Enfermedades que podrían esconderse detrás de la indigestión

18 agosto, 2015
Dado que pueden ser la antesala de otras enfermedades, si sufrimos indigestiones de manera habitual es muy importante que consultemos con el especialista para que nos haga un reconocimiento y desestime posibles complicaciones

La indigestión o malestar estomacal es un trastorno que por lo general ocurre cuando las personas comen en exceso, demasiado rápido o ingieren alimentos a los que son intolerantes.

Se manifiesta a través de un malestar en la parte superior del abdomen, caracterizado por una sensación de ardor, pesadez y dolor.

En la mayoría de los casos el problema aparece momentáneamente y se suele aliviar con algún remedio y la adopción de una dieta saludable; sin embargo, algunas personas lo empiezan a padecer de forma crónica, experimentando los síntomas con más intensidad y de forma más frecuente.

Cuando esto último ocurre, es muy importante encender las señales de alerta y consultar al médico cuanto antes para encontrar su origen.

A veces, detrás de esas recurrentes indigestiones se está escondiendo alguna enfermedad que, de hecho, puede tener mucho que ver con el estómago.

Por esta razón, es muy importante atender los síntomas recurrentes y conocer qué tipo de padecimientos pueden estar desencadenando este malestar.

Úlceras

Es una llaga que se forma en la mucosa que recubre parte del intestino y, en menores casos, en el estómago.

Existen varios desencadenantes de este trastorno y entre ellos se incluye:

  • Abuso de fármacos antiinflamatorios.
  • Consumo excesivo de alcohol o tabaco.
  • Exceso de ácido gástrico.
  • Infección provocada por el germen Helicobacter pylori.

Cuando su tamaño es pequeño, por lo general, suele pasar desapercibida; sin embargo, requiere de un tratamiento, ya que puede ir progresando hasta el punto de provocar serios sangrados.

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Gastritis

Gastritis

Suele ser uno de los padecimientos gastrointestinales más asociados con las indigestiones frecuentes por la manera en cómo se dan sus síntomas.

Se produce cuando el revestimiento del estómago se irrita o inflama, y se puede manifestar de forma aguda o crónica.

Los síntomas de gastritis pueden incluir:

  • Dolor abdominal
  • Inflamación
  • Náuseas y vómitos
  • Acidez

Sus posibles causas incluyen, entre otras:

  • Comer alimentos muy fríos, calientes o picantes.
  • Llevar una dieta rica en grasa.
  • Tener alergias alimentarias.
  • Consumir fármacos en exceso.
  • Estrés extremo.
  • Ingerir bebidas alcohólicas.

Cáncer gástrico

Cancer

Aunque una indigestión común no indique la presencia de esta enfermedad, en algunos casos sus síntomas típicos pueden ser una primera señal de alerta.

Casi siempre la tumoración empieza a desarrollarse en la mucosa intestinal y, a medida que avanza, va provocando otros síntomas como vómitos con sangre, pérdida de peso sin razón, fatiga, entre otros.

La Sociedad Europea de Oncología Médica advierte que los hombres la tienden a desarrollar más que las mujeres, y el riesgo es mayor a partir de los 60 años.

Entre sus posibles causas están incluidas:

  • Mutaciones genéticas.
  • Infección por Helicobacter pylori.
  • Obesidad.
  • Fumar.
  • Consumir sal en exceso.

Hipotiroidismo

Es una afección de la glándula tiroidea que afecta más a las mujeres, en especial a partir de los 50 años. Se caracteriza por la disminución de la hormona tiroidea, esencial para la función del metabolismo, la circulación o el sistema digestivo, entre otros.

Esto explica por qué muchas personas que tienen dificultades con su digestión terminan descubriendo que su origen está en una alteración de la tiroides.

Los síntomas estomacales suelen venir acompañados de un aumento repentino de peso, fatiga, ansiedad y en casos más extremos, pérdida de la memoria e insuficiencia cardíaca.

Mal de Parkinson

Mal-de-Parkinson

Este trastorno degenerativo compromete al sistema nervioso y, a su vez, altera varias señales cerebrales.

Cuando la enfermedad afecta los nombrados nervios periféricos, el tubo digestivo no recibe órdenes o las recibe de forma inadecuada y puede acabar funcionando mal.

Diabetes

El aumento del azúcar en la sangre tiene mucho que ver con varios trastornos gastrointestinales debido a que incrementa el trabajo de unas sustancias gástricas que pueden alterar los movimientos del tubo digestivo, impidiendo que su contenido recorra de forma adecuada los intestinos.

De ahí el hecho de que un 50% de las personas diagnosticadas con diabetes tengan recurrente problemas con su digestión.

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Inflamación de la vesícula biliar

La colecistitis  o inflamación de la vesícula biliar se caracteriza por provocar un intenso dolor abdominal que incluso se puede irradiar por la espalda o por debajo del omóplato derecho.

Esta afección se produce cuando la bilis se queda atrapada en la vesícula biliar, casi siempre por el bloqueo de un cálculo biliar que impide su movimiento dentro y fuera de la vesícula.

Al acumularse por el bloqueo del conducto, genera irritación y presión en la vesícula, conduciendo a su vez a sufrir de inflamación e infección.

Si el dolor abdominal y los demás síntomas de indigestión son muy intensos es muy importante consultar de inmediato con el especialista porque, de ignorarse, se puede volver algo más crónico.

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