El Zinc, un mineral muy necesario para fortalecer el sistema inmunológico

Si bien el ajo y el chocolate son de los alimentos más conocidos por su aporte de zinc, las semillas también son ricas en este mineral. Destacan las de calabaza, sésamo y sandía

¿Te gustaría aumentar tus defensas de modo natural? Pues uno de los elementos naturales más efectivos para reforzar nuestra inmunidad es el zinc, mineral que forma parte de diversos procesos vitales del cuerpo, como la capacidad para metabolizar los alimentos y nutrientes. Se trata de un agente fundamental para lograr la activación de 100 diferentes enzimas internas, necesarias para las acciones metabólicas del organismo.

Por esa razón, el zinc es muy importante para la salud de nuestro sistema inmunitario, pues favorece el desarrollo de proteínas y, por lo tanto, es particularmente necesario en las mujeres embarazadas y lactantes. No obstante, pese a todos estos beneficios, la mayoría de las personas sufren una deficiencia crónica de este valioso mineral.

Otra de las maravillosas propiedades del zinc es que juega un papel importante en la asimilación que el cuerpo desarrolla para curarse a sí mismo luego de una lesión.

Además, este mineral mantiene nuestro sentido del olfato en correcto funcionamiento, y está comúnmente relacionado con la salud de los ojos, la piel y el cabello. Es por eso que debemos estar seguros de consumirlo y, en caso contrario, agregar a nuestra dieta los suplementos de zinc con los que no cuenta nuestro cuerpo de forma natural. Pero antes veamos con qué posibilidades contamos para incorporarlo adecuadamente a través de nuestra alimentación.

Almacenando zinc

Sandias
El fruto contiene alrededor de 6% de azúcares y 91% de agua por peso. Es una buena fuente de vitamina C, como muchos otros frutos.

Para formar nuestras reservas de zinc podemos recurrir a una variedad de alimentos naturales. Los siguientes son algunos de los alimentos que proporcionan zinc de forma natural y que es importante incluir en nuestra dieta diaria:

  • Semillas de calabaza: son muy ricas en zinc, y desempeñan un papel importante en la prevención del cáncer de próstata, además de beneficiar a nuestro sistema inmunológico. Es mejor consumirlas crudas, ya que al asarlas reducen la ingesta de zinc.
  • Semillas de sésamo: ya sean crudas, tostadas o molidas en pasta, contienen alrededor de 10 mg de zinc en cada porción de 100 gramos. El delicioso tahini o tahina (pasta de sésamo muy consumida en Oriente Medio) puede untarse en pan para lograr un nutritivo desayuno.
  • Semillas de sandía: quizá nunca lo habías pensado, pero consumir 100 gramos de estas semillas crudas, secas o tostadas, proporciona 10 mg de zinc.

Lo dulce y lo oloroso

Bueno, no necesariamente tienes que combinarlos, pero ambos son ricos en zinc. El consumo ocasional de chocolate negro puede ofrecer un impulso adicional a tus niveles de zinc. Cien gramos de chocolate negro sin azúcar te dan hasta 9.6 mg de zinc.

Por su parte, el ajo ofrece niveles moderados de zinc de origen natural y es fácil de incorporar en la mayoría de los alimentos, o en la preparación del plato principal. Además de ser rico en zinc.

Ajo-consumo
El ajo sirve para la desintoxicación; contiene también altos niveles de magnesio, vitamina B6, vitamina C y selenio.

Aparte de los alimentos naturales, otras fuentes de zinc son los suplementos, pero antes de comprar alguno de estos, debes asegurarte de hacer una investigación sobre los diferentes tipos de suplementos que se ofrecen en el mercado, ya que no son todos iguales. Para mayor seguridad, no dudes en preguntar a un profesional a fin de poder encontrar el mejor y más adecuado para satisfacer tus necesidades diarias de zinc, este invaluable requerimiento en tu dieta.