Cerebro dividido: ¿Sabes en qué piensa un hombre cuando está con una mujer?

Te contamos sobre el comportamiento masculino a la hora de una cita. ¿Tienen en verdad el denominado "cerebro dividido"? Si quieres descubrirlo, quédate a leer esta breve reflexión.

Hablemos del curioso “cerebro dividido” de los hombres.

Imagina que esta noche tienes una cita. Te arreglas, acudes al lugar indicado, te sientas y empezáis una agradable conversación. Todo parece ir bien.

Sin embargo, cada vez que vivimos esta situación, hay una pregunta que siempre nos surge: ¿En qué estará pensando él ahora mismo?

“¡En lo de siempre! ¿En qué pueden pensar si no?”. Esto es lo primero que a todas se nos viene a la cabeza. Ahora bien, el cerebro masculino no es una máquina dirigida solo por la testosterona y el deseo sexual.

De hecho, también nosotras pensamos en ello en diversas ocasiones a lo largo de esa primera cita, así que las diferencias no pueden ser tan extremas.

No obstante, no podemos pasar por alto que el cerebro está sexualizado, es decir, el cerebro femenino procesa la información de una forma diferente al masculino. A su vez, el masculino atiende, reacciona y analiza aspectos de una manera distinta también.

Te contamos un poco sobre estas pequeñas diferencias.

¿En qué piensan ellos cuando están con una chica?

Según un trabajo llevado a cabo por la Universidad de Cambridge, la psicobiología de la atracción tiene, en un primer momento, muchos elementos compartidos entre el hombre y la mujer.

Aspectos comunes

  • La atracción y el estrés están muy relacionados. Cuando la persona que tenemos delante nos atrae se activa un instinto primario muy semejante en el hombre y en la mujer.
  • Ahora bien, como ya sabes el estrés tiene la finalidad de ponernos en alerta para conseguir un objetivo o para huir de él. Por lo tanto, es necesario que esa emoción se manifieste en su justa medida “para ayudarnos”. Si perdemos el control, aparece el problema: decimos cosas fuera de lugar, o parecemos algo exagerados, nerviosos, torpes…
  • En ambos géneros aumenta el nivel de cortisol en sangre y se reduce a su vez la serotonina, un neurotransmisor que nos ofrece un efecto calmante. Es decir, entramos en un proceso de obsesión y fijación. Si la persona nos atrae, él o ella será nuestro único foco de atención durante esa cita.

No obstante, en el caso de los hombres, el papel de la testosterona hace que en ocasiones pareciera que tuvieran que lidiar con un “cerebro dividido”.

¿Quieres saber qué procesos suelen experimentar?

Descubre 8 errores que suelen cometer los hombres a la hora del sexo

Sí, en lo primero en que se fijan es en tu cuerpo

cerebro-dividido

Aquí nosotras también debemos ser sinceras. El aspecto físico es esa carta de presentación en la que todos nos fijamos de modo instintivo.

  • En nuestro caso, solemos hacer una valoración de todo el conjunto. Analizamos el rostro, el cuerpo e incluso la manera de vestir o andar.
  • Los hombres, por su parte, también lo hacen, pero más adelante. En un primer momento valoran si la mujer les atrae sexualmente. Cuando eso ocurre, en el cerebro masculino suelen activarse los siguientes procesos:
    • Aunque tanto nosotras como ellos elevamos los niveles de testosterona, un estudio reciente de la Universidad Estatal de Ohio afirma que los hombres suelen pensar muchas más veces en el sexo.
    • Al visualizar estas escenas y sentir una alta atracción sexual, podríamos hablar pues de un “cerebro dividido”. Este, se vería obligado a desplegar adecuadas artes de seducción. Sin embargo, procuraría mantener la calma mientras se enfrenta a esas imágenes mentales recibidas de forma instintiva.

Seducir, un duro trabajo

A pesar de que primeramente los hombres ponen su atención en nuestro físico, más adelante suelen valorar más otras características:

  • El sentido del humor.
  • El tono de voz de la mujer.
  • Tener intereses parecidos.
  • Que la mujer sea receptiva a sus palabras y que exista afinidad.

Nosotras, según nos explican diversos estudios, solemos ser más selectivas a la hora de buscar pareja. Nos fijamos en muchas más cuestiones, en especial detalles como “sentirnos comprendidas, atendidas, que haya complicidad…”.

  • Mientras nosotras fijamos nuestra atención en múltiples detalles, los hombres suelen desplegar diversas estrategias para captar nuestra atención. Seducen e intentan mostrar lo mejor de ellos mismos.
  • No obstante, llevarán a cabo todas estas tareas lidiando con el deseo sexual que, en cierto modo, hace descender la serotonina y, por tanto, el poder pensar con calma y equilibrio.
  • Es entonces cuando aparecen las risas nerviosas, el sudor, alguna frase exagerada con la cual “venderse mejor”, resultar más atractivo e irresistible (aunque cuidado, tampoco nosotras estamos exentas de esas situaciones).

¿Tiene el hombre de verdad un cerebro dividido?

¿Tienen los hombres un cerebro dividido?

En absoluto. Esta divertida imagen que nos han traído las siempre fascinantes películas de la factoría Pixar lo que hacen en realidad mostrarnos esa complejidad del comportamiento humano, en ocasiones tan contrapuesto.

El cerebro humano se especializa a través de unas áreas muy determinadas. Es decir, no hay un hemisferio que le haga al hombre ser más emotivo y otro que le obligue a actuar llevado por los instintos y el deseo sexual. Por esto, el cerebro dividido no podría ser factible.

¿Quieres leer más? 8 características del cerebro femenino

Ahora bien, si hay algo que queda claro es que ante situaciones de atracción o enamoramiento suele ocurrir lo siguiente:

  • Un colapso entre los mecanismos biológicos. Los deseos instintivos impactan, por así decirlo, con el córtex prefontal, el encargado de coordinar nuestras acciones y decisiones.
  • Actúan de un modo menos racional porque la amígdala cerebral tiende a inhibirse.
  • Según nos explican diversos estudios, el tono de voz y las expresiones del rostro de la pareja que se tiene en frente inician el verdadero cortejo: son indicadores de la receptividad.

En conclusión los hombres pueden mostrarse algo bipolares durante las citas (al igual que nosotras). Ellos suelen pensar más en el sexo. Sin embargo, no por eso dejan a un lado su deseo de formalizar una relación y encontrar una pareja con la cual compartir su vida. El concepto de cerebro dividido, por lo tanto, sería un mito.