¿En qué consiste la donación de órganos?

23 julio, 2018
Las listas de espera se engrosan y cada vez son más las personas que esperan un órgano que les cambie la vida. Hoy vamos a ver en qué consiste la donación de órganos, quién puede donar y cómo hacerlo.

La donación de órganos es muy importante hoy en día. Muchas personas esperan con impaciencia que les llegue ese riñón que tanto necesitan para poder seguir con vida. Otras necesitan un trasplante de córnea o médula ósea. La donación de órganos salva muchas vidas.

Donar nuestros órganos no es algo muy diferente a donar sangre. Una parte de nosotros la cedemos para que otros puedan beneficiarse de ella. Sin embargo, aún existen determinadas creencias sobre la donación de órganos que hacen que aún muy pocas personas se presten a ello.

¿Es necesario morir para donar?

Donante de órganos

Como bien sabemos, no es necesario morir para donar determinados órganos. Por ejemplo, podemos vivir sin un riñón, por lo que podemos donar el otro y hacer una vida completamente normal. Lo mismo sucede con la médula ósea. Aunque sea un procedimiento algo doloroso, podemos donarla en vida.

Sin embargo, hay otros órganos para los que es una condición indispensable morir. Por ejemplo, si donamos el corazón. A pesar de esto, muchas personas se niegan a donar sus órganos aún después de fallecer.

Esta problemática a veces tiene que ver con las creencias religiosas. La apertura del cuerpo cuando uno está muerto no es algo que muchas personas deseen. De hecho, las autopsias a veces suponen un gran problema para la familia que se niega a que el cuerpo de la persona finada sea mancillado.

No obstante, la donación de órganos es sumamente importante. Este gesto completamente altruista ayuda a miles de personas a mejorar su calidad de vida. Pero, el hecho de que haya pocas personas que se prestan a donar, incluso cuando mueren, hace que se engrosen las listas de espera que no paran de crecer en número.

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¿Quién puede ser donante?

No todos podemos ser donantes aunque tengamos un fuerte deseo de serlo. A continuación vamos a ver qué personas pueden ser donantes y cuáles no pueden serlo:

  • Si el donante es menor de 18 años puede donar sus órganos siempre y cuando cuente con la autorización de su madre, padre o tutor legal. En el caso de que fallezca, puede comunicarle sus deseos a sus familiares o dejar un escrito legal.
  • Todas las personas mayores de 18 años pueden donar siempre y cuando sus órganos estén en buen estado. Por ejemplo, si deseamos donar un hígado, este debe estar en buenas condiciones.
  • Puede ser donante toda aquella persona que fallezca en una unidad de cuidados intensivos. De otra forma, si el fallecimiento se produce en casa, muchos órganos no se podrán preservar para su posterior trasplante.
  • Si donamos en vida, podemos ser donantes siempre y cuando la otra persona sea compatible con nosotros y tras las pruebas realizadas exista un muy bajo riesgo de que el órgano donado vaya a ser rechazado.

Las personas pueden elegir qué quieren donar y qué no. En caso de que una persona de su visto bueno para que se puedan donar todos los órganos, esto es lo que se hará. Hay mucha escasez por lo que siempre se intentan aprovechar los máximos órganos posibles.

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¿Cómo hacerse donante?

Donación de órganos

Para ser donante de órganos podemos dejarlo por escrito en nuestro testamento o darle a conocer nuestro deseo a nuestros familiares. Sin embargo, la mejor manera de hacerlo es la siguiente.

La mejor manera de ser donante de órganos es solicitar la tarjeta de donante. Esta tarjeta no tiene valor legal, pero expresa y deja constancia de nuestro deseo de donar nuestros órganos.

Sin embargo, aunque podamos tener esta tarjeta es necesario que nuestros familiares o personas cercanas que se vayan a hacer cargo de nuestro cuerpo tras la muerte sepan nuestra decisión de donar los órganos. Esto es muy importante no mantenerlo en secreto, ya que pueden negarse a que nos sustraigan los órganos una vez hemos fallecido.

La donación de órganos puede salvar más de una vida tras nuestra muerte, no tan solo a una persona. Esto es algo muy valioso, el último acto de generosidad que podemos hacer y que ayudará a personas que no conocemos, pero que agradecerán enormemente este valioso acto altruista.

¿Alguna vez has pensado en donar tus órganos? ¿Tienes ya tu tarjeta de donante? Todos podemos encontrarnos en la tesitura de necesitar un órgano para poder seguir viviendo o mejorar nuestra calidad de vida y estar en una lista de espera infinita donde la esperanza disminuye a medida que pasan los meses y los años. Si puedes, no lo dudes, dona.

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