Cómo eliminar los ronquidos

Son muchos los factores que puedes determinar nuestros ronquidos. Si quieres acabar con ellos, prueba a perder peso y deja malos hábitos como el de fumar

Cuando duermes con alguien que ronca a tu lado es casi imposible descansar bien. Además, parece que nada hará que la otra persona reduzca los ronquidos… Ahora bien, ¿qué ocurre si el que ronca eres tú?

Seguramente no lo percibas, pero tu compañero de cama o habitación puede sufrir las consecuencias.

Aprende cómo eliminar los ronquidos de forma natural en este artículo.

Soñar profundo, roncar y descansar

Sin duda, estas tres actividades están relacionadas. El sueño profundo te ayuda a reparar las células, los músculos, los órganos y hasta la piel. Si duermes bien durante la noche, por la mañana te sentirás renovado. Por ello, dormir bien es tan importante. Mientras dormimos el cuerpo descansa y se repara.

De hecho, son muchas las consecuencias que la falta de sueño trae a nuestro organismo. Es probable que enfermes más a menudo, que te duelan los músculos, que sufras migrañas y que no puedas prestar atención a nada de lo que haces.

Por otra parte, la falta de sueño también tiene un impacto estético. Por ejemplo, piel cansada, grasa, con falta de luminosidad. Además, cabello encrespado y dañado, etc.

Cómo evitar los ronquidos

Una de las razones principales por las cuales una persona puede tener problemas para dormir es escuchar los ronquidos de su pareja, o despertarse por los propios.

Si tu pareja o compañero de habitación ronca mucho, no hace falta que tomes decisiones drásticas como tomar tu almohada y dormir en el sofá o comprar tapones para los oídos. Debes centrarte en la causa de los ronquidos para poder hacerlos desaparecer.

No es necesario enfadarse con nadie. La persona que ronca puede no ser consciente de que lo hace y, desde luego, no lo hace a conciencia.

Algunos ronquidos son tiernos. Otros, no tanto.

Remedios naturales para los ronquidos

Para conseguirlo, echa un vistazo a estos tips, consejos y remedios caseros para los ronquidos:

Tés para dormir

Té de salvia

Ingredientes

  • 1 puñado de hojas de salvia
  • 1 taza de agua (250 ml)

Cómo prepararlo

  • Primero, calienta la taza de agua y pon a hervir la salvia durante 20 minutos.
  • A continuación, retira del fuego y deja infusionar unos minutos, tapado.
  • Finalmente, cuela y bebe de inmediato.

Esta infusión tranquilizará los nervios y relajará los músculos. Por lo tanto, dormirás más calmado y habrá menos posibilidad de que ronques.

Té de cebolla

Ingredientes

  • 1 cebolla
  • 1 taza de agua
  • 2 cucharadas de azúcar moreno

Cómo prepararlo

  • Primero, pela la cebolla y córtala en trozos grandes.
  • Después, calienta el agua y haz una infusión con los trozos de cebolla, durante 20 minutos.
  • A continuación, retira del fuego y tapa para que infusione.
  • Finalmente, cuela y vierte el azúcar moreno, revuelve bien y bebe dos horas antes de dormir.

roncar

Buena postura

Diversas investigaciones han demostrado que según la posición que tomemos al momento de dormir seremos más o menos propensos a roncar. Por tanto, la postura es muy importante.

  • Trata de no dormir boca abajo para no ejercer presión sobre los pulmones y el corazón.
  • A su vez, es bueno descansar boca arriba y con la cabeza ligeramente elevada. Se pueden poner más de un cojín o bien elevar las patas superiores de la cama con cualquier objeto. De esta manera, el desnivel ayudará a que no sea tan fácil roncar.
  • Por su parte, dormir de costado es la mejor alternativa, pues no fomenta los ronquidos.

Mejores hábitos

El hecho de roncar está íntimamente ligado a nuestros hábitos cotidianos. Por ello, las personas obesas o con sobrepeso y las que fuman suelen ser más propensas a roncar.

Si pierdes al menos el 10% de tu peso y si intentas dejar el cigarrillo (o reducirlo), mejorarás muchos aspectos de tu vida, incluyendo tu forma de dormir.

consejos para dejar de roncar

Si después de haber intentado eliminar los ronquidos de forma natural, éstos continúan o te hacen imposible afrontar el día, es hora de consultar con el especialista. Te guiará descartando otros problemas de salud y encontrando una solución farmacológica o incluso quirúrgica.