El yodo, un mineral esencial

Para incrementar el consumo de yodo consultaremos antes con nuestro médico, ya que un exceso de yodo es igual de prejudicial que el déficit. Un buen nivel nos ayuda a quemar grasas y a prevenir problemas de tiroides.

El yodo es un micromineral básico para nuestro cuerpo, sin embargo, según algunos estudios es el mineral que más suele faltar en la población mundial, ya que el cuerpo no lo sintetiza y debe provenir directamente de nuestra dieta.

El problema también reside en que hay muy pocos alimentos que contengan este mineral. Generalmente, la mayor parte del yodo se encuentra en el océano, en especial en las algas marinas.

Este mineral esencial para el cuerpo humano se absorbe en el tracto intestinal y se transporta en el torrente sanguíneo hasta la glándula tiroides donde se almacena para elaborar hormonas.

Un buen nivel de yodo nos ayuda a quemar grasas y a prevenir, por ejemplo, el bocio y otros problemas de tiroides.

Beneficios del yodo

  • Disponer de un buen nivel de yodo equilibra la hormona tiroidea o tiroxina y nos ayuda a prevenir bocio e hipertiroidismo.
  • Es esencial en la regulación de nuestro metabolismo, ayuda al crecimiento en los niños y al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
  • Es imprescindible para sintetizar los hidratos de carbono y el colesterol.
  • Nos aporta energía y es básico para la salud de nuestras células.
  • Quema el exceso de grasa.
  • Gracias a este mineral, nuestras uñas, cabello y dientes se mantienen fuertes y saludables.
  • Como uso externo, es habitual utilizarlo para desinfectar heridas, además, es normal que se introduzca en nuestra agua a través de tabletas potabilizadoras.

Síntomas de la carencia de yodo

Disponer de un bajo nivel de este mineral en nuestro organismo nos puede producir los siguientes síntomas:

  • El bocio
  • Hipotiroidismo
  • Tendencia a sentir frío
  • Cansancio, dolores en las articulaciones
  • Insomnio
  • Piel y cabellos secos
  • Estreñimiento
  • Cretinismo: déficit en el desarrollo físico y mental

¿Dónde puedo encontrarlo?

Pescados y mariscos

Salmón

Los alimentos que provienen del mar son los más ricos en yodo, de ahí que sea recomendable que al menos tres veces a la semana consumas pescados o mariscos. Poseen vitaminas del complejo B, vitamina A, D, E, además de ácidos grasos como el Omega 3 muy apropiados para nuestra salud.

Sería perfecto que consumieras salmón, arenque, las gambas, langostinos, bacalao, mejillones o lenguado. 

Verduras

Remolacha

Tal vez no estemos acostumbrados a ver el alga Kelp como un vegetal, pero es una fuente increíble de yodo que sería acertado incluir en nuestra dieta de vez en cuando.

Además de las algas, son recomendables las patatas, la remolacha, las acelgas, las espinacas, el pepino y el rábano.

El ajo, además de ser rico en este mineral, posee propiedades antibacterianas.

Quesos

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El queso y otros lácteos también son muy apropiados para obtener yodo. Por ejemplo, por cada 100 gr de estos tipos de queso obtenemos:

  • Queso cheddar: 39 mg de yodo
  • Manchego en aceite: 34 mg
  • Semicurado: 34 mg
  • Manchego fresco 34 mg

Cereales

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Muchos de nuestros cereales más cotidianos como el arroz, el trigo y el centeno son ricos en yodo. Si tomamos 100 gramos de harina de maíz tendremos 80 mg de yodo.

Advertencias

Debemos tener en cuenta que ha de ser siempre nuestro médico quien nos diga si necesitamos un aporte de yodo extra o no. No se recomienda empezar a consumir diariamente algas o incrementar nuestra dosis de sal yodada.

Ingerir dosis elevadas puede provocar en nuestro organismo los mismos síntomas que su deficiencia como, por ejemplo, hipertiroidismo. Además, algunos medicamentos pueden interaccionar con el yodo, como los fármacos antitiroideos.

Ante cualquier duda, preguntaremos siempre a nuestro médico. De todos modos, una dieta equilibrada a base de verduras, frutas y cereales, siempre será beneficiosa para nuestra salud.

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