Embarazos a temprana edad: ventajas y desventajas

El embarazo a temprana edad o embarazo adolescente es considerado un problema de salud pública debido a su vertiginoso incremento. En este artículo, te compartimos sus ventajas y desventajas, así como estadísticas de interés.

Algunas adolescentes se sienten preparadas para ser madres, planean y desean embarazos a temprana edad. No obstante, en la mayoría de los casos este tipo de embarazo es producto de las circunstancias, lo que lo hace un evento inesperado.

La maternidad es uno de los acontecimientos más importantes en la vida de una mujer. Sin embargo, este proceso conlleva múltiples cuidados, responsabilidades y obligaciones. Por esa razón, muchas mujeres planean cuidadosamente la mejor etapa para la llegada de un hijo a su vida. La razón: darles las mejores atenciones a su alcance. Sin embargo, no siempre sucede así.

De acuerdo al centro de prensa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “unos 16 millones de muchachas de 15 a 19 años y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año“. De hecho, en algunos países los matrimonios muy jóvenes forman parte de la cultura y no son mal vistos.

¿Qué son los embarazos a temprana edad?

El embarazo a temprana edad o embarazo adolescente es aquel que ocurre en niñas menores de 19 años. Debido al creciente aumento de dicha condición, el embarazo adolescente es considerado un problema de salud pública.

Existen numerosos factores y causas que favorecen esta condición, por ejemplo:

  • Falta de educación y conciencia sexual.
  • Presión de la pareja o del grupo social.
  • Alcohol y drogas.
  • Matrimonios infantiles.
  • Pobreza.

Aprende: 6 consejos para hacer el amor por primera vez

Desventajas y consecuencias para la salud

De acuerdo con un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las complicaciones y mortalidad en mujeres embarazadas son mucho mayores en las madres jóvenes. De hecho, también aumenta el riesgo para los bebés recién nacidos. ¿A qué se debe ello?

Riesgos para la salud

Un embarazo temprano tiene implicaciones sociales y psicológicas pero, en cuanto a riesgos, el factor físico es el más crítico. Esto se debe a que el cuerpo de madres adolescentes aún no se ha desarrollado completamente. De hecho, está en proceso de formación. Por esa razón, el embarazo a temprana edad conlleva mayor riesgo.

Por ejemplo, se estima que un 40% de las adolescentes embarazadas presenta bajo peso durante el período de gestación, lo cual repercute en el hecho de que los bebés también presenten este problema. Asimismo, los embarazos a temprana edad están asociados con mayores probabilidades de prematuridad y otras complicaciones para el bebé.

Deserción escolar e implicaciones económicas

Ecografía en el embarazo

Los embarazos a temprana edad inciden en la deserción escolar. Un estudio publicado en la revista Gaceta Sanitaria sobre el embarazo adolescente indica que de las 12 jóvenes entrevistadas, únicamente 2 de ellas seguían en el instituto hasta el momento de la investigación.

Por otra parte, debido a la escasa formación académica, es menos probable que puedan conseguir empleo. Por lo tanto, habrá repercusiones negativas, tanto económicas como sociales, para ella y su bebé.

Descubre: Maltrato y abuso en la pareja adolescente

Sobreexigencia en una etapa aún de crecimiento

Tanto el padre como la madre adolescentes comienzan a temprana edad el desempeño de responsabilidades adultas. Entre ellas figuran la crianza de sus hijos y obligaciones económicas. Por ello, ambos se verán obligados a renunciar a la vida que les tocaría experimentar de acuerdo a su edad.

Muchas veces actuarán de forma inmadura y cometerán muchos errores con respecto a la crianza de sus hijos. De hecho, en algunas ocasiones los padres adolescentes se verán rebasados por tales labores y necesitarán el apoyo de sus padres.

¿Tiene ventajas el embarazo a temprana edad?

Los embarazos a temprana edad conllevan riesgos. Sin embargo, una vez superado el periodo crítico, las alegrías que los pequeños traen a sus padres contrarrestan las experiencias negativas que la maternidad precoz pudo implicar.

Mayor empatía y confianza

Puesto que el carácter de una madre adolescente aún no se forma completamente, podrá ser más flexible y comprensiva con su pequeño. Además, la distancia entre el cambio generacional suyo y el de su hijo es muy poca.

Por lo tanto, tendrán más temas e ideas en común. Asimismo, su relación será más estrecha y podrán conversar de temas delicados con mayor confianza.

Más energía

embarazo-marcha-atras

Definitivamente, una jovencita de 19 años o menos tiene más energía que una mujer de 35 años. Aunque la resistencia y la energía no lo es todo en el tema de la maternidad, sí marcan una diferencia. A edades tempranas los niños exigen mucho tiempo y energía.

Y es que tener la capacidad para realizar actividades físicas con ellos, sin suponer un gran desgaste, es una condición que los padres jóvenes pueden aprovechar y disfrutar.

Mayor fertilidad

A mayor edad, es más difícil para una mujer embarazarse. De hecho, es el factor más categórico vinculado a la fertilidad. El nivel más alto de fertilidad en la mujer suele ser entre los 23 y 31 años. A partir de los 31 años, el grado de fecundidad va en descenso.

Por ello, hay mujeres que optan por ahorrarse la presión del reloj biológico y eligen ser madres a temprana edad. Pero, como ya se ha mencionado, los embarazos a temprana edad tienen mayor riesgo de concebir hijos con defectos congénitos u otras alteraciones.

Cómo aumentar la fertilidad

Adiós al síndrome del nido vacío

El síndrome del nido vacío es el conjunto síntomas físicos y emocionales que experimentan los padres cuando sus hijos se independizan. Aunque todos los padres pueden desarrollar esta condición, aquellos que no dependen de sus hijos para ser felices tienen menos probabilidades de padecerlo.

En definitiva, los padres jóvenes tendrán más energía y mejor estado físico y mental para alcanzar nuevas metas.

Conclusiones

Como ves, los embarazos a temprana edad también tienen ventajas. Sin embargo, esperar unos años más constituye la mejor decisión. En el caso de la madre, se evitará riesgos y situaciones que afrontará de mejor manera cuando llegue a la madurez física y psicológica.

Te puede gustar