Enfermedad pélvica inflamatoria: ¿en qué consiste?

La enfermedad pélvica inflamatoria es bastante común en mujeres activas sexualmente especialmente cuando no superan los 25 años de edad.

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección que afecta a los órganos de la parte alta del aparato reproductor femenino. Ya sean los ovarios, el útero (matriz) o las trompas de Falopio.

Esta, es una infección grave que aparece generalmente cuando ciertas infecciones o enfermedades de transmisión sexual  (ETS) no reciben tratamiento. A  pesar de su gravedad, la enfermedad pélvica inflamatoria es bastante común, con más de un millón de personas afectadas cada año.

Causas de la enfermedad

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección bacteriana, es decir, causada por bacterias. Cuando las bacterias viajan de la vagina o el cuello uterino hasta el útero, los ovarios o las trompas de Falopio pueden causar esta infección. Esta enfermedad puede causar dolor crónico y otros problemas graves de salud como la infertilidad.

Generalmente, la EPI se produce como consecuencia de dos enfermedades de transmisión sexual: la gonorrea y la clamidia.

Aunque estas enfermedades se curan con antibióticos, muchas veces no presentan síntomas, por lo que muchas personas no son conscientes de tenerlas y  reciben tratamiento. Si no se tratan, pueden producirse la EPI. Además, el no tratar otras infecciones como la vaginosis bacteriana, pueden llevar a contraer esta infección.

Una mujer tiene mayor probabilidad de contraer la EPI si:

  • Tiene una ETS y no recibe tratamiento.
  • Utiliza duchas vaginales.
  • Utiliza como método anticonceptivo un dispositivo intrauterino (DIU). Tiene varias parejas sexuales, o una pareja sexual que tiene relaciones sexuales con más personas.
  • Es sexualmente activa y de 25 años o menos.
  • Ya ha padecido la EPI con anterioridad.

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Síntomas de la enfermedad

Mujer con dolores abdominales

En un primer momento, la enfermedad pélvica inflamatoria puede no presentar síntomas o estos ser tan leves que pasan desapercibidos. Sin embargo, cuanto más tiempo se tiene la infección los síntomas tienden a empeorar.

Entre los síntomas de la EPI  están:

  • Fiebre: es un síntoma muy frecuente, aunque variable.
  • Dolor abdominal: este es el síntoma más frecuente. Lo más frecuente es que el dolor sea leve en un principio y aumente en intensidad progresivamente. El dolor esta localizado en la parte más baja del abdomen y que dicho dolor aumento con la presión y el movimiento.
  • Cansancio.
  • Malestar general.
  • Sangrado entre periodos.
  • Flujo vaginal inusual y con olor anormal (leucorrea).
  • Dolor y sangrado durante las relaciones sexuales.
  • Dificultad o dolor al orinar.

Diagnóstico de la enfermedad

Diagnosticar la enfermedad pélvica inflamatoria es un proceso complicado ya que sus síntomas son similares a los de otras enfermedades. Por esta razón, en algunos casos el tratamiento se inicia demasiado tarde como para prevenir secuelas.

Algunas pruebas que el médico puede realizar para diagnosticar la enfermedad son:

  • Análisis de orina y sangre.
  • Examen pélvico.
  • Análisis de la descarga vaginal (leucorrea).
  • Cultivos vaginales y cervicales.
  • Faloposcopia.
  • Ultrasonido pélvico.
  • Laparoscopia.
  • Biopsia endometrial.

Tratamiento de la EPI

Controla el uso prolongado de antibióticos

El tratamiento principal de la enfermedad pélvica inflamatoria consiste en la administración de antibióticos junto con medidas generales como reposo o analgésicos. En casos graves puede llegar a ser necesaria la hospitalización de la paciente.

Los objetivos del tratamiento de la enfermedad pélvica inflamatoria son acabar con la infección con antibióticos, paliar los síntomas y prevenir la aparición de secuelas y posibles complicaciones.

Para poder erradicar la infección, lo ideal sería conocer los gérmenes causantes de la enfermedad. No obstante, esto es difícil y en ocasiones son varias bacterias las que producen la infección. Por eso, se pueden recetar varios antibióticos para tomar al mismo tiempo.

En ocasiones uno puede sentirse mejor después de unos días de tratamiento. Sin embargo, es muy importante completar el tratamiento con antibióticos, ya que si se corta, las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos, haciendo más complicado o incluso imposible el tratamiento. Además, si se tiene pareja sexual, esta también tiene que ser tratada con el antibiótico.

En los casos de mayor gravedad, la cirugía puede ser necesaria para drenar abscesos (colecciones de pus) y lavar el peritoneo afectado.

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Prevención

Alergia al látex del condón

La mejor forma de prevenir la enfermedad pélvica inflamatoria es practicar relaciones sexuales seguras, mediante el uso de métodos anticonceptivos de barrera como el condón. Sin embargo, la única manera absoluta de prevenir una ETS es no tener relaciones sexuales. Algunos consejos para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad son:

  • Ser monógamo, es decir, tener solo una pareja sexual.
  • Realizarse una prueba de ETS antes de comenzar una relación.
  • Hacerse exámenes regulares de detección de ETS.

Una correcta higiene íntima es clave a la hora de prevenir el contraer estas enfermedades. Por lo general las duchas vaginales no son recomendables ya que pueden causar irritación e infecciones. Asimismo, pueden favorecer la contracción de la enfermedad pélvica inflamatoria ya que empujan las bacterias dentro del cuerpo.

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