El veneno del mercurio para la salud

Jose María Marín · 31 diciembre, 2013
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 19 diciembre, 2018
Existen muchos objetos y productos de nuestra vida cotidiana que nos pueden estar contaminando con el mercurio. Es importante tomar medidas e ingerir alimentos que nos ayuden a depurarlo

El mercurio está incluido por la OMS como uno de los diez productos causa de problemas especiales de salud pública.

Se encuentra de forma natural en el aire, tierra e incluso el agua. Pero mediante ciertos alimentos contaminados con metilmercurio, como el pescado y el marisco, entra en cantidades realmente peligrosas en nuestro organismo.

La principal fuente de mercurio se debe a la actividad humana. Su producción proviene de la combustión del carbón en las centrales eléctricas, de calefacciones, cocinas, muchos procesos industriales, la incineración de residuos y de su uso en la extracción minera de oro y otros metales.

Cuando el mercurio es arrojado al entorno, hay bacterias que reaccionan y lo transforman en un tipo de mercurio que se puede acumular en las células orgánicas, el metilmercurio, de mayor capacidad tóxica.

También es relativamente frecuente la contaminación de trabajadores que se intoxican con los vapores de mercurio desprendido por ciertos procesos industriales. Hay que tener en cuenta que cocinar los alimentos contaminados no erradica el mercurio de estos.

 

¿Qué ocurre cuando ingresa mercurio en nuestro organismo?

Los efectos tóxicos del mercurio dependerán de la edad de la persona, de la cantidad que ingrese al organismo, de la forma que lo haga (inhalación, ingestión o por contacto con la piel) y de la forma química del mercurio.

  • Metilmercurio y mercurio elemental: tóxicos para el sistema nervioso central y periférico.
  • Vapor de mercurio: ataca el sistema inmunitario, el nervioso, renal, digestivo y pulmones.
  • Sales de mercurio inorgánicas: son corrosivas para piel, ojos e intestinos.

Cuando se absorbe mercurio se pueden observar los siguientes síntomas:

Es especialmente dañina la ingesta de mercurio para el desarrollo del feto. En embarazadas por consumo de pescado o marisco contaminado se han comprobado daños en el sistema nervioso y cerebro del bebé.

Otro grupo de riesgo son aquellos trabajadores que de forma crónica están expuestos a niveles elevados de mercurio, como pescadores de determinadas áreas contaminadas.

Productos y alimentos que contienen mercurio

Pescado azul

 

 

  • Amalgamas para empastes: compuestas en un 50% por mercurio. Tras el empaste se observa en cuatro semanas como hay mercurio en la mandíbula, intestinos, pulmones. Más tarde llega al hígado, riñones, ovarios, páncreas, cerebro, glándulas tiroides, suprarrenales y pituitaria.
  • Pesticidas y herbicidas: muy empleados en agricultura y por tanto los consumimos junto a hortalizas y vegetales.
  • Emisiones industriales (sobre todo la industria del cloro)
  • Algunos cosméticos y productos para aclarar la piel
  • Productos farmacéuticos y desinfectantes
  • Tubos fluorescentes, termómetros, baterías, pilas, etc.
  • Los peces con mayor contenido en mercurio son el atún, el pez espada, la lubina y el tiburón. Debe ser una gran ingesta la que nos contamine de mercurio. Las sardinas, boquerones, anchoas y otros peces de pequeño tamaño tienen bajos niveles de contaminación. Cuando nuestra dieta combina el pescado azul con otros peces no más de 2-3 veces en semana no es  peligroso, salvo precaución en embarazadas.

Remedios homeopáticos y naturales para expulsar el mercurio

Hay alimentos y compuestos homeopáticos que por sus propiedades quelantes son empleadas para eliminar los metales pesados del organismo. Esto significa que atrapan las toxinas metálicas (mercurio, plomo, arsénico) y se expulsan con la orina.

Pero ¡atención! excepto el DPMS, los demás tratamientos no tratan intoxicación (como las de los mineros), sino para eliminar rastros resultantes de pequeñas ingestas.

1. DMPS

Es un fármaco muy conocido y aceptado en Alemania para tratar la intoxicación por mercurio, especialmente eficaz para limpiar el tejido conectivo del organismo (cartílagos, tendones, etc.). Es una molécula que arrastra al mercurio, pero también al cobre, zinc, arsénico, cadmio, plata y estaño. El farmacéutico que elabore el preparado y lo administre debe tener la precaución de no emplear agujas de metal, puesto que se oxida a su contacto.

Dosificación: 3.5 miligramos por cada kilo de peso una vez al mes. Se inyecta durante 5 minutos por vía intravenosa.

En las décadas de los 60-70 no se dio a conocer puesto que tenía un uso potencial como antídoto frente a la guerra química, no fue hasta 1978 cuando se comenzó a producir para su comercialización.

2. Cilantro fresco

Cilantro para contrarrestar el efecto del mercurio

Consumir 2 cucharaditas al día es suficiente como desintoxicante de metales pesados.

También se puede preparar una especie de “salsa pesto” con cilantro fresco, aceite de linaza, ajo, piñones o nueces y zumo de limón, se sala y se guarda en un frasco de vidrio oscuro.

Dos cucharaditas de este preparado durante tres semanas es muy eficaz para limpiar el organismo de mercurio, plomo y aluminio.

3. Vitamina C

Estimula el funcionamiento del hígado. Tomado en dosis altas ayuda a eliminar las toxinas de la sangre de metales y pesticidas. 

4. Zinc y selenio

El zinc y el selenio neutralizan tóxicos y activan el funcionamiento hepático.

5. Azufre orgánico (MSM)

El metil-sulfonil-metano es un azufre orgánico que hace solubles los metales pesados.

 

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