Enfermedades comunes del colon: ¿Cómo prevenirlas?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Maricela Jiménez López el 12 noviembre, 2018
Dado que la colitis ulcerosa carece de cura, en caso de no funcionar el tratamiento, la solución pasaría por la extirpación.

El colon es una parte del intestino grueso. Es un tubo largo y ancho que se encuentra al final de nuestro sistema digestivo.

En este artículo compartimos las enfermedades más frecuentes que afectan a este órgano. Asimismo, detallamos cómo podemos prevenirlas. 

El colon

Para empezar, el colon mide 1,5 metros de manera aproximada. Realiza la fase terminal de la digestión. Toma el quimo (alimento digerido) del intestino delgado para finalizar la absorción.

Después, cambia el estado líquido del quimo a sólido para convertirlo en las heces. Por tanto, su función principal es el almacenamiento de los desechos sólidos para ser evacuados después.

Cuando el colon no funciona bien

A veces las heces no son evacuadas con normalidad. Entonces, el colon continúa absorbiendo agua, los desechos se vuelven duros y se produce el estreñimiento.

Existen condiciones que no permiten su correcto funcionamiento. Y en algunos casos pueden producir cáncer de colon. Este tipo de cáncer es más común en personas mayores de 50 años. En especial, en quienes que presentan factores de riesgo y antecedentes familiares.

El cáncer de colon en sus inicios puede ser asintomático. Por eso, instamos a realizarse exámenes de rutina para la detección temprana de cualquier anomalía. El cáncer de colon diagnosticado en sus fases iniciales tiene buen pronóstico, pero aquellos en etapa tardía no.

Cáncer de colon

Enfermedades más comunes que afectan el colon

Entre estas enfermedades se encuentran:

  • Colitis ulcerosa.
  • Pólipos intestinales.
  • Diverticulosis.

Colitis ulcerosa

Consiste en una enfermedad inflamatoria del intestino grueso y el recto. Aparecen ulceras en el interior del colon.

La colitis ulcerosa es una patología crónica, pudiendo tener periodos largos de remisión. Los periodos activos de la enfermedad se denominan brotes.

Causas y síntomas

Su causa no es conocida. Generalmente se presenta antes de los 40 años, pero también se la ha diagnosticado a personas de edad más avanzada. El estrés y ciertos alimentos pueden desencadenar la colitis ulcerativa, aunque no son los causantes.

Parece tener una base inmunitaria, ya que se pierde la tolerancia a antígenos habituales del intestino. Los síntomas que presenta son diarreas, a veces con sangre y pus, dolor en el abdomen, fiebre, dolor rectal y pérdida de peso.

Diagnóstico y tratamiento

Para el diagnóstico se emplean pruebas de laboratorio. Se realizan exploración radiológica y endoscopia, entre otras.

No se ha hallado la cura, excepto a través de la extirpación del colon afectado. El tratamiento convencional consiste en la administración de medicamentos que reduzcan la inflamación y prevengan nuevos ataques.

Consejos para prevenirla

Debido a que no se conoce la causa también se desconoce la prevención. Entonces la opción más viable sería evitar los factores desencadenantes de la enfermedad.

Debido a la mala absorción de nutrientes que sufren quienes padecen esta dolencia se recomienda una dieta equilibrada. Consumir frutas y verduras, frutos secos, leche, huevos, pescado azul y cereales integrales.

Los alimentos que deben evitarse son las legumbres, carnes grasas, bebidas alcohólicas, condimentos y dulces. Sin embargo, para una mejor comprensión, se recomienda analizar la siguiente tabla.
Alimentación para el colon

Pólipos intestinales

Son protuberancias o un crecimiento anormal en la superficie del colon. La mayoría de los pólipos son benignos, pero también pueden ser o convertirse en cáncer.

En general, son asintomáticos. Se descubren cuando se hace una exploración por otro motivo. Se detectan y se pueden extirpar mediante una colonoscopia. Pueden ser de origen hereditario o no hereditario.

La colonoscopia para analizar el colon

Síntomas, pruebas y prevención

En caso de presentar síntomas pueden ser los siguientes: sangrado anal, estreñimiento o diarrea de más de una semana, sangre en el excremento.

La manera correcta de evitar la transición es extirpándolos para prevenir que se conviertan en cancerígenos. Las personas a quienes se le hayan extirpado pólipos deben ser sometidos a controles endoscópicos. Lo ideal es cada 1, 2 o 3 años para descartar nuevas apariciones.

No existe seguridad a la hora de hablar de cómo prevenir los pólipos. No obstante, se puede reducir el riesgo de su desarrollo con la dieta.

Debemos comer más frutas y alimentos ricos en calcio. Además, debemos evitar el alcohol y el cigarrillo. Y por último, evitar el exceso de peso.

Diverticulosis

Son bolsas de la mucosa herniadas a través de las capas musculares en puntos débiles de la pared del colon. Es frecuente a medida que avanza la edad y puede presentarse sin síntomas.

El estreñimiento es uno de los principales síntomas. También se pueden sufrir molestias abdominales y fistulas.

Causas

La debilidad del músculo intestinal se debe a una alimentación pobre en fibra. Esta puede estar relacionada con la aparición de esta enfermedad.

La fibra hace que las deposiciones sean más frecuentes y esto ejercita la musculatura intestinal. Una dieta pobre en fibra repercute volviendo débil a los músculos del intestino por disminución de su actividad causando también el molesto estreñimiento.

Los antecedentes familiares también predisponen a sufrir esta dolencia. Estas personas presentan una pared intestinal más débil.

¿Cuáles pueden ser sus complicaciones?

  • Diverticulitis aguda: Proceso inflamatorio a causa de una infección.
  • Hemorragia: Los pacientes que padecen diverticulosis pueden presentar hemorragia. Pueden ser pérdidas fecales ocultas o hemorragias del recto masivas.
  • Perforación: Cuando el divertículo está inflamado puede perforarse y causar infecciones peligrosas para la vida.

Tratamiento y prevención

El tratamiento se lleva a cabo en caso de que se presente un episodio de diverticulitis, con la utilización de antibióticos para eliminar la infección. En casos más graves se puede llegar a la hospitalización e incluso cirugía.

Para prevenir debemos prestar atención a la alimentación. Una dieta rica en fibra para evitar el estreñimiento y mantener la musculatura del intestino activa y fortalecida.

En caso de sufrir alguno de los síntomas referidos en cada patología acudir a su médico. Recuerden que una detección precoz pronostica una mejor evolución y recuperación de la salud.