Enfermedades que podrían esconderse detrás de la indigestión

¿Sabías que sufrir de indigestión con regularidad puede ser un síntoma de que hay un problema de fondo que atender? A continuación, te contamos más al respecto.

La indigestión o malestar estomacal es un trastorno que, por lo general, ocurre cuando las personas comen en exceso, demasiado rápido o ingieren alimentos a los que son intolerantes.

Se manifiesta a través de un malestar en la parte superior del abdomen, caracterizado por una sensación de ardor, pesadez y dolor.

En la mayoría de los casos el problema aparece momentáneamente y se suele aliviar con algún remedio y la posterior adopción de buenos hábitos alimenticios.

Sin embargo, cuando el problema se presenta con regularidad, es posible que la indigestión sea el síntoma de alguna enfermedad.

Por esta razón, es muy importante atender a los síntomas recurrentes y conocer qué tipo de padecimientos pueden estar desencadenar el malestar. Y, ante la sospecha, lo más apropiado es acudir al médico para evaluar qué ocurre.

Posibles enfermedades detrás de una indigestión crónica

A continuación, te vamos a comentar cuáles son las posibles enfermedades que pueden esconderse detrás de una indigestión crónica. Toma nota.

1. Úlceras

Las úlcera son llagas que se forman en la mucosa que recubre parte del intestino y, en algunos casos, en el estómago. Ahora, existen varios desencadenantes de este trastorno:

  • Tabaquismo.
  • Alcoholismo.
  • Exceso de ácido gástrico.
  • Abuso de fármacos antiinflamatorios.
  • Infección provocada por el germen Helicobacter pylori.

Cuando el tamaño de las úlceras es pequeño, por lo general, suelen pasar desapercibidas; pero una vez detectadas,  precisan un tratamiento, ya que el problema puede agravarse, hasta el punto de provocar hemorragias.

Te interesa saber: ¿Cómo saber si tengo úlceras estomacales?

2. Gastritis

Gastritis

En vista de cómo se desarrollan sus síntomas, la gastritis es uno de los padecimientos gastrointestinales más asociados con sufrir de indigestión de manera frecuente.

La gastritis se produce cuando el revestimiento del estómago se irrita o inflama, y se puede manifestar tanto de forma aguda como crónica. Sus posibles causas incluyen, entre otras:

  • Estrés crónico.
  • Alcoholismo.
  • Alergias alimentarias.
  • Consumir fármacos en exceso.
  • Llevar una dieta rica en grasa.
  • Comer alimentos muy fríos, calientes o picantes.

Y dentro de sus síntomas, se encuentran: la acidez, la inflamación, el dolor abdominal, las náuseas y los vómitos; con lo cual, a simple vista, puede tomarse como una indigestión.

3. Cáncer gástrico

Cancer

Aunque una indigestión común no necesariamente indica la presencia de esta enfermedad, en algunos casos, sus síntomas pueden ser una primera señal de alerta.

Casi siempre la tumoración empieza a desarrollarse en la mucosa intestinal y, a medida que avanza, provoca otros síntomas, tales como: vómitos con sangre, pérdida de peso sin razón aparente, fatiga, entre otros.

La Sociedad Europea de Oncología Médica advierte que el cáncer gástrico suele ser más común en hombres que en mujeres, en especial, a partir de los 60 años de edad.

Entre sus posibles causas están incluidas:

  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de sodio.
  • Mutaciones genéticas.
  • Infección por Helicobacter pylori.

4. Hipotiroidismo

El hipotiroidismo es una afección de la glándula tiroidea que afecta más a las mujeres, sobre todo, a partir de los 50 años de edad.

Se caracteriza por la disminución de la hormona tiroidea, esencial para la función del metabolismo, la circulación o el sistema digestivo, entre otros.

Esto explica por qué muchas personas que tienen indigestión con frecuencia, descubren que el origen de su molestia está en una alteración de la tiroides.

La indigestión suele estar acompañada de un aumento repentino de peso, fatiga, ansiedad y, en casos más extremos, pérdida de memoria e insuficiencia cardiaca.

5. Parkinson

Mal-de-Parkinson

El parkinson es un trastorno degenerativo que compromete al sistema nervioso y, a su vez, altera varias señales cerebrales. Y cuando la enfermedad afecta los nombrados nervios periféricos, el tubo digestivo no recibe órdenes o las recibe de forma inadecuada y puede funcionar mal, provocando así indigestión.

6. Diabetes

El aumento del azúcar en la sangre tiene mucho que ver con varios trastornos gastrointestinales dado que incrementa el trabajo de unas sustancias gástricas que pueden alterar los movimientos del tubo digestivo, que impiden que su contenido recorra los intestinos de forma adecuada.

De ahí el hecho de que un 50% de las personas diagnosticadas con diabetes padezcan con frecuencia indigestión.

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7. Inflamación de la vesícula biliar

La colecistitis  o inflamación de la vesícula biliar se caracteriza por provocar un intenso dolor abdominal que, incluso, se puede irradiar por la espalda o por debajo del omóplato derecho.

Esta afección se produce cuando la bilis se queda atrapada en la vesícula biliar, casi siempre por el bloqueo de un cálculo biliar que impide su movimiento dentro y fuera de la vesícula.

Al acumularse por el bloqueo del conducto, genera irritación y presión en la vesícula, conduciendo a su vez a sufrir de inflamación e infección.

Conclusión

En vista de que una indigestión crónica puede ser la antesala de otras enfermedades, es muy importante consultar con el especialista cuanto antes. Un diagnóstico a tiempo puede ser muy positivo en caso de que haya algún problema.