Además, favorece la producción de colágeno, una molécula que garantiza que la piel esté lisa y tersa, como muestra esta investigación llevada a cabo por profesionales de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

En vista de todo lo anterior, hay quienes consideran que esta sustancia podría ayudar a mitigar los surcos y mejorar la salud de la piel en líneas generales, ayudando así a tener un aspecto más juvenil.

Lee también: ¿Cómo disminuir las arrugas en la piel?

¿Cómo elaborar una mascarilla de anís contra las arrugas?

Mscarilla de anís contra las arrugas

Preparar una mascarilla natural de anís contra las arrugas es sencillo y con ingredientes naturales 100 %, lo que es una ventaja, según los seguidores de la medicina y la cosmética alternativa.

De esta manera, no estarás a expensas de las decisiones interesadas de los laboratorios. Si sigues estas instrucciones a diario, a los 10 días es probable que empieces a notar los resultados.

Quizá te interese: ¿Por qué algunas mujeres tienen arrugas a los 20 años?

Ingredientes

  • 4 cucharadas de semillas de anís (40 g).
  • 1 taza de agua caliente (250 ml).

Elaboración

  • En primer lugar, tendrás que poner el agua al fuego hasta que llegue a ebullición.
  • Lo ideal es que, después de esto, el agua repose en una taza durante unos instantes.
  • A continuación, añade el anís al agua y permite que se realice la decocción durante unos minutos.
  • Cubre la taza para que el preparado no pierda sus propiedades con la evaporación.

Aplicación

  • Cuando se enfríe la infusión, ya estará lista para que la uses. Puedes hacerlo directamente con los dedos o con un algodón.
  • No es necesario que te enjuagues la cara tras la aplicación, pero, si te apetece, no hay problema.
  • Incluso, puedes aprovechar y utilizar tu habitual tratamiento de noche como complemento.

El anís: mucho más que un antiarrugas

El anís forma parte del recetario de remedios caseros de . Tiene propiedades antiespasmódicas y sedantes, como ya hemos señalado, que pueden ayudar a mejorar ciertos problemas estomacales.

Tiene una doble función. Por un lado, alivia el dolor de estómago y por otro, actúa sobre su origen cuando se trata de una molestia nerviosa, gracias a ese efecto relajante del que hablamos.

Asimismo, puede ser un analgésico para el dolor de ovarios debido a sus propiedades antiinflamatorias, como señala este estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Jorge Basarde Grahmann, Perú.

Como puedes ver, el anís es un remedio polivalente en el ámbito de la medicina y cosmética alternativa que quizás podría ser de gran utilidad para mejorar los tratamientos de belleza y, en concreto, aquellos especialmente diseñados para combatir el envejecimiento prematuro y los primero signos de la edad.